Una canción que es espejo de un paisaje con ríos y pájaros

Aníbal Sampayo. Sus obras más importantes en una antología necesaria

 20091107 600x434

ALEXANDER LALUZ

Los antiguos formalistas descreían de la potencia evocativa de la música, por lo que sus tejidos sonoros jamás podrían corporeizar historias, paisajes, afectos. En su lugar, la fruición estética estaría dirigida sólo al plano formal.

Pero quien haya escuchado al menos una vez a Aníbal Sampayo (1926-2007), seguramente discrepará con esa idea que hasta principios del siglo pasado preocupó a teóricos y filósofos, y en alguna medida también a compositores "serios".

Al revisar esta selección de canciones que conforma esta antología Lo mejor de Aníbal Sampayo (Ayuí, 2009), se comprueba el poder de la música para apropiarse, manipular y re-construir el tiempo, y las historias que dibujan el relieve humanizado del paisaje. No hay margen para la duda: a esta altura el campo de connotaciones que convoca el nombre del compositor sanducero juega un papel determinante en eses trabajo interpretativo.

Desde la lejana década del cuarenta, como bien anota Rubén Olivera en el texto que acompaña esta producción, Sampayo sembró canciones que nutrieron el imaginario litoraleño de la región. Y en ese repertorio se terminaron de construir los sentidos vaporosos, bucólicos del río Uruguay, sus animales, la vegetación. Pero también los rostros y memorias de hombres, mujeres, niños de "pelochuzos", rostros curtidos y sufridos que conviven con esos paisajes, aceptando con la misma intensidad el dolor de la asimetría social, económica, o el goce y la picardía de la fiesta.

Los ensambles sonoros de esa poesía (naturalista) abrevaron de los géneros, estilos, formas de cantar y tocar la guitarra, conectados con esa misma tradición rural. La chamarrita, el rasguido doble, la milonga, su litoraleña, están ahí con una dinámica creativa simple, sin escarceos pseudo filosóficos, dando vida a líneas melódicas que imantan la percepción a través de una voz atenorada, de sonoridad contenida, y unos toques de guitarra y arpa inevitablemente adheridos a ese canto.

Las versiones de Río de los pájaros, Canción de verano y remo, Kichororo, Patrón, y otras tantas que se incluyeron en este disco, son las marcas más fuertes de ese estilo pionero de la canción popular. Y tanto las interpretaciones del propio Sampayo como las de varios conocidos músicos populares (Pepe Guerra, Rubén Olivera, Larbanois-Carrero, Tarragó Ros, Washington Carrasco y Cristina Fernández), adquiere hoy un tono de merecido homenaje.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar