GUILLERMO ZAPIOLA
Ha sido uno de los títulos más llamativos exhibidos en el festival de cine de Toronto. El cineasta escocés Danny Boyle ha presentado su más reciente film, "127 hours", protagonizado por James Franco.
El nuevo trabajo del realizador de la oscarizada ¿Quién quiere ser millonario? cuenta la historia real de Aron Ralston, alpinista norteamericano que quedó atrapado en una avalancha mientras exploraba el cañón Blue John, en Utah, y logró escapar luego de cinco días autoamputándose el brazo derecho con una navaja multiuso.
El lanzamiento de 127 hours marcó el regreso de Boyle al festival canadiense, donde ¿Quién quiere ser millonario? obtuvo hace dos años el premio del público, en lo que muchos entendieron como la antesala de su éxito en las taquillas mundiales y luego su triunfo en la ceremonia de los Oscar. Al presentar su nueva película, Boyle le agradeció al público por ese impulso a su película anterior, y aseguró que él y su equipo debieron "hacer malabares" para traer a tiempo a Toronto 127 hours, cuyo rodaje terminó recién en mayo. "Mucha gente se volvió loca para traerla aquí``, aseguró Boyle.
El verdadero Aron Ralston, quien contó su terrible aventura en un libro (Between a rock and a hard place) asistió también al estreno en compañía de su esposa y su hermana, y acompañó a Boyle, James Franco y las actrices Amber Tamblyn, Kate Mara y Clemence Poesy en un encuentro con la prensa luego de la función.
Boyle y Ralston contaron la serie de etapas que desembocaron en la realización de la película. La primera vez que se reunieron para hablar de una posible adaptación cinematográfica del libro, Ralston dijo que prefería que la historia fuera narrada con un estilo documental. Sin embargo, se dejó finalmente convencer por Boyle para convertirla en una adaptación dramática protagonizada por actores profesionales.
"Como documental, no hubiera sido tan poderoso como resultó", afirmó Ralston, quien no pudo contener las lágrimas durante la exhibición aunque recuperó la compostura para el encuentro con la prensa.
El público de Toronto se revolvió, al parecer, en su asiento, durante la escena en que el protagonista se corta el brazo, pero la crítica asistente al festival observó también que Boyle juega muy hábilmente en el filo del drama y el humor, aliviando la tensión y el horror con las bromas que el personaje emite para tratar de conservar un estado de ánimo positivo, y entrelazando la "realidad presente" del relato con una serie de `flashbacks` psicodélicos y alucinaciones diversas.
"Queríamos desesperadamente que tuviera algo de Pineapple Express``, afirmó Danny Boyle, aludiendo a la comedia del 2008 en la que Franco interpretó el papel de un vendedor de marihuana incontenible. Como ya lo demostrara en ¿Quién quiere ser millonario?, Boyle parece bastante consciente de los límites que el espectador está dispuesto a cruzar, y dónde debe detenerse para no perderlo.
En todo caso, todo indica que ha vuelto a dar en el blanco. El film fue ovacionado por el público luego de la proyección, y las primeras críticas que están llegando desde Toronto resultan ampliamente positivas. En la revista Vanity Fair, Michael Hogan afirma que el film deja al espectador "sin aliento", y agrega: "Yendo y viniendo de la violenta resistencia a la tranquila deliberación, introduciéndose de a poco en el delirio, Franco mantiene al público hipnotizado, mientras nos preguntamos cómo nuestras propias estrategias de autopreservación podrían compararse al virtuoso despliegue que vemos en la pantalla. Salí de la sala agotado y emocionado como una película no me había hecho sentir jamás". En la revista Time, el veterano Richard Corliss sostuvo: "Es la historia de la fuga de una prisión existencial, y en su inteligente, extático desenlace, llega realmente alto".
ACTOR. Por su parte, el crítico Scott Feinberg agrega: "James Franco proporciona una de las grandes actuaciones cinematográficas de todos los tiempos en su papel de Ralston. En la mayoría de las escenas de toda la película está solo y con un brazo atrapado, prestando atención todo el tiempo a algo que realmente no está allí (el estropeado brazo que intenta liberar). Creo que Marlon Brando hubiera quedado impresionado; Edward Norton, que se sentó detrás de mí, ciertamente lo estaba".
Lou Lumenick, del New York Post, se ha sumado a los elogios: "Sin duda una de las mejores y más vívidas películas del año. Una nominación a mejor actor en los próximos Oscar parece segura para James Franco, que está solo en la pantalla durante gran parte de la película y proporciona una labor fuera de serie como el valeroso Ralston. Es innecesario decir que no es una película para los impresionables, pero un `must-see` para todos los demás".
La cifra
52 Es la cantidad de premios que el director Danny Boyle ha ganado a lo largo de su carrera, incluyendo un Oscar y un Goya.
Cinco antecedentes del director
Tumba al ras de la tierra
1994
Danny Boyle tenía siete años de carrera dirigiendo series y películas para televisión, cuando tuvo su gran oportunidad en el cine con este film. Fue el descubrimiento de Ewan McGreggor y un buen film negro.
Trainspotting
1996
Hubo quienes, excesivamente entusiasmados, calificaron a esta adaptación de la novela de Irvine Welsh como "la Naranja mecánica de los noventa". Era una película intensa, visualmente inventiva y por momentos muy dura.
Exterminio
2002
Tras "Trainspotting" y con su prestigio a cuestas, Boyle hizo algunos filmes comerciales con estrellas de Hollywood. Luego se despachó con este film de zombies cuya potente banda de sonido aún produce ecos.
Alerta solar
2007
A Uruguay llegó directamente en formato DVD. Es, tal vez, uno de los filmes menos difundidos, pero también es de los más interesantes de Boyle. Un thriller de ciencia ficción con gran trabajo de sonido y fotografía.
¿Quién quiere ser millonario?
2008
Este drama vertiginoso ambientado en India le hizo ganar un Oscar y consiguió un éxito superior al de "Trainspotting". Un efecto lateral es que puso en el tapete el tema del prolífico cine de India.
Atrayente actor en ascenso
Mucha gente lo recuer-da probablemente por su labor como el hijo del Duende Verde en la serie del Hombre Araña, pero James Franco ha hecho otras cosas. Nacido en 1978 en California, fue empleado de la cadena McDonald`s (las clientas jóvenes volvían al mostrador con la excusa de que "habían olvidado algo" después que las atendía), y es actor, director y productor. Tiene un Globo de Oro por su encarnación del protagonista en James Dean (2002), y un Independent Spirit Award como mejor actor secundario por Milk, donde era una de las parejas de Sean Penn.
Una historia verdadera con elementos muy estremecedores
En mayo del 2003, mientras Aron Ralston se encontraba explorando en el cañón Blue John, cerca de Moab, Utah, un peñasco cayó atrapando su antebrazo derecho y aplastándolo. Tras intentar durante cinco días levantar o romper la piedra, la desesperación se apoderó de él y talló su nombre, su fecha de nacimiento y su fecha de muerte en la roca. Al no contar con una reserva de agua, tuvo que beber su propia orina y grabó en video una despedida para su familia.
Deshidratado y confuso, Ralston decidió golpear su brazo con una piedra para romper los huesos. Usando la hoja de su navaja multiuso cortó la carne y los músculos. Después, usó las tijeras de la misma herramienta para seccionar los tendones. Por fin, quedó libre. Tras ser rescatado, recuperó el brazo, lo hizo cremar y regresó al lugar para depositar ahí las cenizas.