Un villano contra los más duros

| El belga vuelve al cine este viernes con "Los indestructibles 2"

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THE NEW YORK TIMES | IAN SPELLING

Jean-Claude Van Damme está en "Los indestructibles 2" pero él no es ni mercenario ni sacrificable (el título original alude a que son prescindibles). Y eso, hay que señalarlo, fue parte del plan maestro del Musculoso de Bruselas.

"Una vez oí a un abogado importante que dijo: `Mira, si vas a estar en una película grande, y puedes elegir, ser el villano, pues automáticamente serías antagonista y el público siempre recuerda al chico bueno y al malo`", comenta Van Damme. "Respeté mucho Los indestructibles (2010), pero no quería estar en Los indestructibles partes cinco, seis y siete.

"No es que me burle de eso", se apresura a aclarar Van Damme con su fuerte acento belga. "Lo único que digo es que esta película tiene mucho futuro, pero yo quiero pasar de eso a alguna otra cosa".

Los indestructibles 2 es, por supuesto, la continuación de Los indestructibles (2010), película que dio la sorpresa al tener gran éxito en todo el mundo. Dirigida esta vez por Simon West, en ella se reúnen de nuevo Barney Ross (Sylvester Stallone) y su banda. Al igual que en la primera película, el elenco es un Quién es Quién de veteranas estrellas del cine de acción, no sólo por Stallone y Van Damme, sino también por Jet Li, Dolph Lundgren, Chuck Norris, Arnold Schwarzenegger, Jason Statham y Bruce Willis. Liam Hemsworth está ahí como representante de la nueva generacion de héroes.

En el curso de una conversación de media hora por teléfono, mientras recorre las calles de una ciudad de Bulgaria hacia la fiesta final del rodaje de Soldiers, su próxima película, Van Damme es tan entretenido, franco e imprevisible como siempre. A sus cincuenta y un años de edad, este maestro de las artes marciales convertido en actor puede salirse por la tangente, poner al teléfono al encargado de las armas de la película para que salude o divagar en los recuerdos de su apogeo en el cine de acción, en películas como El gran dragón blanco (1988), Soldado universal (1992), Hard Target (1993) y Time cop (1994).

"Al interpretar a un villano es posible tener mucha bipolaridad, en términos de ir muy alto o muy bajo", indica, "y se puede tener todo tipo de dimensiones y de dicción como actor. Podemos sonreír y decir: `Voy a matarte`, o decir esa misma frase con un aspecto muy amenazante. Así que le di muchas variaciones a Stallone y a Simon, el director, pero sin rebasar nunca los límites de la realidad".

"Si uno exagera y va demasiado lejos, aquello se convierte en un chiste, y no podemos hacer eso en Los indestructibles pues Stallone se tomó la película más bien en serio".

BIEN RODEADO. Van Damme ha tenido relación con Stallone desde hace muchos años, pero nunca había trabajado con él antes de esta película, si bien estuvieron cerca en la primera aventura de esta serie. El actor belga pinta un retrato vívido de Stallone en el trabajo, supervisando la segunda parte (para la cual colaboró en el guión, después de haber escrito y dirigido la primera) mientras jugaba con "sus rifles, sus pistolas y sus cuchillos", luchando de manera muy convincente.

Van Damme encaja muy bien con el elenco multiestelar que está al frente de Los indestructibles y Stallone no fue, ni por mucho, el único rostro conocido que el vio en el set de rodaje.

Van Damme nunca ha dejado de trabajar, aunque algunas de sus películas no se han estrenado en Estados Unidos o han ido directamente a DVD. Obtuvo muy buenas críticas por JCVD (2008), una parodia en la que interpreta una versión ficticia de sí mismo como un apagado actor de acción con problemas familiares y de adicción a las drogas.

La esperanza de Van Damme es que Los indestructibles 2 le produzca oportunidades igualmente destacadas y atraiga más público a sus otros trabajos terminados como la comedia Welcome to the Jungle, la nueva película de Soldado universal y Soldiers, una película de acción protagonizada, escrita, producida y dirigida por el propio Van Damme.

Al ir llegando a su fin la conversación (después de todo, hay una multitud ansiosa de que él participe en los festejos por haber terminado el rodaje de Soldiers) Van Damme nuevamente se pone filosófico e incluso emotivo al considerar su vida y su carrera. A veces las dos se le han superpuesto, a veces le han dado una buena cachetada y lo han dejado sin aliento.

HACIA EL PÚBLICO."Cuando hacemos muchas películas, nos metemos en muchos personajes y experimentamos vidas diferentes, verdades diferentes, diferentes texturas y olores, todo", senala Van Damme. "Cuando los abandonamos, cuando volvemos a ser nosotros mismos, a quienes nos conocemos de memoria, a cada papel le robamos un pedacito de esa sensación de ser alguien más. Es por eso que las estrellas de cine tienen problemas para estar en casa, esperando un nuevo papel".

"Más que eso, si la película produce dinero y se exhibe bien y tiene buena publicidad, entonces la estrella de la película recibe mucho amor por parte del público", agrega. "Ahora bien, cuando a la película le va mal, no tiene usted idea del dolor y el sufrimiento, de lo que significa esa caída para alguien que tenía el amor de millones de personas".

"Si uno mete la pata, como quiera que sea (drogas, una aventura romántica, ser demasiado grande e incapaz de disfrutar el éxito) cualquiera que sea el error, eso es lo peor", arguye el actor. "Perder el amor del público... todos echan de menos el amor, sentir el amor de la gente de todo el mundo".

"Ahora voy de nuevo a esa vida", concluye Van Damme. "La vida es extraña. Lo más importante es amar a la gente y, ojalá, que la gente me ame. Eso es lo único que quiero de la gente. Esa es mi esperanza".

Admirar a Sly Stallone

"Este hombre, que ya pasó los sesenta y cinco años, tiene el cuerpo de cuarenta y la mente de un creador, lo que significa que no tiene edad, estuvo muy metido en Los indestructibles", asegura Van Damme. "Me encanta el tipo. De veras que me encanta como es. Él me enseñó cine, a volver a amar el negocio, a tener más confianza en mi inteligencia. También me enseñó a comportarme fuera de las películas, con el público, y a no ser demasiado abierto, como él lo fue al principio, cuando salió lastimado".

CUATRO DE LOS MUCHOS ANTAGONISTAS DE VAN DAMME EN ESTE FILM

Sylvester Stallone

BARNEY ROSS

Es el líder de los mercenarios "buenos". Stallone pergeñó esta serie aunque en la segunda película no dirigió y solo coescribió el libreto. No usó dobles.

Arnold Schwarzenegger

TRENCH

El exgobernador hace acá un papel más extenso que en la primera. Trench es rival del personaje de Stallone aunque en esta oportunidad se tiene que aliar con él.

Bruce Willis

MR. CHURCH

Tras el cameo que hizo en el primer film, Willis regresa con más presencia en la historia. Su papel es el de un agente de la CIA que recurre a los servicios de los mercenarios.

Chuck Norris

BOOKER

A los setenta y dos años Norris interpreta a un militar retirado que vuelve para rescatar a sus compañeros. El nombre de Booker es un guiño a un film que hizo en 1978.

Las historias pasadas con sus compañeros del reparto

Cuando Van Damme llegó por primera vez a Estados Unidos, entrenó con Chuck Norris y apareció muy brevemente en Desaparecido en acción (1984). Trabajó con Lundgren en Soldado universal y sus continuaciones, incluyendo Universal Soldier: Day of Reckoning que está por estrenarse y en la que también aparece Scott Adkins, quien es la mano derecha de Vilain (su personaje) en Los indestructibles 2. "Es verdad que vi a Arnold algunas ocasiones y estuve en El último gran héroe (1993). Para Depredador (1987), entrenábamos en las mañanas, él con las mancuernas y yo con mis estiramientos. Estaba orgulloso pues era uno de mis héroes". "Acerca de Stallone... cuando vi Rocky (1976), corría pensando que era él. Toda esa gente estuvo ahí en esta película y yo iba de un remolque a otro y gracias a Dios, ellos me abrían la puerta. Había mucha amistad en el rodaje".

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