HUMOR
La comediante argentina se presenta en el Teatro del Notariado con su unipersonal "Mentime que me gusta", y de su carrera y su humor es esta entrevista
Hasta hace cinco años, Sole Macchi trabajaba en un banco y su vida poco tenía que ver con la comediante que es sensación en las redes sociales. Gracias a una frase (“es viernes y tu cuerpo lo sabe”) se convirtió en tendencia y hoy tiene cerca de dos millones y medio de seguidores, solo en Tik Tok.
Macchi regresa esta noche, a las 23.15 a Montevideo con su unipersonal Mentime que me gusta. Las entradas para la función en el Teatro del Notariado se adquieren por RedTickets a 900 pesos.
La primera vez que llegó a Uruguay fue en 2018 con su anterior show, Cansada de triunfar. “Te juro que fui con miedo pensando si entenderían mi humor. Si bien nos pasan las mismas cosas, como hablo medio lunfardo conurbano con doble sentido, tenía miedo que no entendieran algo, pero lo agarraron en el aire”, dijo la comediante a El País.

“Acá y allá nos pasan las mismas cosas con los tipos, y las relaciones son similares. La gente quiere algo cortito, un touch & go, no quieren compromiso”, comentó Macchi y adelantó que en el espectáculo “me voy al pasto porque tengo una forma fuerte de hablar”.
En Mentime que me gusta contará anécdotas que le dice la gente. “Eso hace que se sienten identificadas, sobre todo las mujeres, pero hay muchos hombres que pueden, en vez de enojarse, tomarlo como un aprendizaje de lo que nos pasa a las minas. También cuento anécdotas de cuernos, infidelidades, o sea, de cosas que vivimos todos”, adelantó.
Si bien hoy es una de las comediantes que más convoca en redes sociales y agota localidades, su vida era muy distinta hasta hace solo cinco años.
Siempre quiso ser actriz y comediante para que la gente pueda conocer su humor. “También ver cómo todas las cosas malas, porque no tuve una infancia hermosa, se pueden transformar en risas. Eso es lo que quiero”, dijo.
Toda su vida trabajó vendiendo ropa porque tenía una actriz dentro y también porque la venta y la actuación son similares. Luego entró a trabajar en un banco que define como el mejor trabajo por el sueldo, aunque nunca dejó de hacer videos en redes.
Hasta hace cinco años, Macchi trabajaba en un banco, y para quien haya visto a la comediante, es difícil imaginarla con chaqueta y pantalón negros. “Yo era un demonio envuelto”, reconoce, y siguió trabajando allí mientras pudo.
“Un día se me da el sueño de hacerme viral, porque hoy el teléfono es como el casting de antes; si tenés un pequeño talento o algo que te gusta hacer, con un video te podés hacer viral y dedicarte a eso”, dijo.
Y cuando la gente dejó de pedirle tarjetas de crédito para pedirle fotos, pensó que su visibilidad le podría traer problemas. “Por eso, cuando me llamó el productor y me preguntó si me animaba a renunciar al trabajo porque me esperaba Paseo de la Plaza en Calle Corrientes, lo hice. Las dos cosas no se podían hacer porque era una obra de teatro que había que ensayar todo el día durante un mes. Me dije: ‘para atrás tengo tiempo de volver, voy por esto que es lo que siempre soñé’ y salió bien”, dijo Macchi.
Como sus espectáculos se mezclan con su vida, Macchi dice que, a la larga, el mensaje del show es “si yo lo pude lograr, cualquiera puede hacerlo, solo hay que focalizarse en lo que uno quiere ser. Si uno va por ese camino y demuestra lo que sabe, se te dan los sueño. Desde hace cinco años puedo vivir de esto que tanto soñé”.
Macchi se define como “una remadora y luchadora” y si bien tiene que hacer muchas cosas para mantenerse (trabaja en dos radios y dice tener muchos “kioscos”), está encantada de su presente.
“Estamos vivos, estamos activos, los seguidores crecen y la gente compra una entrada, así que estoy muy feliz”, dijo.