Torres García es redescubierto en mercado neoyorquino

Nueva York n La pintura de Joaquín Torres García vive un resurgimiento entre los coleccionistas del mundo. Así lo indica una subasta de arte latinoamericano realizada en Christie’s, donde el uruguayo obtuvo buenas cotizaciones, aunque fueron obras del artista mexicano Rufino Tamayo y del colombiano Fernando Botero las que se ubicaron en la lista de las diez mejor vendidas en la subasta. Por su parte Torres-García, cuya obra, según los especialistas, está despertando interés entre los coleccionistas que están "redescubriendo" el constructivismo, tuvo buena cotización ya que su Constructivo en grises (1943) se vendió en 329.600 dólares.

La pintura Discusión acalorada (1953), de Tamayo, se vendió en 867.200 dólares, cifra que incluye las comisiones de la firma, tras una puja "acalorada" entre varios postores. La obra aborda un tema autobiográfico, ya que representa, con una intensa paleta roja, a dos personajes de configuración geométrica que serían el propio artista y su compatriota y colega David Alfaro Siqueiros, con quien tenía diferencias ideológicas y artísticas. De Tamayo también se vendieron La silla amarilla (1929), una naturaleza muerta de composición poscubista, en 744.000 dólares, y Los Comediantes (1986), que muestra a dos figuras haciendo maromas frente a un fondo rojo, en 576.000 dólares.

El director del Departamento Latinoamericano de Christie’s, Virgilio Garza, destacó la calidad de estas obras, que nunca antes habían sido subastadas y que pertenecían a tres períodos distintos del artista.

Del colombiano Fernando Botero se vendió la pintura Una familia (1996), un retrato de una familia burguesa en la que destaca la madre que da la espalda al espectador, por 732.800 dólares, muy por encima del estimado máximo de la firma, de 400.000 dólares.

Las otras obras de Botero que se situaron entre las diez mejor vendidas fueron la escultura en bronce Sitting Woman (1976), en 688.000 dólares, cifra que rompe el récord de 504.500 dólares para una escultura del artista, y la pintura The Model (1989), en 475.200 dólares.

Christie’s también había puesto en venta una obra del maestro mexicano Diego Rivera titulada Acueducto (1918), un paisaje inspirado en el maestro Paul Cézanne, con un precio de venta estimado entre 600.000 y 800.000 dólares. Sin embargo, la obra no alcanzó a venderse. La puja se estancó en el nivel de los 500.000 dólares.

En total, Christie’s vendió 34 de las 62 obras ofrecidas, o el 55 por ciento, por un total de 6,6 millones de dólares.

En la subasta de arte latinoamericano celebrada en Sotheby’s, su rival, el martes por la noche, se vendieron 49 de los 57 trabajos ofrecidos, o el 86 por ciento, por un total de 10,1 millones de dólares. EFE

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