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Aprender a comer

El éxito que impulsa el cambio de hábitos, rinde frutos años después de culminado el programa.

Control Kilos
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El cambio notorio en el cuerpo y en el ánimo de amigas. Las historias de vida que comparten quienes están contentos con los logros obtenidos. La posibilidad de sentirse bien. Las razones para acercarse a Control Kilos son muy dispares, pero el resultado obtenido por quienes siguieron el Método aprender a comer van más allá del tiempo que se asiste a cualquiera de las sedes de la empresa (Centro y Pocitos).

“Antes estaba mutando, acá aprendí a vivir. Venir acá me cambió todo:adelgacé, terminé el liceo, hice un curso de enfermería. Soy otra persona, todo se transformó en mejoras. Me animé a quererme, mejoré mi autoestima, terminé el programa y sigo adelgazando. Hago cosas que antes no podía, en total tengo 52 kilos menos”, resumió quien tras cinco años de “egresada” sigue al pie de la letra cada consejo que recibió:toma más de dos litros de agua por día y en su mochila lleva varios recipientes con colaciones: scones con dulce de membrillo, manzana y bastones de zanahoria. “No me salteo ni una ingesta y nunca siento hambre”.

Por su parte, elegir adecuadamente los alimentos y saber cómo combinarlos fueron claves para que Mariela Noble alcanzara su propósito:quitarse de encima kilos de sobrepeso.

“Siempre me mantuve entre los 50 y 52 kilos, pero después de tener a mi primer hijo llegué a los 70, algo que con mi altura era un despropósito”, remarcó. Esta mecánica dental lograba deshacerse de unos 5 kilos, pero quería más y optó por sumarse a la propuesta de la casa.

“Acá aprendí, hoy selecciono los alimentos que consumo, sumé caminatas a mi rutina y sigo bajando”, reveló y destacó: “El grupo compromente, todos tenemos un objetivo común, nos ayudamos siempre, dijo.

El compartir experiencias y lo que se aprende resultó vital para Natalia Ferrari (36). “Entender las etiquetas de los productos, saber cómo se elaboran, qué contienen o cómo combinar alimentos es importante, subrayó.

“Comía a la hora que podía, honestamente no me preocupaba mucho por lo que ponía en mi plato”, recordó esta docente que se despidió de Control Kilos con un peso saludable y sintiéndose bien consigo misma.
Sus hábitos cambiaron tanto (y para bien) que tras el aumento de peso que experimentó durante un embarazo, aplicó todo lo aprendido para recuperar su figura. “Mi hijo tiene dos años y todo lo que aprendí es bueno para mi familia. Él se alimenta bien y además mi esposo, al comer mejor, también bajó de peso”, concluyó quien recomienda 100% sumarse a esta propuesta.

El caso de Gabriela Sardina es igual de exitoso. Licenciada en enfermería ella tenía claro qué hacer para bajar de peso, pero no estaba dispuesta a hacer dietas de ningún tipo. Se anotó impulsada por la necesidad. “Me negaron el carné de salud laboral y mi médica me recomendó bajar de peso para mejorar los valores que daban los análisis. Con buena alimentación pude revertir la situación sin tener necesidad de empezar a tomar medicamentos: dieta balanceada y ejercicio. “Venir acá fue bastante beneficioso”, relató con orgullo.

Ellos también bajan

“Me di cuenta que necesitaba bajar de peso y era algo que solo no lograba”, recordó Esteban Vidal. Para este constructor de 41 años, alimentarse con horarios era casi un imposible. No desayunaba, un día sí y otro también se salteaba el almuerzo y concentraba la ingesta de alimentos entre las 18 horas y la medianoche. Hoy con 41 kilos menos, Esteban incorporó lo aprendido y además continúa ejercitándose.

Matías Salaberry (28) le dio batalla a su sobrepeso desde los 15 años. Una dieta tras otra, muchas restricciones y pocos resultados hasta que llegó a Control Kilos gracias a las redes sociales de la empresa. “Empecé a seguirlos y me animé. Hoy estoy contento, acá aprendí a comer, cambié hábitos y perdí más de 25 kilos porque el descenso no terminó cuando terminó el programa”, concluyó.

Propuesta Integral.“Control Kilos trabaja con el método de aprender a comer. Promovemos la enseñanza de hábitos saludables que perduren para toda la vida”, describió la Licenciada en Nutrición Agustina Garat.
“No contamos calorías, no pasamos hambre y no restringimos alimentos”, remarcó la profesional que trabaja con psicólogos, profesores de gimnasia y también cocineros.

“Todos los que vienen se soprenden porque no proponemos restricciones”, advirtió y remarcó que en Control Kilos la cuestión alimenticia se complementa con otras actividades en gimnasios cerrados, sala de aparatos, aeróbicos y musculación.

Los testimonios

Mariana Noble

“Llamé, me citaron a una entrevista, vine y me sentí bien. Nunca había participado en grupos de adelgazamiento y para mí eso fue fundamental. A veces uno tiene temor de preguntar algo y en las reuniones alguien hace esa consulta que uno tiene pendiente. Es buenísimo eso, saber que hay otros en tu misma situación y pueden ayudarte. Si no seguís alguno de los consejos, lo contás y te dan ánimo sin juzgar lo que comiste o no. Muchos años mantuve el mismo peso, de 50 a 52 kilos, pero cuanto tuve a mi primer hijo aumenté a 70 y para mi estatura eso era espantoso. Cuando vine acá logré bajar y despúes de irme seguí el descenso. Creo que depuré mi organismo, mejoré la comida en mi casa. Estoy muy contenta”.

Mariana Nombre Control Kilos

Matías Salaberry

“Llegué a Control Kilos con 106.800 hoy peso 85, todo con el método aprender a comer”, contó orgulloso Matías Salaberry. A los 15 años ya estaba dándole batalla al sobrepeso y había hecho infinidad de dietas. “Acá una vez que te enseñan, lo que aprendés es para toda la vida. “Hace tres años que terminé el programa y sigo bajando”, advirtió. Y agregó:“Es más ahora estoy dedicado a fortalecer mi cuerpo y entreno a full”. A sus 28 años está reconciliado con su figura, le dijo adiós a las dietas restrictivas y hoy se desempeña como enfermero, paramédico y masajista.Además es bailarín y tiene energía para rato.

Control Kilos Matías Salaberry

Natalia Ferrari

“Vi historias, recetas, escuché testimonios. Llegué a Control Kilos a través de sus redes sociales rememoró la docente, que estaba convencida de que el Método de Aprender a comer podía funcionarle. “Hace cuatro años que dejé de venir y el descenso sigue. Al principio fue difícil, cambié de hábitos, me obligué a comer cuatro veces al día, a hacer colaciones cada tres horas, me organicé. Me fui con 20 kilos menos y mantuve mi peso. Aumenté con el embarazo, pero como había adquirido buenos hábitos después de tener a mi hijo logré volver a mi peso sin dificultad. El cuerpo me cambió, pero hoy estoy en un peso saludable y me siento bien. Aprendí de todo, no solo a comer. “Yo lo recomiendo 100%”.

Control Kilos Natalia Ferrari

Esteban Vidal

“Me di cuenta que necesitaba adelgazar y sabía que solo no podía. No desayunaba y comía todo entre las seis de la tarde y las 12 de la noche. Hoy sé organizarme, comer sano y natural. En volúmen como más y me alimento mucho mejor. Aprendí para siempre”, detalló. “Después de que internalizás lo aprendido es natural organizar las comidas. No como menos que antes, pero lo hago con horarios”, sentenció este constructor que además sumó a su día a día la actividad física. “Si estás decidido el método está bueno y notás rápidamente los resultados”, concluyó quien sigue aplicando los consejos recibidos. “Si uno quiere hacer algo y se propone, seguro lo consigue”, finalizó.

Control Kilos Esteban Vidal

Gabriela Sardina

“Soy licenciada en enfermería y necesitaba el carné de salud laboral. Fui a sacármelo y me lo negaron por sobrepeso”, recordó. Tomó cartas en el asunto aunque recordó:“Estaba negada a hacer cualquier tipo de dieta, así que opté por probar esta método. En un mes adelgacé 5 kilos. Mejoré todos los valores que tenía y no tuve necesidad de utlizar medicación”, contó con satisfacción. Ahora se declara feliz y recomienda asistir al centro que a ella tanto la ayudó: “Me gustaría contagiar a más gente para que comprueben que pueden estar mejor”.

Control Kilos Gabriela Sardina

Jael Machado

“Pesaba 120 kilos, bajé 10 y me estanqué. Vernir acá fue maravilloso”, confesó Jael quien llegó a Control Kilos tras comprobar la trasformación de dos amigas. “Alguien me dijo que había visto a mi madre hace poco, yo dije que era imposible porque mamá falleció cuando yo tenía 10. Me di cuenta que me confundían con otra persona”, exclamó. Ella utilizó cualquier mandado que la llevara cerca de Control Kilos para sumarse a una clase de gimnasia o zumba:“A veces iba hasta dos veces por día”. Ahora pesa 68 kilos, cifra que no veía en la balanza desde que “era una nena”. Scones, dulces sin azúcar, fruta picada, todo va en su mochila para respetar las horas de colación.

Control Kilos Jael Machado
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