ALIMENTACIÓN

Cambios en los hábitos alimentarios de los uruguayos desde la llegada del COVID-19

Una encuesta hecha por INDA y Udelar para indagar qué cambios hubo por la pandemia. 

Foto: Reuters
Foto: Reuters

Un estudio realizado por el Instituto de Alimentación (INDA) del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y la Universidad de la República (Udelar) comprobó la existencia de cambios en los hábitos alimentarios de una proporción importante de los uruguayos, en términos de la compra, preparación y consumo de alimentos desde que comenzó la pandemia por el coronavirus.

El hecho de tener más tiempo libre y los cambios que hubo en las rutinas de los hogares en los últimos meses hicieron que un segmento de la población se acostumbrara a cocinar más en casa y a la vez que se consuman menos ultraprocesados.

Sin embargo, otra parte de la población consultada, admitió haber aumentado la cantidad y frecuencia de alimentos y bebidas consumidos; dijo que incrementó el consumo de productos procesados y manifestó haber aumentado de peso.

En este estudio denominado Cambios en la alimentación de la población de sectores de ingresos medios y altos en el marco de la crisis generada por el coronavirus (COVID-19) en Uruguay” participaron 891 personas residentes en Uruguay, de entre 18 y 64 años.

El relevamiento se realizó a través de redes sociales (Facebook e Instagram) entre el 6 y el 18 de mayo de 2020.Para obtener los datos se utilizó un cuestionario compuesto por preguntas abiertas y múltiple opción para indagar sobre los cambios ocurridos en la alimentación desde que se diagnosticaron los primeros casos de coronavirus en Uruguay.

Los números.

El 58% de las personas que respondieron la encuesta dijo que aumentaron la elaboración de alimentos en sus hogares y disminuyeron la frecuencia de consumo de comidas elaboradas fuera del hogar.

Cuando se les consultó que era lo que cocinaban con más frecuencia respondieron que comidas de olla, preparaciones a base de carne, pollo o cerdo y tortas dulces, galletas, alfajores caseros.

Adicionalmente, el 32% indicó consumir más cantidad de alimentos y bebidas que antes y el 27% comer con más frecuencia que antes.

El 34% de los participantes de la encuesta indicó estar consumiendo menos productos de panadería y bizcochos, mientras que aproximadamente el 25% indicó estar consumiendo menos productos ultraprocesados como galletitas o alfajores, congelados, chocolate o golosinas, papas chips, fiambres o embutidos.

Por el contrario, cerca de la mitad de los participantes informó que aumentó en este tiempo su consumo de tortas, galletas, panes y pizza hechas en casa. En lo que respecta al consumo de frutas y verduras, aproximadamente el 26% de los participantes indicó haber aumentado su consumo, mientras que el 13% indicó haberlo disminuido.

El 75% de los participantes que calificaron los cambios como negativos afirmó haber aumentado de peso, mientras que únicamente el 16% afirmó haber mantenido su peso previo a la pandemia.

Si bien estos cambios son atribuidos en su mayoría a tener más tiempo y haber vivido cambios en la rutina del hogar, el 18% de los participantes indicó que su alimentación había cambiado por ansiedad y estrés, el 14% debido a una mayor preocupación por su salud y la de su familia y el 12% por aburrimiento.

Conclusiones.

En el marco de la situación de preocupación, estrés, incertidumbre y dificultades económicas que trajo la pandemia en todo el mundo, hay ciertos datos que arroja esta encuesta que son positivos. Estos son el incremento en la elaboración de productos caseros como, por ejemplo, los panificados, así como un incremento en el consumo de frutas y verduras.

En cuanto a los cambios negativos entre la población de mayores recursos, se indica el aumento de peso entre los meses de marzo y mayo. La ansiedad y el estrés se presentan estrechamente vinculados a un mayor consumo de productos ultraprocesados, golosinas y chocolates.

A la hora de responder cómo calificaban los cambios ocurridos en los últimos meses en relación a su alimentación, el 44% de los participantes dijo que fueron “mayormente positivos” y el 35% contestó que fueron “mayormente negativos”.

Ahora, con los resultados de este relevamiento, los responsables señalan la necesidad de generar una estrategia para que los cambios positivos permanezcan una vez superada la pandemia, así como para revertir las consecuencias negativas de la misma en la población consultada.

Puede descargar el informe completo de la encuesta aquí.

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