Ciencia

Hisopos de silicona uruguayos son una realidad de la mano de la Facultad de Química

Un equipo multidisciplinario, liderado por la Facultad de Química, logró crear un hisopo para tests de detección de coronavirus con cabezal de silicona.

Los hisopos con cabezal de silicona Foto: Cortestía Facultad de Química
Los hisopos con cabezal de silicona Foto: Cortestía Facultad de Química

Desde el comienzo de la pandemia de SARS-CoV-2, la Facultad de Química de la Universidad de la República trabaja intensamente para brindar soluciones para la detección rápida, segura y eficiente del virus. Así fue como un equipo liderado por el investigador Ricardo Faccio creó un nuevo hisopo para los tests PCR con cabezal de silicona.

Faccio contó a El País que la idea surgió al ver que la mayoría de los hisopos con los que se toman las muestras provienen del exterior y Uruguay no tenía fabricación nacional. Los que se estaban haciendo en la facultad a partir de fibras naturales y moldes 3D cubrían únicamente el 10% de la demanda diaria de testeos.

Luego de un trabajo de investigación, Faccio, junto a referentes de Facultad de Arquitectura, Facultad de Ingeniería y el Centro Universitario de Diseño, lograron crear un cabezal de silicona hecho a base de silicona de uso odontológico que obtuvo muy buenos resultados.

Actualmente, este nuevo producto entrará en una cuarta etapa para ser producido a gran escala y con silicona industrial por un laboratorio uruguayo.

Funcionamiento

Después de probar la silicona, aplicar calor y trabajarla sobre moldes plásticos, el equipo decidió pasar a trabajar con silicona fría. Así crearon los moldes fabricados mediante impresión 3D que dieron origen a los primeros prototipos. “En base a eso fuimos ajustando el diseño, que pasó una serie de etapas y es el que decimos transferir a la empresa que los producirá. Ellos desarrollarán el molde de silicona convencional, en el que se utilizará material más barato y de mejor calidad para el trabajo”, comentó el investigador.

Faccio confesó que él mismo sirvió de conejillo de indias para experimentar con el diseño dado que tiene una desviación en el tabique nasal y era un buen modelo para probarlo. “Al tener un cabezal de silicona y ser más flexible es ideal para alcanzar los recovecos”, detalló.

El investigador indicó que, si bien tiene una carga del 60%, en relación a los hisopos de fibras tradicionales, los experimentos demostraron que los nuevos tienen un alto nivel de raspaje en el caso de las células (que es donde se logra detectar si el virus está presente o no).

El siguiente paso fue ver si interferían en la toma de muestras y el resultado de los tests. “Siempre estamos atentos a los comunicados que emite la autoridad sanitaria en este aspecto y habían advertido sobre la interferencia de las fibras naturales en los resultados. Por eso hicimos un trabajo conjunto con el Instituto Pasteur y descubrimos que la muestra no se ve afectada por la silicona”, agregó.

Siguiente paso.

Hasta ahora los hisopos han superado tres de las cuatro etapas a las que deben ser sometidos para su comercialización en el país.

“A nivel de laboratorio se hicieron estos tres estudios y lo que falta ahora es la prueba de pacientes. Eso implica un trámite en el comité de ética y un convenio que se tiene que firmar con hospitales y demás. Lo importante es que tenemos un laboratorio interesado que se encargaría de firmar esos convenios y ya está pidiendo las autorizaciones”, detalló Faccio.

La articulación de todos los actores, entre universidad y empresas privadas, dio sus frutos en este trabajo y muy pronto se cerrará el ciclo que culminará con una innovación disponible para los uruguayos.

Además, estos nuevos hisopos cuentan con una ventaja que los hará más atractivos: no solo serán de industria nacional, sino que su precio será levemente más económico que el de los importados.

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