Se podía resucitar a Jack Sparrow, pero había que cambiar cosas. Es al parecer lo que está intentando hacer la empresa Disney con la cuarta entrega de la saga "Piratas del Caribe".
Faltan todavía cinco meses para el estreno mundial de Piratas del Caribe - Navegando aguas misteriosas, la nueva aventura del peculiar capitán de bucaneros interpretado por Johnny Depp, pero ya se sabe bastante de la película. Y los cambios (al menos a nivel de anécdota) son lo suficientemente significativos como para que pueda razonarse que Disney está intentando revitalizar la franquicia repitiéndose lo menos posible.
Las tres películas anteriores de la serie (La maldición del Perla Negra, Piratas del Caribe: el cofre de la muerte y Piratas del Caribe: en el fin del mundo) constituían claramente una trilogía, aunque los libretistas tuvieran que estirar hasta el infinito algunas ideas de la anécdota. Fuera como fuera, casi todas sus líneas anecdóticas "cerraban" en la tercera película nombrada, y no quedaba mucho espacio para seguir con lo mismo o casi.
Disney ha tomado al respecto la decisión más sensata: quedarse con dos de sus personajes básicos: obviamente Jack Sparrow, pero también su archinémesis Barbossa, que vuelve a ser interpretado por el australiano Geoffrey Rush. En el camino se han perdido en cambio la parejita romántica (Orlando Bloom y Keira Knightley, que deben estar ya casados, felices y comiendo perdices, y cuyos intérpretes decidieron además olvidarse de ellos para evitar el encasillamiento) y el Holandés Errante. También el realizador Gore Verbinski ha cedido el sillón del director a su colega Rob Marshall, el responsable de Chicago, Memorias de una geisha y Nine. Para no alejarse completamente de Depp, Verbinski lo ha reclutado para doblar la voz del héroe de su film de animación Rango, de lanzamiento mundial inminente.
En cambio se mantiene también Keith Richards, de los Rolling Stones, que vuelve a encarnar al padre de Sparrow. De hecho, una película de los Piratas del Caribe puede prescindir de cualquier cosa excepto Jack Sparrow (y su personificación física, Johnny Depp), de manera que una película en la que esté Depp haciendo de Sparrow es una de Piratas del Caribe. Hasta aquí, todo bien.
De todos modos, a Sparrow había que rodearlo de una historia, de otros personajes, y del consabido despliegue de efectos especiales. Con todo eso parece dispuesto a cumplir el equipo encabezado por Mar- shall, más un agregado: rodaje en 3D, ese procedimiento de moda que Avatar ha llevado, además, a nuevas cumbres. Por supuesto, la película será también distribuida en versión 2D.
La historia tiene que ver con la búsqueda de la Fuente de la Juventud, para lo cual Sparrow se embarca (literalmente) en el navío comandado por el pirata Barbanegra (Ian McShane), con cuya hija (Penélope Cruz) el personaje de Depp tuvo algo que ver en el pasado. El pérfido y al parecer indestructible Barbossa (Rush) también tiene sus propios planes al respecto. La gran Judi Dench encarna a un personaje secundario. Una invitación a la aventura. ¿Y a quién no le gustan las historias marinas y con olor a sal?
De Ponce de León a Sparrow
La leyenda asegura que el explorador español Juan Ponce de León oyó hablar de la Fuente de la Juventud a los nativos de Puerto Rico cuando conquistó la isla, y que ese fue el principal incentivo de sus exploraciones posteriores, que desembocaron en su llegada en 1513 al actual estado de Florida.
Pero esa historia es apócrifa: Ponce exploró efectivamente Florida, pero su vinculación con la leyenda de la fuente surgió recién después de su muerte. La especie fue divulgada a partir de 1575 en la "Memoria" de Hernando de Escalante Fontaneda, y en "La historia de España en el Nuevo Mundo" de Antonio de Herrera y Tordesillas, derivada de aquélla.
Fontaneda, que vivió durante 17 años entre los indios de Florida, cuenta acerca de los presuntos poderes curativos de un río perdido que él llama, con bíblica reminiscencia, Jordán, y asegura que su hallazgo fue uno de los objetivos de la expedición de Ponce de León. El propio Fontaneda es bastante escéptico, empero, acerca de todo el asunto. Sería deseable que el capitán Jack Sparrow tuviera más suerte en su búsqueda.