SALUD

Uruguay lidera investigación de la microbiota en Latinoamérica: ¿qué es y qué rol cumple?

El Instituto Pasteur lidera el estudio sobre la microbiota en la población de Latinoamérica, y cuenta con el apoyo de la UdelaR y del Wellcome Trust Sanger Institute de Inglaterra.

Microbiota. Foto: Archivo
Microbiota. Foto: Archivo

La microbiota comenzó a estudiarse en el mundo hace varios años, pero las investigaciones que existen son en base a datos de habitantes del hemisferio Norte, sobre todo de Estados Unidos o países europeos. Por ese motivo desde hace algunos meses un trabajo liderado por Uruguay busca conocer las características de la población latinoamericana en esta materia.

Gregorio Iraola, doctor en Biología, lidera el proyecto desde el Instituto Pasteur de Montevideo. A nivel local colabora la Facultad de Medicina de la Universidad de la República y a nivel internacional el Wellcome Trust Sanger Institute de Inglaterra. Además, trabajan con una red de colaboradores de más de 10 países latinoamericanos.

¿Qué es la microbiota? 

La microbiota o el microbioma es el conjunto de microorganismos asociados al cuerpo. "Hoy en día se sabe que tenemos aproximadamente el doble de células bacterianas o microbianas que células humanas”, explicó Iraola. Esas bacterias o microbios viven asociados a distintas partes del cuerpo, pero donde se alojan más es en el intestino.

El experto sostuvo que estos microorganismos “cumplen funciones fundamentales para que la fisiología sea normal”. Hablando específicamente de los del intestino, señaló que “su función, en condiciones de salud, está asociada al correcto funcionamiento de la digestión o la comunicación del intestino con otros sistemas del cuerpo. Cuando estamos saludables esas bacterias tienen determinada composición, están en ciertas proporciones, pero cuando existen patologías -intestinales o no-, esa composición normal de bacterias se altera, se desregula y sucede lo que se llama disbiosis”.

Iraola señaló que esa desregulación trae aparejada un cambio en la función del microbioma y por ende promueve el desarrollo de enfermedades. Por ejemplo, determinados tipos de cáncer están asociados a la presencia de bacterias específicas; se ha visto relación entre el microbioma y la obesidad; se identificaron cambios en el microbioma asociados a enfermedades del sistema nervioso, entre otras.

El profesional dijo que se llegó hasta proponer que en alguna medida las bacterias pueden controlar las emociones porque “las moléculas que producen en nuestro intestino pueden llegar al cerebro y generar cambios en la función del sistema nervioso. Hay trabajos que demuestran una correlación entre cambios en las bacterias y la ansiedad, depresión y otras condiciones como por ejemplo el autismo”.

¿Causa o consecuencia?

La interrogante es si la microbiota se desregula a causa de una enfermedad o la enfermedad sobreviene porque la microbiota se desreguló. Respecto a la incógnita el especialista aseguró: “Hay un juego de cuál es la causa y cuál es la consecuencia. Es difícil de determinar, pero lo que sí está muy bien definido es que una desregulación en el microbioma genera cambios fisiológicos que luego predisponen o incrementan lo malo de una determinada patología”.

Un proyecto a cuatro años.

El proyecto liderado por Uruguay, comenzó en abril de 2019 y tiene un plazo de cuatro años, será clave para el futuro de las poblaciones latinoamericanas.

“Sabemos que los factores ambientales y socioeconómicos son los que en mayor medida determinan la composición del microbioma, sobre todo la dieta. Claramente, hay grandes diferencias entre lo que son los hábitos alimenticios de poblaciones en países altamente industrializados y lo que puede llegar a ser Latinoamérica como un conjunto. En Uruguay se puede pensar que somos más parecidos a los europeos, pero en otros países latinoamericanos hay una variabilidad tremenda”, señaló el investigador.

Instituto Pasteur. Foto: Archivo El País
Instituto Pasteur. Foto: Archivo El País

Según detalló el biólogo, cuando el proyecto concluya “Latinoamérica tendrá una caracterización exhaustiva de la variación del microbioma en sus poblaciones saludables”. Por otro lado, contará con una base que servirá para “estudiar con mayor precisión las desviaciones en la composición del microbioma” que sufren quienes están enfermos.
“También, se apunta a observar y entender cómo eso se asocian a factores de desarrollo social, económico, etcétera”, concluyó Iraola.

Las bacterias, la salud y los ultraprocesados.

El factor principal que determina el microbioma es la dieta”, explicó el doctor en Biología Gregorio Iraola, por lo que “si la dieta es desbalanceada repercutirá directamente en el microbioma”.

frutas y verduras
Foto: Archivo

Las poblaciones que se estudian en el proyecto liderado por el Instituto Pasteur incluyen a personas que viven en la ciudad, en el medio rural y a población nativa. Iraola destacó es que hay evidencia que “en poblaciones nativas aisladas de la industrialización y cuya dieta está basada en productos naturales, el microbioma es mucho más diverso y saludable que el que tienen quienes viven en ciudades”.

Así surgió hace algunos años la “teoría de los microbios perdidos”, que sostiene es que en el último siglo muchísimas enfermedades no transmisibles han aumentado y que estas tienen una base inflamatoria. Mientras que uno de los roles del microbioma es “entrenar al sistema inmunológico para diferenciar lo que es propio y bueno, y a reaccionar contra lo que es malo y defendernos de las infecciones, etc”. El experto detalló que la pérdida de esas bacterias está asociada a la industrialización y al consumo de productos ultraprocesados, que no tienen las bacterias que originalmente están en los productos naturales.

Bacterias en el parto natural y en la cesárea.

Cuando el bebé nace, el sembrado inicial de bacterias depende del modo de parto: si es natural se impregnará de bacterias de la zona perianal y vaginal de la madre, lo que ayudará al desarrollo de su microbiota; si es cesárea, el bebé “tendrá una microbiota distinta, no tan benévola, pero luego hacia la primera infancia eso se normaliza”, señaló Iraola.

El profesional dijo que hay estudios que muestran que los nacidos por cesárea tienen, por ejemplo, una mayor predisposición a tener enfermedades respiratorias: “No está demostrado, pero hay diferencia y hay un campo de investigación que está muy abocado a ello”.

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