MEDIO AMBIENTE

El proceso que permite transformar plantas acuáticas en compostaje orgánico

Unas semanas atrás se retiraron unas 50 toneladas de vegetación acuática del lago del Parque Rodó, que se reciclan y unen con otros residuos orgánicos para hacer fertilizante.

Lago del Parque Rodó. Foto: Archivo El País
Lago del Parque Rodó. Foto: Archivo El País

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Había una vez más de 50 toneladas de plantas acuáticas que superpoblaron el lago del Parque José Enrique Rodó. Eran muchas, demasiadas para los 13.000 metros cúbicos de agua que hay en el lugar. Por ese motivo, a finales de julio muchas de ellas fueron retiradas. Ese podría ser el fin de la historia, pero no, porque estos residuos fueron trasladados a un sitio en el que lo convertirán en abono orgánico. De esta manera, el material volverá al ruedo, enriqueciendo los suelos y mejorando la vida de las plantas.

La vegetación viajó desde el Parque Rodó hasta Puntas de Manga (Camino Toledo Chico 5852, al lado del Vivero Municipal), en donde funciona la Planta de Tratamiento de Residuos Orgánicos (Tresor). En este espacio dedicado al reciclaje de residuos orgánicos a gran escala, las plantas se sumaron a otros residuos orgánicos que los funcionarios utilizan para producir compost, un fertilizante orgánico.

Tresor. Foto: Archivo El País
Tresor. Foto: Archivo El País

Tresor, que funciona desde el año 1999, trabajaba en sus comienzos solamente con residuos orgánicos generados por las actividades de las ferias y su barrido, con los materiales del Mercado Modelo y las podas de los espacios públicos de Montevideo.

Referentes de Tresor contaron a El País que a partir del año 2002 empezaron a trabajar con residuos orgánicos provenientes de algunas industrias, principalmente del sector alimenticio. Dijeron que este cambio surgió por las necesidades de gestionar adecuadamente los residuos del sector y también como forma de cuidar la calidad del abono.

Desde la planta explicaron que la utilización de estas vegetaciones acuáticas con este fin es esporádica, ya que se realiza en los momentos que se las extrae de los lagos de la ciudad, una tarea de limpieza perteneciente a otras áreas de la comuna.

Algunas plantas acuáticas del lago del Parque Rodó estaban sumergidas y otras no tanto, por lo que para sacarlas debieron utilizar una embarcación con equipo mecánico. Según datos aportados por la comuna capitalina a través de su sitio web, se extrajeron en total 65 metros cúbicos de algas, lo que equivale a unas 50 toneladas.

La labor para retirar todas estas plantas acuáticas tomó tres semanas. Y para llevar esos residuos de un punto al otro de la ciudad se hicieron 10 viajes en camión.

Nutrientes que seguirán siendo útiles.

La vegetación que se retiró del lago y fue trasladada a la planta es un tipo de residuo orgánico que tiene un gran potencial para el proceso de elaboración de compost, producto obtenido a partir de materiales orgánicos.
La idea es aprovechar los nutrientes que tienen estas plantas para que continúen siendo útiles.

Funcionarios de Tresor explicaron que todos los residuos que ingresan a la planta deben cumplir ciertas características que tienen que ver con el proceso de compostaje y con la calidad del compost que se obtiene. Para eso, trabajan en conjunto con el Servicio de Evaluación y Control de la Calidad Ambiental, que depende del Departamento de Desarrollo Ambiental de la intendencia.

Este servicio es el que define, con el aval de Tresor, el ingreso de los residuos.

Algo que resaltan desde la planta es que la creación de este abono, no solamente es positivo desde el punto de vista ecológico, sino también para cuidar el bolsillo de los ciudadanos: si no se realizara este proceso, los desechos en cuestión se enterrarían en el Sitio de Disposición Final de Residuos, con los costos ambientales y económicos que eso supone.
Sin embargo, mediante esta técnica se reciclan y se aprovechan sus nutrientes y así se cierra un ciclo en el que lo orgánico vuelve al suelo como fertilizante en los parques de la ciudad, en la producción agropecuaria, en centros educativos, en huertas urbanas y otros espacios que se desarrollan con el aporte del compost de Tresor.

El compost orgánico obtenido en este proceso también es considerado un factor importante para la producción de alimentos sanos y contribuye al desarrollo de la producción agroecológica.

Toneladas de residuos procesadas.

En 2019, en Tresor se procesaron unas 12 toneladas de residuos en total. Fuentes de la planta señalaron que ese número se ha mantenido con en el correr de los últimos años. De todas maneras, actualmente tienen una capacidad para procesar 20.000 metros cúbicos de residuos al año.

A partir de la labor de reciclaje que se hace en este sitio con estos desechos se producen distintos productos: compost, compost granulado, compost granulado orgánico mineral y compost granulado con semilla.

Los interesados en comprar el compost producido en Tresor pueden hacerlo directamente en la planta o comunicarse al teléfono 2227 6318.

Reciclando desde 1999.

Tresor es una planta de Tratamiento de Residuos Orgánicos que funciona desde 1999 recibiendo residuos de diferentes sectores, como de la industria láctea, bodegas y sidrerías, malterías y cervecerías, oleaginosas, horti-fruticultura, chacinerías y frigoríficos, actividad forestal, así como podas del ornato público de la capital, entre otros. Está en Puntas de Manga y actualmente es un fideicomiso de Administración de Fondos entre la Corporación Nacional para el Desarrollo y la Intendencia de Montevideo, dependiente del departamento de Desarrollo Ambiental.

Cada año recibe y procesa entre 12 mil y 15 mil toneladas de residuos, con los que obtiene el fertilizante orgánico que aporta macro y micro nutrientes a las plantas y mejora los suelos.

Menor costo medioambiental y económico.

Además de reciclar y producir el compostaje, el proceso que realizan en la planta con los residuos orgánicos ayuda a reducir la cantidad de este tipo de materia que llega a los basurales, disminuyendo los costos ambientales y económicos.

En lo que va del año recibieron 8.000 toneladas de residuos orgánicos. Además, este 2020 adquirieron nuevas maquinarias, una pala cargadora y una zaranda móvil, que ayudan para mejorar el proceso de obtención y elaboración del compost.

De las más de 12 mil toneladas que se reciben y procesan cada año, se obtienen unas 5.000 toneladas de fertilizante de diferentes tipos: compost, compost granulado, compost granulado orgánico mineral y compost granulado con semilla. Este abono es usado en espacios públicos en general y hay parte de la producción que llega al público a través de la venta directa.

Así es el proceso:

El proceso que permite transformar la vegetación acuática y otros residuos orgánicos en compostaje demora varios meses.

Una vez que los residuos ingresan a la planta se realiza una mezcla: se unen las algas con restos de poda y otros materiales que ya tienen en el lugar. Luego, se forman pilas, a las que en el proceso de compostaje se denomina “camellones”. En estos “camellones” comienza el proceso de degradación aeróbica de los materiales: se los airea mecánicamente y se controla su temperatura de forma periódica.

Cada “camellón” tiene un número asignado, de manera que se realice un registro del proceso, que se mantiene hasta la obtención del abono. Luego de la fase de degradación, que demora unos nueve meses, el material obtenido pasa a la etapa de maduración. Finalizado este período se obtiene el compost, un fertilizante orgánico que aporta macro y micro nutrientes a las plantas y mejora los suelos.

Todo el compost elaborado en Tresor, planta ubicada en Punta de Manga, es utilizado por la Intendencia de Montevideo en sus propias áreas verdes, al tiempo que se realizan donaciones a instituciones y se vende al público en general.

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