Ecología

Alex Muñoz: "Crear áreas marinas protegidas puede ser el gran legado del presidente"

Por primera vez una expedición de National Geographic se adentrará en las aguas uruguayas para evaluar la situación de territorios que no fueron explorados y cuya preservación es fundamental.

Alex Muñoz, director de Pristine Seas de National Geographic para América Latina. Foto: Cortesía
Alex Muñoz, director de Pristine Seas de National Geographic para América Latina. Foto: Cortesía National Geographic./Manu San Felix

E l domingo, a bordo del ROU 23 Maldonado, partió la primera expedición de National Geographic en Uruguay con miembros de la Organización de Conservación de Cetáceos (OCC) y el gobierno nacional. La misión explorará una zona del territorio oceánico prácticamente desconocida y que se estima que alberga decenas de especies fundamentales para la biodiversidad. 

Alex Muñoz, director del programa Pristine Seas de National Geographic para América Latina y líder de la expedición conversó con El País, previo a su partida hacia alta mar.

—¿Por qué decidieron hacer una expedición en áreas uruguayas?
—Estamos muy emocionados con esta primera visita de National Geographic a Uruguay. Hace más de un año que nuestro programa no sale de expedición debido a la pandemia. Ahora que pudimos asegurar todas las condiciones para el equipo y también para la tripulación accedimos a hacer esta primera expedición al mar uruguayo. El objetivo es explorar una zona específica de corales que están a 100 millas de la costa.

— ¿Qué tecnología desplegarán para su investigación?
— Usaremos dos tipos de cámaras remotas con tecnología de punta. Las primeras son cámaras de profundidad, que fueron creadas por los laboratorios de National Geographic que son capaces de grabar a 7.000 metros de profundidad; con esas imágenes nosotros podemos saber cuál es la biodiversidad que se encuentra en el mar profundo, evaluar cuál es el estado de conservación y ver si han sido impactadas por alguna actividad humana. Las segundas son cámaras pelágicas: van en la superficie y se mueven lentamente con el mar, graban todas las especies que se cruzan a cinco metros de profundidad, sean tiburones, delfines, tortugas u otros animales. Por la manera que están construidas podemos evaluar el tamaño de las especies y reconocer la importancia ecológica del lugar en el que trabajamos. Así Uruguay, su gobierno y su gente, sabrá cómo protegerlas.

— ¿Qué es lo que esperan encontrar?
— Hay muy poca información sobre esta zona, pero hace unos años se hizo una publicación que hablaba sobre estos arrecifes de coral a unas 100 millas de la costa uruguaya. Queremos buscarlos y veremos si es que los corales están ahí. Es importante determinar si están bien conservados, dado que existen muchas amenazas que afectan a los océanos y que pueden perjudicar a los corales como la pesca o el cambio climático. Esos factores pueden deteriorar a los corales de manera significativa y es muy grave porque muchas especies se reproducen y se alimentan en este hábitat. Si desaparecen varias especies que viven asociadas a ellos, desaparecen.

Más expediciones en el horizonte

“Queremos volver a Uruguay con nuestros buzos y científicos para hacer estudios científicos a profundidades de 30 a 40 metros en otra zona que está también propuesta para crear una reserva marina. Son estudios que hacemos habitualmente con especialistas en peces y en el fondo marino y que pueden establecer con mucha precisión las especies que viven en esos lugares”, explicó Muñoz.

—¿Por qué es importante crear áreas marinas protegidas?
— Hoy el mar está en crisis en todo el mundo: la sobrepesca afecta a los dos tercios de las pesquerías alrededor del planeta y el cambio climático está acidificando el océano y volviéndolo más caliente. También, al tener menos recursos en el mar, estamos fallando en nuestra tarea de darle alimento al mundo. Las reservas marinas tienen tres beneficios principales: uno es que ayudan a proteger la biodiversidad; segundo, permite que no se libere el CO2 que está en el fondo marino y se libera por la pesca de arrastre; y en tercer lugar, la reserva marina, al aumentar la abundancia de peces, dan más alimento y trabajo a las personas. Considero que Uruguay tiene una oportunidad para cambiar su relación con el mar y establecer grandes áreas marinas protegidas, lo que beneficiará directamente a la gente.

— ¿Cómo es la situación actual del país?
— Uruguay tiene una deuda pendiente con el mar. Solo ha protegido el 0,7% de sus aguas y se pesca intensivamente en grandes zonas de pesca de merluza y se usan redes de arrastre que destruyen el fondo marino. Si quieren obtener todos los beneficios que el mar puede dar, deben considerar la posibilidad de crear grandes reservas marinas. El mundo se había comprometido a que el 10% de su mar estaría protegido para 2020 y Uruguay quedó muy rezagado; hoy los países están considerando subir a un 30% esa cifra para el 2030. Por lo tanto, Uruguay debe dar un salto muy importante y, para eso, la voluntad política es fundamental. Hemos tenido opiniones muy promisorias por parte del gobierno y de las intendencias de Maldonado y Rocha. Esperemos que ellos sientan todo el apoyo de National Geographic para crear estas reservas marinas que irán en beneficio de la naturaleza y de la economía.

—¿Qué pueden hacer los uruguayos para proteger su mar?
— La principal herramienta de las personas está en exigir a sus autoridades que protejan la naturaleza: no hay humanidad posible sin naturaleza protegida. Los uruguayos son el principal vehículo para poder exigir a las autoridades que tomen acciones para proteger ese mar que actualmente está tan amenazado. Es un país maravilloso, con naturaleza muy importante. Sin embargo, está expuesto a perderla si no protege esta zona que no solo alberga tanta vida, sino que además puede dar mucho trabajo y alimento al país. La creación de grandes áreas marinas estrictamente protegidas es el principal legado que puede dejar el presidente Luis Lacalle Pou en Uruguay.

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