ESTRENO

"Sopa de letras": ¿cómo es la nueva gran apuesta de Canal 4 para los lunes?

Gaston “Rusito” González conduce el programa de entretenimientos que se estrena este lunes en Canal 4, versión local de un formato israelí

Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour
Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour

Los formatos internacionales copan la grilla de los canales uruguayos desde hace tiempo. Todos tienen en su horario central la versión local de algún programa surgido en el extranjero, y hay de distintos estilos. Están los de preguntas y respuestas, los que buscan talentos, los de cocina y los de humor y debates.

Esta noche llega uno nuevo, Sopa de letras, que se emitirá por Canal 4 a las 21.15 y tiene a Gastón “Rusito” González como su anfitrión. Él es quien charla y presenta a los participantes, dice las consignas y mantiene la gracia durante la emisión que, además, se pasa volando.

Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour
Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour

“Como conductor, quiero sacar el costado más humano del formato y lograr que los participantes sean los protagonistas”, explicó González en la conferencia que participó El País.

Los pros y contras del formato

Sopa de letras es la primera versión regional y en español de este formato, nacido en Israel con el título The Search. Y eso, desde Canal 4, se interpreta tanto como una ventaja como una desventaja.

Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour
Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour

Por un lado es una propuesta nueva, fresca y sobre todo muy ágil, pero tiene en su contra que la gente no la conoce. No es Masterchef ni Bake Off ni La Voz, que el año próximo aterrizará en la televisión local y que es uno de tantos ciclos con los que la audiencia ya se ha familiarizado.

Pero tiene, a su favor, la particularidad de que todos hemos jugado, en algún momento, a este pasatiempo donde hay que encontrar palabras escondidas en un papel o, para el caso del programa, en un tablero. Así, el juego es un formato de preguntas y respuestas, con esa pequeña pero divertida variante que permite buscar términos de manera horizontal, vertical, diagonal, del derecho y del revés.

Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour
Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour

In Situ

Para hacer Sopa de letras, el canal construyó un estudio enorme, de 900 metros cuadrados, con una escenografía de 11 metros de alto que impresiona. Allí también se hizo una sala de vestuario y maquillaje para los participantes, y hay más espacio para seguir construyendo, si es necesario. Pero lo que impacta de verdad son las gigantes pantalla led, una que hace de escenografía, y otra en el piso, donde aparecen las letras del juego.

Gastón "Rusito" González en "Sopa de letras". Foto: Captura de Twitter @Canal4_UY
Gastón "Rusito" González en "Sopa de letras". Foto: Captura de Twitter @Canal4_UY

En Sopa de letras, los participantes -dos por equipo- tienen que saber la respuesta a las consignas de interés general, cultura, deportes y actualidad que se plantean. Pero el problema no es saber qué contestar, sino poder encontrar la opción correcta en el tablero. De esta forma, algo tan sencillo como contestar cuál es la capital de Francia, puede resultar lo más difícil del mundo.

Eso lo pudo comprobar El País cuando fue invitado a participar del juego. Las respuestas no son complicadas, lo complicado es hallarlas a tiempo en esa pantalla led brillante y con los nervios haciendo lo suyo. Tras cada ronda, la pareja con menor puntaje abandona el programa; a medida que se avanza, aumenta la complejidad en todo sentido.

Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour
Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour

Debido a la velocidad del juego y lo ágil de su conducción, no se extrañe si termina al borde del sillón, señalando con desesperación dónde está la respuesta. Porque mientras más se demoren en contestar, menos dinero ganarán los concursantes.

La adaptación del formato

En la versión uruguaya de Sopa de letras, cuatro duplas competirán para tener la mayor cantidad de respuestas correctas de los distintos juegos que se propongan en cada edición. La pareja ganadora podrá llevarse, al final, un premio en efectivo de 100.000 pesos.

La respuesta será correcta si uno de los participante se ubica donde está la primera letra de la palabra clave, el otro en la última, y dicen “Sopa” en voz alta. Si no se cumplen todos esos requisitos, lo que hayan dicho o hecho no tendrá validez.

Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour
Gastón "Rusito" González conduce "Sopa de letras". Foto: Marcelo Bonjour

Para diferenciarlo de la versión israelí, desde Canal 4 se pidieron algunos cambios. El programa se hizo más extenso en duración e incorporó, también, juegos nuevos. Y además de construir el estudio, se invirtió en el desarrollo de un software especial para el manejo de la pantalla gigante, que fue traída especialmente desde el exterior para este formato. El software, en tanto, es nacional.

Otro cambio sustancial es que el tamaño del tablero donde se visualizan las letras se agrandó, para que haya más caracteres en juego. Las palabras más largas tendrán nueve letras así que, por si se lo preguntaba, nombres como “Tacuarembó” no podrán ser de la partida.

Por todas estas innovaciones, hacer Sopa de letras implica, para el canal, la posibilidad de convertirse en exportador de este formato para los países de la región.

Un creador desde lejos

Sopa de letras, desarrollado por YoungMedia y distribuido por Keshet Internacional, es el último formato israelí en hacerse en Uruguay, donde ya hay una tradición de adaptar contenidos nacidos en aquel país. En los últimos años, los canales privados han incorporado diversas propuestas de ese origen.

Programas de entretenimiento que mezclan agilidad con destreza como Escape perfecto, Salven el millón! o ¡Ahora caigo! (aquí se emitió la versión española), o concursos de canto infantil como Master Class, han sido parte de la grilla de Canal 10 y La Tele. Todos comparten el mismo denominador común, el sello de esta tierra de Medio Oriente.

Canal 4 se suma a la tendencia pero con otra expectativa, la de llevarlo desde aquí a distintos países. Con eso, la televisión abierta gana un nuevo show de entretenimientos dinámico, familiar y divertido, a medio camino entre destreza y conocimiento.

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