El Museo de la Hamburguesa recopila fotografías de este estandarte de la comida chatarra y permite que el visitante conozca a un auténtico Big Mac de 1989, una apetitosa Chesseburguer de 1996, o esta hamburguesa completa de 1991.
Además, permite acceder a un video donde se relata la historia de esta peculiar manía y una imagen donde se expone la colección completa, clasificada según el año de elaboración. Eso sí, el eslogan de del museo muestra su férrea autocrítica: "Más de 18 años de repulsiva colección".