Animal raro sorprende en las playas de La Paloma

Se trata de la liebre de mar o babosa de mar, un molusco inofensivo que no se veía en cantidad desde el año 2009

liebre de mar
Una liebre de mar. Foto: Fabrizio Scarabino

Liebre de mar, babosa de mar o Aplysia fasciata. En Brasil le dicen “chora-vinagre”. Cualquiera de estos nombres se refiere a un visitante poco frecuente en nuestras costas pero que sorprendió la semana pasada en La Paloma y que todavía puede ser visto en la orilla. “Es un molusco muy singular”, dijo Fabrizio Scarabino a El País, docente del Centro Universitario Regional Este (CURE).

El término brasilero es porque despide una sustancia defensiva de color violáceo que recuerda al aceto balsámico.

Desde el otoño de 2009 que no se veía un fenómeno de este tipo: una llegada masiva de estos animales a la playa y la aparición de sus huevos que, según apuntó Scarabino, parecen “fideos de distintos colores”. En esa oportunidad se registró un “evento reproductivo masivo” en el lado suroeste de la bahía de La Paloma y zonas próximas.

Ahora, tal como sucedió en ese momento, intervienen determinadas características oceanográficas que deben ser estudiadas en detalle. A priori se puede responsabilizar a la mayor influencia de aguas cálidas, provenientes de la corriente de Brasil, que eleva la temperatura del agua por encima del promedio. “Esto también hizo que este año fuera excepcional para la aparición de cubomedusas”, comentó el científico. La Tamoya haplonema es una de las especies más urticantes que este verano se registraron en Maldonado y Rocha.

Son “animales inofensivos”, explicó Scarabino. La sustancia que despiden en defensa como hacen los pulpos es inocua para el ser humano. El color se obtiene de su alimentación que se basa en algas.

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Los huevos de las liebre de mar. Foto: Hugo Inda

En un video que preparó el docente con estudiantes del CURE y que fue realizado por Mateo de León, estudiante de la Licenciatura en Lenguajes y Medios Audiovisuales en Maldonado, difundido el jueves por el sitio rochaentrelineas.com.uy, Scarabino se refirió a las liebres de mar como animales “espectaculares” por los movimientos que tiene en el agua.

“Este evento todavía no es comparable a 2009 porque todavía está en desarrollo pero es muy similar. Entre medio no ha habido casos de esa magnitud. Sí aparecen algunos ejemplares dependiendo del año y de la época pero no como ahora”, apuntó Scarabino.
En aquel año aparecieron entre febrero y agosto.

La Aplysia es conocida en Uruguay desde la década de 1950 pero como su presencia no es permanente, no hay demasiada documentación. El evento reproductivo de 2009 sirvió para investigar. En ese entonces, Scarabino y colegas de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) y del Museo Nacional de Historia Natural registraron un total de 127 ejemplares en distintas condiciones en las playas de La Paloma. El hallazgo de ovipuestas correspondió al período comprendido entre la primera semana de marzo y mediados de agosto. Sin embargo, la mayor densidad de puestas se observó a comienzos de abril, coincidiendo con la mayor abundancia de individuos vivos y activos, alimentándose y en cópula. Un detalle: las liebres de mar son hermafroditas, ya que cuentan con genitales masculinos y femeninos.

Las Aplysia fasciata depositan sus huevos sobre las rocas, algas u otro sustrato en cápsulas que forman largas cadenas de material gelatinoso donde contienen miles de huevos. La eclosión se genera entre siete y 14 días luego de ser depositados los huevos. A la vista parecen unos tallarines.
De estos surge una larva que luego se metamorfosea en individuos adultos que migran a aguas someras en busca de alimentos. La reproducción de estos organismos, según explicó el docente del CURE, sigue un patrón estacional, siendo más frecuente en estaciones cálidas.

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Liebre de mar. Foto: Sirles Sosa

Ante un hallazgo, Scarabino pide que se notifique el caso al teléfono 099426850. Desde la semana pasada, está recibiendo varios reportes de hallazgos en el balneario.

Si el animal está muerto, es decir, si no responde al tacto, los técnicos quieren conservarlos congelados para distintos fines científicos y educativos.

Si el animal está vivo, se exhorta que sean devueltos al mar. Lo mismo se puede hacer con las masas de huevos que se encuentran en las rocas.

En cualquier caso, se pide que no sean pisados.

En el mundo, la Aplysia ha sido utilizada como modelo de experimentación para la neurobiología, concretamente en el aprendizaje, memoria y plasticidad neuronal gracias a que dispone de un cerebro muy simple, formado por aproximadamente 20.000 neuronas.

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