MATÍAS CASTRO
LA FARÁNDULA
Whisky, Romeo, Zulú es el título de la película argentina de Enrique Piñeyro que cuenta la historia del accidente de un avión de Lapa, que el 31 de agosto de 1999 se incendió en el aeropuerto y causó la muerte de 67 personas. La película tuvo mucho éxito y el director, cuya experiencia como piloto fue clave para hacerla, ganó cierto respeto. La película, igualmente, ya hizo ruido y pasó. Hoy ya no es tema de noticias.
Sin embargo el tema se puso ayer en el tapete otra vez, pero no a través de Piñeyro, sino gracias a Lalola. Es que el padre de Carla Peterson, protagonista de la serie, está implicado en ese accidente.
El comodoro Damián Peterson era director del departamento de Habilitaciones Aeronáuticas del Comando de Regiones Aéreas cuando ocurrió el accidente, según se dijo ayer en muchos medios de prensa argentinos. El padre de Lalola está acusado de "incumplimiento de los deberes de funcionario público". Eso es un delito y puede merecer una pena de hasta dos años de cárcel. Se lo acusa junto con otras personas de no haber controlado lo previsto en el Manual de Operaciones de la aerolínea ni haber vigilado las normas sobre habilitación sicológica y física de los pilotos.
Hasta ayer a la tarde, Carla Peterson no había hecho declaraciones públicas, solamente se sabía, según había publicado la revista Noticias, que estaba "deprimida". Ella tiene 33 años, y una carrera en ascenso que logró ahora bastante reconocimiento con su papel en la telenovela. Difícilmente este lío le suba el rating a Lalola. Probablemente se convertirá en tema de aburridos panelistas de chimentos. Pero el accidente ya está lejos en el tiempo para el gran público (9 años en tiempo televisivo es una eternidad) y ni siquiera la película está en el tapete. El drama afectará más que nada la intimidad y no mucho más allá.