DISEÑO E INTERIORISMO

Playa, sierra, campo y ciudad: hoteles únicos para relajarse en Uruguay

El libro Hoteles con Encanto de María Noel Maisonnave reúne 22 hoteles boutique de nuestro país. Todos tienen algo en común:  hacer que la estadía de los huéspedes sea inolvidable. 

Luz culinary Wine Lodge, un hotel boutique en José Ignacio Rural. Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti
Luz culinary Wine Lodge, un hotel boutique en José Ignacio Rural. Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti

Un médico suizo visitó Uruguay y se enamoró del país. Del país y, según él mismo contó, de la luz que hay en estas tierras. Tan impactado quedó que se embarcó en un proyecto ambicioso: abrir un hotel en este lado del mundo. Eligió la zona de José Ignacio rural y allí finalmente en pocos días abrirá al público Luz Culinary Wine Lodge, un hotel boutique único a aproximadamente 40 minutos de Punta del Este. Con solo seis habitaciones y pintado de un rojo ocre en el exterior, el hotel está escondido entre viñedos y plantaciones de olivos, pero a pocos kilómetros de las famosas playas del balneario. Inspirado en la arquitectura marroquí, tiene una exclusiva piscina, cancha de tenis y ofrece un menú gastronómico con productos locales que cambia todos los días. “Luz nació de la visión y el deseo del propietario (Jian Farhadi) de dar una nueva definición al lujo”, describen en su página web.

Vista aérea de Luz Culinary Wine Lodge Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti
Vista aérea de Luz Culinary Wine Lodge Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti

Este hotel es uno de los 22 que María Noel Maisonnave eligió para su nuevo libro Hoteles con Encanto. Llegó a él de casualidad, por un posteo en redes sociales de una conocida, investigó y descubrió allí una propuesta excepcional en Uruguay y que quería mostrar al mundo.

“En plena pandemia, lejos de paralizarme, dije: ‘¿Cómo puedo aportar un granito de arena? ¿Qué se hacer?’ Libros. ¿Qué industria es la más afectada? Nunca hice un libro más rápido en mi vida”, contó Maisonnave a El País. Así comenzó a buscar lugares, recolectar datos y recorrer el país en junio del año pasado y el libro ya se publicó en estos días. Visitó más hoteles de los que finalmente eligió porque algunos habían cerrado y otros, por la crisis, no tenían mantenimiento y aún no estaban listos para reabrir.

Aguaverde Wine Lodge, un hotel de campo viñedo y vinos. Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti
Aguaverde Wine Lodge, un hotel de campo viñedo y vinos. Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti

Como en sus otros libros, Maisonnave quería difundir lo que ella llama el “Uruguay encantador” y con esa premisa comenzó a investigar.
El primer criterio fue buscar hoteles que no pertenecieran a una cadena. Maisonnave quería encontrar esos lugares que hacen que el turista se sienta atendido de una forma diferente y en el que se vive una experiencia personalizada. “Yo trabajé en turismo mucho tiempo y los hoteles boutique tienen otro atractivo. Te sentís distinto. El viajero corporativo tiene otras necesidades que el viajero de placer y yo me enfoqué en el viajero de placer”, recalcó.

Pero, además, la tenían que deslumbrar porque buscaba “lindos embajadores del país”. “Un turista llega al Uruguay y del aeropuerto o del puerto en general se va al hotel. Los hoteles son la primera carta de presentación de un país. De verdad que la imagen del país que tiene un turista es a partir de la experiencia en un hotel”, dijo.

Una sala común en el hotel Aguaverde Wine Lodge.  Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti
Una sala común en el hotel Aguaverde Wine Lodge. Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti

Detrás de cada libro que publicó crece cada vez más ese vínculo emocional de Maisonnave con el Uruguay. La autora tiene olfato para encontrar lugares que cautivan, no importa si tiene que recorrer cientos de kilómetros o llevar ella misma la leña para calefaccionar las habitaciones y producir los escenarios que luego serán fotografiados. Los hoteles elegidos se destacan por un cuidado especial en el diseño y la arquitectura para que la estadía sea casi perfecta. Hay una apuesta en cada detalle estético y también en la atención a los huéspedes. En casi todos hay pocas habitaciones, cuentan con zonas comunes, jardines, patios y muchos ofrecen también experiencias como cabalgatas, surf, gastronomía local, bibliotecas y tiempo de relax. Todo para hacer sentir al que llega que los días serán inolvidables.

Casa Flor, relax y playa en Montoya Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti
Casa Flor, relax y playa en Montoya Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti

La gran mayoría de estos hoteles tiene un fuerte vínculo con lo local. Sus dueños colaboran con artistas y productores de la comunidad, usan materias primas uruguayas y hay un destaque de la tradición y la cultura del país. Los 22 están ubicados en paisajes muy variados al sur del Río Negro. Hay muchos en la costa, pero también en las sierras, en el campo con olivares y viñedos, cerca de ríos y lagunas y también en la ciudad. Dos de ellos inauguran su temporada por estos días: Luz y Las Taperas, en Maldonado. Este último fue elegido por Maisonnave para la portada del libro. Se trata de un hotel exclusivo con dos habitaciones en la zona de Edén.

Como el médico fundador de Luz hay otros extranjeros que se animaron a emprender y abrir hoteles boutique en Uruguay. De los 22 seleccionados en Hoteles con encanto solo seis tienen dueños uruguayos. Son ciudadanos europeos, argentinos, estadounidenses, brasileros y peruanos que vieron en Uruguay un lugar para disfrutar y relajarse pero que principalmente querían compartirlo con el mundo. “Me impresionó lo que apuestan a Uruguay. Invierten y confían en la mano de obra nacional. Todos me halagaron la cultura y buen trato del uruguayo”, concluyó Maisonnave.

Una de las habitaciones en Casa Flor  Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti
Una de las habitaciones en Casa Flor Fotos: Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti

“Hoteles con encanto”

Es el cuarto libro de María Noel Maisonnave que en sus propias palabras busca mostrar el “Uruguay encantador”. En esta edición junto a ella trabajaron Sylvia Corbesola y Aldo Giovinetti en fotografía,  Cecilia Camors en textos,  Federica Bordaberry en corrección de estilos, Milagros Laffitte en traducción y el diseño es de Atolón de Mororoa. Instagram María Noel Maisonnave. 

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