MATÍAS CASTRO
De rapero televisivo a megaestrella del cine, esos fueron los dos mojones que marcaron la carrera de Will Smith. Los tiempos de la serie "The fresh prince of Bel-Air" parecen muy lejanos al ver al Smith de "Siete almas" que estrena este viernes.
Hasta hace pocos años el cable seguía repitiendo aquella serie de televisión en la que Smith aparecía con remeras enormes, muy flaco, payaseando en una comedia con risas grabadas rebautizada como El príncipe del rap. Hoy, con el estreno de Siete almas, es considerado como la única verdadera estrella de cine de la actualidad, según compulsa hecha por la revista Forbes. En el nuevo film interpreta a un ingeniero aeroespacial al que algo terrible le ocurrió y que tiene por misión, sin explicar los motivos ni el cómo, cambiar drásticamente la vida de siete personas.
Eso tiene mucho que ver con el efecto que produce sobre las películas en las que participa. No es muy difícil notar que sus films tienen afiches donde su rostro y nombre aparecen bien grandes. Smith es el único actor en toda la historia del cine que protagonizó ocho películas consecutivas que recaudaron por encima de los cien millones de dólares sólo en Estados Unidos. Esto permite concluir fácilmente que, además de trabajar en proyectos muy bien dirigidos para el público, tiene un arrastre popular que ningún otro actor logra. Ni siquiera superestrellas como Tom Cruise o Schwarzenegger en sus respectivos momentos de gloria lograron esto. No sólo tiene esa marca sino que también es el único actor que ha sido protagonista en ocho películas consecutivas que abrieron en el puesto número uno de la taquilla estadounidense.
Cuando el sitio Movies Online lo entrevistó recientemente, decidieron comenzar por preguntarle sobre cómo se sentía con esta condición de "superestrella". Y optó por responder en forma metafórica. "Leí por ahí que alguien dijo que quería ser escalador, así que se preparó pensando que quería subir al Everest. Lo voy a hacer, lo voy a hacer, lo voy a hacer, se dijo. Subió hasta arriba y ahí se dio cuenta de que no podía respirar, ¿cierto? Por eso lo único en lo que pensaba era cómo demonios podía bajar lo más rápido posible. Esto tiene que ver con la extraña idea que se presenta en tu cabeza y que te indica que tengas cuidado con lo que deseas, ¿sabes? Peleás por lo que querés, por llegar hasta donde te interesa estar y cuando estás ahí te encontrás con esa incomodidad. Y realmente este último año y medio ha sido un poco atemorizante y un poco frustrante para mí".
Esa sensación se compensa en parte con su trabajo como productor. Además de oficiar como productor ejecutivo en películas donde él ha sido la estrella, como Yo, robot o Hitch, especialista en seducción, también impulsa otros proyectos. Uno de esos proyectos parece caer sobre los hombros de su hijo Jaden, que actuó con él en En busca de la felicidad, también producida por él y dirigida por Gabrielle Muccino (Siete almas). Y para Jaden también está produciendo una nueva versión de Karate Kid, en la que el chico haría el protagónico.
Se encuentra produciendo The Karate Kid en conjunto con el China Film Group. "Pero es difícil en China ya que allí ellos tienen que aprobar literalmente cada palabra de cada guión. Estoy un poco ofendido con eso pero intentaremos que funcione igual", comentó. Además, como productor tiene en carpeta Pursuit, un thriller con asesino serial y todo, y Monster hunter, una historia de terror para niños. No ha confirmado si actuará en alguna de ellas.
Pero no es lo único. También está preparando con un equipo de guionistas una especie de precuela a Soy leyenda. Y en sociedad con Steven Spielberg manejaría la remake de Old boy, una gran película del coreano Park Chan Wook, cuyos fanáticos tiemblan a la hora de imaginar cómo podría ser la versión estadounidense.
El punto es que Will Smith tiene un olfato muy certero para sintonizar con la sensibilidad masiva y mover ciertos sentimientos. Esa es probablemente una de las claves de su éxito, al menos en Estados Unidos. "He estado explorando la idea del trauma y la relación entre este y la continuidad de la vida. Con Soy leyenda y Hancock, y ahora con Siete almas, estoy trabajando en el trauma, ¿sabes?". Al presentar su película el actor confesó haberse preguntado sobre la diferencia entre alguien que cae en una depresión y figuras de la estatura de un Nelson Mandela, Mohammed Ali o la Madre Teresa y se respondió que ellos simplemente habían seguido adelante. A partir de eso se dio cuenta que el tema del propósito era el centro de Siete almas. "Cuando tienes un propósito, cuando le dedicás tu vida a algo que está más allá de ti mismo, todo es soportable", concluyó.
Rubros: Smith dice que "Siete almas" representó algo fuerte para su propia vida.
Una tarea en sus manos
En tiempos en que Estados Unidos elige un presidente negro, que la mayor estrella del cine sea negro no parece extraño. Smith se ha mostrado particularmente insistente en el hecho de que los artistas negros deben salir a demostrar lo que pueden hacer. En sus palabras "Es nuestra responsabilidad el demostrar cómo podemos hacer las cosas diferentes. No podemos esperar que otros escriban y produzcan nuestras historias". Y ahora que Obama ha llegado al poder, insiste, "ya no tenemos más excusas para no hacerlo".
Rosario Dawson le quitó los temores al actor al rodar las escenas de sexo
La coprotagonista de la película Siete almas es Rosario Dawson. La actriz de 29 años interpreta a Emily Posa, una mujer a la que Will Smith se propone ayudar. Ella comentó en algunas entrevistas que Will Smith se mostraba tímido a la hora de actuar las escenas de sexo, cosa que le hacía disminuir la intensidad que le ponía al momento. Smith, por su parte, aclaró que lo había hablado previamente con su esposa, la actriz Jada Pinkett, y la invitó al set de rodaje. Ella rechazó la propuesta, y Smith y Dawson hicieron su escena solamente con el personal del rodaje. Citando las enseñanzas que le dio su abuela sobre gentileza hacia las mujeres, Smith contó que intentó hacer la situación lo más cómoda posible para ambos. "Mi peor pesadilla es que una actriz entre al set de filmación y sienta que esta es una oportunidad para exhibirme. Necesito específicamente mujeres que estén cómodas conmigo. No quiero sentir como que soy un famoso que hace una escena de sexo, que se quita la ropa con la actriz y todo eso. Me pongo a la defensiva en estos casos. Por eso intento encontrar un punto de comodidad en el asunto para sentirme libre y que si tu mano la roza en un lugar equivocado no te arruine todo el momento".
Rosario Dawson no es una superestrella como él. Aún no ha hecho una película que la dispare al estrellato, aunque ha participado en muchas de perfil alto, como esta por ejemplo. Si bien ha trabajado en superproducciones, su carrera comenzó en el cine independiente, con Kids de Larry Clark. También se la vio en La ciudad del pecado, aunque con un aspecto bastante diferente al que suele mostrar en sus demás actuaciones. Ha sido productora también, de Descent, una película que ella protagonizó y que trata sobre una víctima de violación que busca el "ojo por ojo" con su victimario.