14 DE NOVIEMBRE

Día Mundial de la Diabetes: ¿qué es y cuáles son los hábitos que pueden prevenirla?

Hay unos 250 mil uruguayos que padecen diabetes, la enfermedad que es una de las principales causas de ceguera, amputación, enfermedad cardíaca, insuficiencia renal y muerte prematura.

Diabetes. Foto: Archivo
Diabetes. Foto: Archivo

Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes con el objetivo de concientizar e informar sobre la importancia que tienen los cambios de hábitos para prevenir esta enfermedad, que afecta a una de cada 11 personas en el mundo y deja cuatro millones de fallecidos por año. En lo que respecta a Uruguay, se estima que la padecen unas 250 mil personas.

La diabetes es una enfermedad crónica que se origina porque el páncreas no sintetiza la cantidad de insulina que necesita el cuerpo humano, la elabora en una calidad inferior o no es capaz de utilizarla con eficacia.

Para cada edición de esta jornada se elige un lema y el actual es “Familia y diabetes”. La doctora Cristina Alonso, presidenta de la Sociedad Uruguaya de Endocrinología y Metabolismo, explicó el motivo en la presentación de esta campaña y dijo que el 50% de los casos de diabetes tipo 2 son prevenibles, por lo que estar informados es clave para reducir el riesgo y proteger a nuestros seres queridos con acciones simples.

¿Qué tipos de diabetes hay?

Hay varios tipos de diabetes: las más comunes son la diabetes 1, la diabetes 2 y la diabetes gestacional.

La diabetes 1 suele presentarse en niños y adolescentes: es causada por una reacción autoinmune en la que el sistema inmune del organismo ataca las células productoras de insulina. Como resultado, el organismo produce poca o ninguna insulina, provocando una deficiencia relativa o absoluta de dicha hormona. Estos pacientes necesitan inyecciones diarias de insulina para mantener el nivel de glucosa y sin esta hormona no serían capaces de sobrevivir.

Las causas de este proceso no se detectaron plenamente, aunque se sabe que radican en una combinación de susceptibilidad genética y desencadenantes medioambientales como infecciones virales, toxinas o algunos factores dietéticos.

La diabetes tipo 2 es la forma más frecuente de diabetes y representa alrededor del 90% del total de casos de dicha afección. En estos, la hiperglucemia es resultado de una producción inadecuada de insulina y la incapacidad del organismo de responder plenamente a dicha hormona, que se define como resistencia a la insulina.

Diabetes.
Foto: Pixabay

Si bien aparece con más frecuencia en adultos, se está detectando cada vez con más frecuencia en niños y adolescentes debido al aumento de los niveles de obesidad, la falta de actividad física y las deficiencias de la dieta.

La aparición de diabetes tipo 2 suele ser lenta y presentarse sin los trastornos metabólicos agudos que aparecen en la tipo 1, por lo que es difícil determinar el momento exacto de su aparición. Aunque quienes la padecen pueden controlarla inicialmente con ejercicio y dieta, con el tiempo la mayoría requerirá medicamentos orales o insulina.

En cuanto a la diabetes gestacional, esta consiste en niveles altos de glucosa en la sangre durante el embarazo. Se estima que ocurre en uno de cada 25 embarazos en todo el mundo y se asocia con complicaciones tanto para la madre como para el niño. Generalmente desaparece después del embarazo, pero esas mujeres y sus hijos tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida.

Los factores de riesgo.

Si bien hay varios factores que influyen en el desarrollo de la diabetes tipo 2, los expertos señalan que los más influyentes son los comportamientos de estilo de vida: una mala alimentación y poco o nada de actividad física.
Otros factores de riesgo son los antecedentes familiares, la obesidad, el tabaquismo y la hipertensión arterial.

Esta enfermedad está relacionada con diversas complicaciones que pueden ser crónicas: es una de las más importantes causas de ceguera, amputación de miembros inferiores, enfermedad cardíaca, insuficiencia renal y muerte prematura.

Hay que tener en cuenta que esas complicaciones se inician en fases muy precoces de la enfermedad, incluso desde el estado de prediabetes. Alonso agregó que la diabetes “multiplica por dos o por tres las enfermedades cardiovasculares”, que son la principal causa de muerte actualmente” y dijo que “lo más importante es que si logramos un diagnóstico oportuno y hacemos un tratamiento adecuado todas estas complicaciones pueden prevenirse y reducir la mortalidad”.

La diabetes, una "enfermedad silenciosa".

La diabetes es conocida como la “enfermedad silenciosa” debido al alto número de personas que la tienen y no están diagnosticadas, pues en muchos cosos no presenta ningún tipo de síntoma. Se calcula que en el mundo hay 425 millones de individuos que tienen diabetes, pero la mitad no lo saben.

La doctora Ana Lujambio, integrante de la comisión directiva de la Sociedad de Diabetología y Nutrición del Uruguay, detalló que la diabetes tipo 2 puede traer muchos males que llegan a ser crónicos, como enfermedades cardiovasculares o renales que a veces hacen necesario la diálisis.

“El tratamiento precoz es importante por ese motivo. Por mucho tiempo la persona puede no tener síntomas y, con el correr de los años, cuando sí aparecen los síntomas ya las consecuencias son irreversibles. Un paciente puede tener diabetes 2 por muchos años y al momento del diagnóstico se tienen que buscar todas esas complicaciones que puedan surgir porque no sabemos hace cuantos años la tiene”, dijo.

El Día Mundial de la Diabetes es el 14 de noviembre por ser fecha del aniversario del nacimiento de Frederick Banting, que descubrió la insulina junto con Charles Best en 1922.

Recomendaciones para los prediabéticos.

La prediabetes es una alteración del metabolismo que predispone al desarrollo de diabetes. Pero con un tratamiento nutricional oportuno y ejercicio puede revertirse y curarse.

Ejercicio para prevenir la diabetes. Foto: Archivo
Ejercicio para prevenir la diabetes. Foto: Archivo

Los factores de riesgo principales para desarrollar prediabetes son, por ejemplo, sobrepeso y obesidad, sedentarismo, dieta alta en calorías, alta en carbohidratos y azúcares, alta en grasas saturadas y trans. Por lo tanto, la nutrición es uno de los pilares en el tratamiento de la prediabetes.

Una de las recomendaciones nutricionales para tratarla es mantener un peso saludable, tener una dieta baja en carbohidratos, consumir carbohidratos de bajo índice y carga glucémica (ricos en fibra, o que tienen bajas cantidades de azúcares). Los azúcares añadidos, las harinas blancas y las harinas refinadas deben consumirse con moderación.

Alimentación sana y variada para prevenir la diabetes. Foto: Archivo
Alimentación sana y variada para prevenir la diabetes. Foto: Archivo

Es recomendable consumir grasas buenas, que son las provenientes del aceite de oliva y las de pescados. Es aconsejable incluir en la dieta proteínas magras de origen animal y vegetal, así como también se debe garantizar la cantidad y variedad adecuada de vitaminas y minerales. Hay que consumir suficiente fibra; lo ideal es combinar fibras solubles con insolubles, incluir avena, frutas y verduras, linaza, entre otras.

Se debe favorecer una adecuada hidratación: en promedio hay que consumir al menos entre 30-40 mililitros de líquidos por cada kilogramo de peso. Por último, lo ideal es hacer cinco comidas al día: tres comidas principales y dos colaciones.

Los médicos destacan que todas las recomendaciones nutricionales deben individualizarse en cada paciente y siempre ser supervisadas por un experto en nutrición.

Mitos y realidades sobre la diabetes.

La doctora Cristina Alonso señaló que hay muchas creencias acerca de la diabetes que no son ciertas y que cada día deben ser aclaradas en los consultorios.

Por ejemplo, los pacientes suelen creer que la diabetes no es una enfermedad grave: la doctora contó que muchas veces las personas subestiman la diabetes 2 y dicen que “tienen un poquito alta el azúcar en sangre”, pero, en realidad, aunque el nivel no sea demasiado alto es un riesgo que debe ser tratado.

Otra creencia que la población suele tener es que los diabéticos deben llevar una dieta especial “con muchas restricciones”, pero no es tan así. Si bien hay ciertos productos que hay que evitar, como el azúcar refinado, “no son muchas las restricciones en la dieta”, explicó Alonso. La doctora señaló que “tiene que ser una alimentación saludable como la de cualquier persona”.

La dieta debe tener frutas y verduras, fibra y ser variada. Hay que saber que los productos aprobados para diabéticos a veces tienen un alto contenido graso o harina, por lo que hay que consumirlos de manera moderada. Se recomienda beber agua, café o té en lugar de jugo de frutas o bebidas azucaradas.

En cuanto a las carnes se sugieren cortes magros de carnes blancas, aves o mariscos en lugar de carnes rojas y procesadas. Es más saludable consumir pan, arroz y pasta integrales en lugar de los blancos.

En relación a la insulina, a veces se piensan que genera dependencia, pero los doctores explican que no es así. También muchos creen que se puede dejar de consumir hipoglucemiantes orales una vez que se controle la glucemia, pero Alonso explicó que sucede lo mismo que con la hipertensión: “Hay que seguir tomando la medicación porque se logran los objetivos gracias a que los estamos utilizando”.

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