GUILLERMO ZAPIOLA
Los hermanos Coen son los favoritos en la carrera hacia el Oscar, según informan los corredores de apuestas norteamericanos. Su película "Sin lugar para los débiles" y su trabajo como directores cuentan con la preferencia de los apostadores.
En otros rubros hay también favoritos, aunque alguna gente ya está comenzando a avisar que no habría que apresurarse. Hay pocas dudas, por ejemplo, de que Daniel Day-Lewis va a ganar el próximo domingo su segundo Oscar por su actuación en Petróleo sangriento de Paul-Thomas Anderson, y tampoco parece haber dudas acerca del Oscar a mejor actor secundario para Javier Bardem por su cruel asesino de Sin lugar para los débiles.
Y a partir de ahí empiezan las dudas y las vacilaciones. Julie Christie cuenta con grandes posibilidades de ganar el Oscar a mejor actriz por su composición de una enferma de Alzheimer en Lejos de ella de Sarah Polley, pero la absoluta seguridad que se tenía al respecto hace un mes parece haber sufrido algún deterioro. Christie ganó el Globo de Oro a actuación dramática y el premio del Sindicato de Actores, mientras el Globo para actriz en musical o comedia fue para Marion Cotillard, la Edith Piaf de La vie en rose. Pero fue Cotillard (no Christie) la ganadora del británico Bafta, y ahora ambas se van a enfrentar por Tío Oscar. Podría asegurarse que sus posibilidades están casi empatadas.
Y, apostadores a un lado, valdría la pena pensarlo dos veces antes de hacer una afirmación categórica acerca del premio a mejor film. Es, en realidad, el que parece menos claro de todos. Si la película de los Coen parece estar primera, conviene observar sin embargo, que entre los votantes de la página web Internet Movie Database figura en el puesto 34 entre las 250 mejores de la historia, mientras que Petróleo sangriento saltó hasta el lugar 20. Si los académicos se comportan como "público aficionado", Petróleo sangriento aparecería posicionándose mejor que Sin lugar para los débiles.
Contra argumento. La película de Anderson tiene mejor puntaje, pero la votó menos gente (25.022 espectadores contra 57.612), y la misma relación se da en cuando a total de público de una y otra. Un colega que admiró el film de Anderson (considerándolo superior a Sin lugar para los débiles), ha afirmado empero que se trata de una película "para pocos", más dura y menos concesiva que la otra.
De hecho, y aunque los Coen vienen del cine independiente, se los ve más cómodos en el "mainstream" que a su colega Anderson, autor de algunas películas memorables que ya deberían de haberle valido un Oscar (pero no ha sido así): Boogie Nights, Magnolia, Embriagado de amor. En cambio todo parece más claro en el caso de los otros candidatos a mejor dirección: el Tony Gilroy de Michael Clayton o el Julian Reitman de La otra vida de Juno no dan la talla junto a Anderson o Coen/Coen, y cabe sospechar lo mismo de Julian Schnabel, candidato por La escafandra y la mariposa. La Academia se facilitó las cosas eliminando de entrada a gente como Tim Burton (por Sweeney Todd) o David Cronenberg (elogiadísimo en Eastern Promises), cuya ausencia es más misteriosa.
De todos modos, las encuestas pueden dar resultados sorprendentes. Si se entra en la página web española Expansión.com, se descubre entre sus usuarios un estricto empate entre Sin lugar para los débiles y Petróleo sangriento para mejor film (31,50 % cada una), con las otras tres muy lejos. En cambio, la diferencia en favor de los Coen para mejor dirección es abrumadora: 60,27%, contra 23,97 de Anderson. Los demás no existen. El favoritismo por Daniel Day Lewis como mejor actor es igualmente difícil de discutir: 41.32 %, contra 24.55 % para Johnny Depp, que es quien lo sigue.
DIFERENCIAS. Lo que distingue notoriamente a la encuesta de Expansión de otras es el rubro actriz: Cate Blanchett (por Elizabeth: la Edad de Oro) está primera con el 33.50% de las preferencias, y la sigue la joven Ellen Page de Juno con el 29,75. Allí Julie Christie cae al 14,56%, y Cotillard al 13.92. Habría que chequear la repercusión en taquilla de cada una de esas películas en España para valorar qué auténtica representatividad tienen esas cifras.
Los 5.829 miembros de la Academia tienen tiempo hasta hoy para entregar sus papeletas de votación, a fin de elegir a quienes en definitiva recibirán sus estatuillas en el teatro Kodak de Los Angeles el próximo domingo. Como ya es de uso, la auditora Pricewaterhouse-Coopers será la encargada de recibir y recontar los votos de los académicos. Una vez que la empresa recuente los votos enviados, los nombres de los ganadores serán sellados y guardados en sobres hasta el día de la ceremonia. Brad Oltmanns y Rick Rosas, miembros de la compañía, son las dos únicas personas que conocerán hasta el domingo los nombres de los ganadores del Oscar en su edición número 80, que se realiza, para alivio de la Academia, dos semanas después de haber terminado la huelga de guionistas, que agitó a Hollywood durante más de tres meses.
Famosos sobre el escenario
Oscar cumple ochenta años, y lo celebra con la presencia de mucha gente famosa entre los candidatos, los invitados y los presentadores. La fiesta tendrá lugar el próximo domingo 24 de febrero en el Teatro Kodak de Los Angeles.
La lista de presentadores está encabezada por actores de primera, comenzando por los recientes ganadores de la estatuilla dorada Forest Whitaker, Helen Mirren y Jennifer Hudson. También estarán la española Penélope Cruz (¿qué apostamos que le dan a entregar el Oscar a mejor actor secundario, que seguramente gane su compatriota Bardem?) , así como George Clooney, Nicole Kidman, Denzel Washington, Martin Scorsese, Cate Blanchett, Cameron Díaz, Harrison Ford, Tom Hanks y la estrella juvenil Miley Cyrus.
Todos esos personajes y otros se disponen a hablar, sonreir y elogiar a los ganadores. Como lo dijo alguna vez Bob Hope, la mejor actuación (sonrisas y aplausos) correrá una vez más por cuenta de los perdedores.
Una huelga, el plan A y el plan B
De no haber concluido la huelga de guionistas, la Academia había imaginado un `plan B` sin el brillo de los actores nominados, ya que la mayoría había advertido que no cruzaría la línea de la manifestación.
"El show B tenía previstas varias presentaciones musicales y hubiese tenido mucha energía gracias a ello", sostuvo el productor de la ceremonia, Gil Cates. "Pero hubiera descansado mayormente en cortos de las películas, principalmente en los extractos de las históricas, porque es el aniversario 80 de los Oscar".
Por el contrario, el plan A tendrá en vivo las presentaciones de los cinco temas nominados. Entre ellos, Happy Working Song, interpretado por la estrella de Encantada, Amy Adams, y una de las tres canciones de la misma película que llegaron a la terna final. Trabajar en ambos planes le creó a los organizadores una crisis con el tiempo. En lugar de doce horas al día tuvieron que trabajar trece o catorce. Han sido días muy agitados, realmente.
El anfitrión de la ceremonia de este año será, por segunda vez, el animador y comediante Jon Stewart.