Si bien la mayoría de sus estudiantes son uruguayos y argentinos, la diversidad de nacionalidades y culturas le da al International College un espíritu particular. Fundado en 2017, el colegio sigue la currícula uruguaya y la articula con programas internacionales, en una propuesta que apunta a familias que buscan combinar calidad académica, contención y proyección global.
Con una comunidad educativa diversa, fuerte participación de las familias y un proyecto pedagógico centrado en el desarrollo integral de los estudiantes, el International College de Punta del Este tiene abiertas sus inscripciones para el año lectivo 2026.
Si bien ofrece una propuesta bilingüe e internacional, es un colegio uruguayo, donde la educación local se enriquece con los valores de un ambiente global. Combina lo mejor de ambos mundos: la solidez de la tradición educativa uruguaya y la apertura de una perspectiva internacional que fomenta el respeto por la diversidad cultural y la celebración de valores universales. Está pensado para familias locales que buscan una formación de excelencia, conectada con el mundo, pero sin perder identidad, cercanía ni sentido de pertenencia.
“Somos un colegio uruguayo: cumplimos toda la currícula nacional y el español es la lengua que se escucha todos los días en los pasillos”, explica Marcia Alves, gerente de admisiones y madre fundadora del proyecto. Brasileña de origen pero instalada desde hace años en el país, Alves conoce el colegio desde adentro: sus dos hijos comenzaron allí su escolaridad y se graduaron en la institución.
Desde el inicio, el International College se desarrolló en un predio de cinco hectáreas especialmente diseñado para ser un centro educativo. “Como familias fundadoras firmamos los primeros contratos mirando una maqueta, cuando todavía no había nada construido”, recuerda Alves. Hoy, el campus combina espacios académicos, deportivos y culturales, y continúa evolucionando en función de las necesidades pedagógicas actuales.
De cara al 2026, el International College consolida su propuesta en Early Years 2, 3 y 4. Desde Early Years 4, el colegio cuenta con doble horario obligatorio, lo que permite un recorrido completo desde los primeros años hasta los 18 años.
En ese marco, el colegio está llevando adelante una renovación integral de los espacios destinados a la primera infancia. Las mejoras buscan acompañar, desde el diseño de los entornos, la forma en que hoy se enseña y se cuida a los estudiantes en sus primeros años, con aulas concebidas para promover la autonomía, la flexibilidad y el trabajo colaborativo, incorporando materiales nobles y mobiliario versátil que se adapta a cada grupo y propuesta educativa.
Esa evolución edilicia se extiende también a Secundaria, donde se están desarrollando nuevos salones, pensados como ambientes más amplios, luminosos y versátiles, con mayor capacidad y mejores condiciones para el desarrollo de actividades académicas y artísticas.
A diferencia de otros colegios internacionales ubicados en grandes capitales, donde muchas familias extranjeras permanecen solo por períodos cortos, en Punta del Este la mayoría de quienes llegan lo hacen para quedarse. “Las familias eligen vivir acá por la seguridad, la naturaleza y el estilo de vida, y buscan integrarse. Eso genera un clima muy particular”, señala Alves. En el colegio conviven estudiantes de 23 nacionalidades, aunque la mayoría son uruguayos y argentinos.
La vida cotidiana refleja esa impronta. El restaurante del colegio está abierto a las familias, el gimnasio también puede ser utilizado por padres y madres, y hay múltiples instancias pensadas para generar vínculos: desde el tradicional “papi fútbol” de los jueves, con tercer tiempo incluido en el parrillero del campus, hasta grupos de madres que acompañan a quienes llegan por primera vez a la comunidad. “Creemos mucho en el valor de la familia, algo muy propio de Uruguay, y lo trasladamos al colegio”, cuenta Alves.
En lo pedagógico, el International College ofrece una educación bilingüe que articula la currícula uruguaya con programas internacionales como IGCSE y Bachillerato Internacional (IB), dictados en español e inglés. Estos programas permiten que los estudiantes egresen con doble titulación y estén preparados tanto para continuar estudios en Uruguay como en el exterior.
El foco, en tanto, no está puesto únicamente en los resultados académicos. “Nuestra visión es el desarrollo integral y holístico. No sabemos exactamente qué conocimientos van a necesitar en diez años, pero sí qué valores”, dice Alves.
La propuesta se apoya en el trabajo por proyectos, el desarrollo de habilidades cognitivas y el fortalecimiento de las llamadas habilidades blandas: empatía, curiosidad, capacidad de adaptación y trabajo en equipo. “Estas habilidades son difíciles de enseñar si no se viven. La diversidad cultural ayuda muchísimo en ese sentido”, agrega.
El deporte y el arte, en tanto, ocupa un lugar central en la currícula. El colegio ofrece siete modalidades deportivas, con referentes que fueron atletas profesionales, y cinco horas semanales de actividad física. En paralelo, las artes —música, teatro y artes visuales— forman parte de la propuesta desde primaria.
Es por eso que el International Sports Center también se encuentra en proceso de mejora, con la construcción de nuevos baños que permitirán una segmentación clara y segura entre los espacios destinados a estudiantes y a familias, alineados con las políticas de protección y cuidado de la institución. Una renovación similar se está llevando adelante en el sector de canchas, optimizando la funcionalidad general y reforzando los estándares de seguridad que guían el desarrollo de todas las instalaciones.
Además, el International College forma parte del grupo Nord Anglia Education, la red internacional de colegios más importante a nivel mundial, que potencia el proyecto sin uniformarlo. “No somos una franquicia. Nos eligieron por nuestra identidad y nos brindan herramientas para fortalecerla”, explica Alves. Esa alianza permite acceder a proyectos globales y a vínculos con instituciones como MIT o Juilliard, siempre en función de los intereses de los estudiantes.
Para quienes estén evaluando opciones educativas en el marco de una mudanza o cambio de etapa familiar, Alves insiste en una invitación concreta: conocer el colegio.
“A veces las familias de Montevideo llegan con dudas o con la idea de que es un colegio solo para extranjeros, y no es así. Cerca del 80% de nuestros estudiantes son uruguayos y argentinos. Por eso invitamos a que vengan, recorran el campus, hablen con nosotros y vean cómo se trabaja realmente”.
Las inscripciones para el año lectivo 2026 están abiertas de forma permanente y el colegio realiza durante todo el año entrevistas de admisión y visitas personalizadas al campus de Punta del Este.
Desde la institución explican que el proceso no se limita a una evaluación académica, sino que busca acompañar a cada familia en la decisión, conocer a los niños y adolescentes y despejar dudas sobre la propuesta educativa y la vida cotidiana en el colegio.
“Elegir colegio es elegir una parte muy importante del proyecto familiar. Queremos que las familias se sientan escuchadas y seguras con su decisión”, concluye Alves.
Las familias interesadas pueden solicitar una entrevista o coordinar una visita a través del área de admisiones del International College, donde reciben orientación personalizada durante todo el proceso.