Redacción El País
La salud intestinal es una de las principales preocupaciones cuando se habla de bienestar general, ya que su influencia va mucho más allá de la digestión. Mantener un intestino sano requiere una alimentación equilibrada y la incorporación de actividad física, dos pilares fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo.
Según el portal TopDoctors, el intestino no solo se encarga de la digestión y la absorción de nutrientes, sino que también regula la inmunidad, la inflamación y múltiples procesos relacionados con el bienestar integral. En su interior alberga la microbiota intestinal, un complejo ecosistema de bacterias beneficiosas con un rol clave en la salud.
La microbiota intestinal contribuye a fortalecer el sistema inmunológico, regular el metabolismo, controlar el colesterol y la glucemia, además de ayudar a eliminar toxinas y desechos. Asimismo, cumple un papel central en la salud mental a través del eje intestino-cerebro, una conexión bidireccional entre el sistema digestivo y el cerebro.
La magnitud del problema es significativa: la Asociación Estadounidense de Gastroenterología estima que entre 60 y 70 millones de personas padecen trastornos gastrointestinales, afecciones que pueden impactar de forma directa en la calidad de vida.
En este contexto, la gastroenteróloga Leybelis Padilla, fundadora de Unlocking GI, destaca la importancia de adoptar un enfoque integral, que contemple la mente, el cuerpo y el equilibrio emocional, ya que todos estos aspectos influyen en el microbioma intestinal. La especialista señala que ciertos hábitos naturales pueden marcar una diferencia significativa en la salud digestiva.
Hábitos clave para fortalecer la salud intestinal
1. Consumo adecuado de fibra
Uno de los pilares para una buena salud digestiva es el consumo de fibra. Padilla recomienda una ingesta diaria de al menos 25 gramos de fibra, o la inclusión habitual de vegetales ricos en fibra.
Este carbohidrato se encuentra en legumbres, porotos, frutas, verduras, cereales integrales, nueces y semillas. La fibra dietaria es fundamental para prevenir o aliviar el estreñimiento y favorecer el tránsito intestinal.
Además, estos alimentos aportan compuestos antiinflamatorios y micronutrientes esenciales que ayudan a mantener un peso saludable y a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. En la misma línea, Harvard Health Publishing destaca que una dieta rica en fibra es clave para un tracto digestivo saludable y para la prevención de enfermedades metabólicas.
2. Manejo del estrés
El estrés es otro factor determinante en la salud intestinal. Según la especialista, niveles elevados de estrés alteran la comunicación del eje intestino-cerebro, lo que puede favorecer la aparición de trastornos como el síndrome de colon irritable, la úlcera gástrica o el reflujo ácido.
Para contrarrestarlo, Padilla recomienda prácticas como la meditación y los ejercicios de respiración, que ayudan a regular el sistema nervioso autónomo, activando de forma equilibrada sus ramas simpática y parasimpática.
Estas técnicas cuentan con el respaldo de Harvard Health Publishing, que subraya que el equilibrio emocional y la gestión del estrés tienen un impacto positivo y directo sobre la salud digestiva y el bienestar general.