The New York Times
STEVEN ERLANGER
Como si Nicolás Sarkozy no hubiera producido suficiente melodrama -particularmente con los rumores de que su esposa Carla Bruni-Sarkozy, pudiera estar embarazada-, cineastas franceses produjeron un drama más o menos ficcional.
Con el título La conquista pretende conducirnos tras las bambalinas de su ascenso al poder.
"La historia de un hombre que gana el poder y pierde a su esposa`` es el subtítulo, un pulcro sumario de la incansable campaña de Sarkozy en 2007 para reemplazar a Jacques Chirac, incluso al tiempo que su segunda esposa, Cecilia, se enamora de otro hombre pero regresa para simular que todo es normal hasta que se deposite el voto final y entonces desaparece. Se supone que la historia debe ser shakesperiana, un drama de hombres ambiciosos, con defectos, y mujeres románticas y calculadoras, un contorno tras bambalinas de conjuras políticas, traición, pérdida personal y el precio del poder. Sin embargo, es también la historia de un presidente en funciones, lo cual marca un sonoro rompimiento con la tradición gala de un trato más reverencial.
Los modelos para el film, dijo el productor, Eric Altmayer, eran anglosajones -El candidato, El ciudadano Bob Roberts, Todos los hombres del Presidente, Colores primarios y, por supuesto, La reina, la descripción de la lucha de la monarca inglesa con Diana, Princesa de Gales, y su muerte. El director, Xavier Durringer, ha trabajado arduamente por imprimirle verosimilitud, insiste, no un tono caricaturesco o satírico.
"No es un film político, sino sobre política``, aclaró Durringer. "No es una película sobre el mismo Sarkozy, sino de la conquista del poder``.
Después, Altmayer dijo: "Intentamos mantenernos tan objetivos como fue posible. Intentamos acercarnos a su persona, su vulnerabilidad y contradicciones, sus aspectos buenos y malos``.
¿Y quién lo sabe? La conquista efectivamente pudiera ser muy buena. Sin embargo, nadie lo sabrá sino hasta que se estrene en el Festival de Cine de Cannes este 18 de mayo; será exhibida en todo el país el mismo día. Hasta esa fecha, meramente hay un tráiler. No se han entregado copias por adelantado a críticos, periodistas o siquiera, aseguran el director y el productor, a Sarkozy y su comitiva.
El cine es importante para Sarkozy, al cual le gusta contarles a los visitantes sobre los grandes films clásicos que ha visto, así como los libros que ha leído. Esta fascinación con los clásicos viene de Bruni-Sarkozy, la cual ha puesto a su marido a estudiar algo similar a un tutorial del Elíseo, incluidos almuerzos con escritores y artistas. Le dijo a un grupo que él y Bruni-Sarkozy veían 150 películas al año.
En particular le gustan los films estadounidenses, habiéndole otorgado personalmente un galardón de alto nivel de la Legión de Honor a Clint Eastwood y ofreciendo una disquisición sobre su amor al carácter directo y simplicidad de Eastwood, al tiempo que lo contrasta con las burguesas y parlanchinas complejidades del film promedio de Francia.
Sin embargo, a Sarkozy, quien registra bajos niveles de aprobación en los sondeos de opinión un año antes de las elecciones, quizá no le guste esta película. El afiche presenta a una figura trajeada, cortada a la altura de los hombros, sentada en un banco muy alto, con las piernas colgando.
El actor que lo interpreta, Denis Podalydes, conocido por su trabajo en el teatro, lleva una peluca rizada, pero encarna por lo demás a Sarkozy mediante sus tics, modos y gestos. Podalydes y Durringer dicen que estudiaron miles de fotografías y horas de filmaciones, amén que leyeron cientos de artículos y hablaron con periodistas políticos. El actor sostuvo una breve reunión con el presidente, quien le dijo: "No me gusta el poder, pero me gusta ejercerlo``.
Sin embargo, el film claramente incluye momentos de ficción, particularmente de conversaciones íntimas, a medida que Sarkozy intenta convencer a Cecilia, su segunda esposa, de que no lo abandone. El tráiler muestra una escena de Sarkozy saliendo intempestivamente de una reunión política, diciendo. "Yo soy un Ferrari. Tú abres el capó usando guantes blancos``. En otra escena del tráiler, él grita: "¡Estoy rodeado de idiotas!`` En general, el film lo presenta hablando, en privado, con una jerga dura y vulgar. Otro personaje le dice que está loco, y el actor que interpreta a Chirac simula que le dispara a Sarkozy con un rifle imaginario.
Los cineastas han trabajado en el proyecto por años, con un guión de un historiador político, Patrick Rotman, pero encontraron poco dinero de las fuentes usuales. Gaumont, que imprimió su sello y red de distribución, contribuyó solo con una modesta suma de dinero, en tanto canales de la televisión francesa, que normalmente ayudan con el financiamiento de films galos, se negaron en su totalidad a tocar La conquete, con la excepción del Canal Plus, canal de paga por cable, notó Altmayer.
Director: es una figura más mediática que un rockero
La negativa de los cana-les de televisión franceses a financiar la película no despertó reclamos. "No es una gran sorpresa viniendo de los canales privados -estamos en Francia, no lo olviden- y ellos están muy cerca del poder``, dijo. "Quedé un poco más desilusionado con los canales públicos como France Television, pero ellos nunca explicaron la razón. Existe algo similar a la autocensura que es muy francés``. Durringer anticipó que "puede haber cierto miedo en torno a ciertos temas; cuando eres el director de un canal, piensas que si esto lo toman mal en el Elíseo, te van a despedir``.
Los cineastas debieron recurrir a un refugio fiscal de los galos conocido como Sofica, creado hace 25 años para atraer financiamiento privado a fin de contribuir a darle apoyo a películas francesas. Sin embargo, Gaumont se negó a revelar el presupuesto del film.
Han existido otros films sobre presidentes de la Posguerra. Sin embargo, este film es sobre un presidente en funciones en una nueva era de política y medios de comunicación, la cual es descrita por Durringer como tiempos de celebridad e informalidad, cuando Sarkozy "aparece más en los medios que cualquier estrella de rock o actor, más expuesto en los medios masivos que Johnny Hallyday``.
La ausencia: "Demasiado narcisismo te vuelve loco"
Sarkozy ha sido criticado por algunos que consideran que no mantiene suficiente distancia entre la vida cotidiana y la política. Además, Cannes mismo presentó un acertijo para Sarkozy y su esposa. Ella tiene una pequeña participación en un film de Woody Allen, Medianoche en París, que ya se estrenó en el festival. Sin embargo, ella decidió que no asistiría, citando razones personales, pasando de largo Cannes, que es famoso por su grado de ostentación, alfombra roja y suntuosas fiestas. En cuanto a él mismo, Sarkozy afirmó en una entrevista de este miércoles con Telerama que no vería la película, en parte por respeto a su presente esposa, y en parte "para proteger mi salud mental``. Después, agregó, al parecer no exento de ironía, que "demasiado narcisismo te vuelve loco``.