Rock progresivo y religión en un ícono de los setenta

Ricardo Soulé. El argentino toca mañana en Sala Zitarrosa

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SEBASTIÁN AUYANET

Ricardo Soulé, el argentino que consiguió combinar rock progresivo y textos bíblicos con su grupo Vox Dei, llega el viernes a la Sala Zitarrosa, a treinta años de su anterior visita. Trae consigo a Buddy Middler, su nueva parábola en forma de disco.

"Se puede decir que es un rock con influencias del catolicismo que sí profeso por cultura y herencia familiar. Pero en realidad, si mirás un poco más profundo, el verdadero tema de mi música es la relación del hombre con Dios a través de la vida. Eso no me separa de los musulmanes ni de otra religión".

Quien habla es Ricardo Soulé, el hombre tras las canciones de ese mito del rock fundacional argentino surgido en el arranque de los difíciles años 70, llamado Vox Dei. Se trata nada menos que el grupo que se animó, a punta de un rock progresivo y pulsante, a vehiculizar textos vinculados al catolicismo. Para medios como Rolling Stone, el disco La Biblia -una "ópera rock" que configuró varios de sus textos a un rock profundo y contundente en 1971- está señalada entre los 15 discos más importantes de la historia del rock argentino. Hoy, alejado una vez más del proyecto Vox Dei, llega a Montevideo para tocar parte de ese repertorio y también canciones de su camino como solista, también marcado por el estilo de grabar discos que se escuchen enteros, como quien lee un libro.

"Soy un escritor atrincherado atrás de una guitarra eléctrica. Pero lo hago de una manera natural, veo que no es fácil imponer esta tendencia literaria, pero es lo que produzco de manera más fácil", explica el guitarrista, que también tocará la armónica y el violín en el concierto de mañana. El disco que presentará y traerá para vender, cuenta una nueva historia en la que el tema es el vínculo entre el individuo y el más allá.

"Es una especie de novela musical. Buddy Middler es un peregrino que viaja por esta tierra buscando a Dios y se encuentra con otro personaje, Dorian", explica Soulé, que dice que no se considera un predicador rockero, sino apenas un músico que habla de experiencias con las que se identifican las personas. Quizá esa sea la explicación por la cual la Vox Dei se impuso hace más de tres décadas y sigue siendo una referencia del viejo rock argentino, a pesar de no tener el acceso a la masividad de otros grupos o artistas.

"Trabajé siempre a contrapelo y por decisión propia. Siempre quise ir contra la vacuidad que hay adentro del rock, la falta de mensaje que se ve en la mayoría de la música que sale en mi país salvo contadas excepciones. El rock fue muy vapuleado y está manejado por corporaciones que hacen usufructo de ese negocio, que por cierto es muy grande".

Para Soulé, el desafío del músico de rock hoy es mostrarle al individuo que hay alternativas de progreso personal. "El que escucha rock no necesariamente tiene que ser un imbécil que apunta a divertirse con lo primero que encuentra. Nosotros tuvimos la bendición de haber formado parte de una época en que la música era un vehículo fuerte de cultura, fuimos parte de algo que no pasó solamente en Argentina". ¿Y cuánto tiene que ver lo que hoy quiere escuchar la gente? "Creo que muy poco, porque los medios están manejados por individuos que sólo se preocupan por su ganancia material; no se preocupan por el crecimiento cultural de la sociedad. Y si al público sólo le venden carne podrida no tiene remedio".

"Hoy el rock es cualquiera. Cualquiera que se pone una guitarra y hace una chacarera o hace rock. Entonces ahora de los festivales salen unas albóndigas con forma de nada... y eso hoy es el rock". Ante ese panorama, la esperanza para el compositor es que en algún momento, la gente se canse de albóndigas: "Creo que en algún momento los chicos terminan preguntándose qué es la vida y qué es la muerte. Entonces ese pasatismo que hoy es tener un celular y vivir pendiente de la pantallita, en algún momento se convierte en esa pregunta. A mí en la vida me tocó dar un mensaje a la gente que tiene esa inquietud. Para mí aún es una necesidad".

Vox Dei, los referentes y el negocio de hacer rock

"Ahora no puedo hablar mucho de Vox Dei; estamos en una situación tirante", explica el músico, que se reunió en 2007 por última vez con ese grupo. En 2005 participaron del Quilmes Rock, y esa fue una de sus últimas presentaciones ante miles.

Para Soulé, el negocio de la música deja dos alternativas: por dentro o por fuera. En el reparto de responsabilidades ni siquiera se salvó Luis Alberto Spinetta, uno de los referentes actuales. "Su música está dentro del sistema que mezcla cumbia, guaracha y mambo con rock. Y bueno, aparentemente son felices haciendo eso, saltan mucho cuando tocan. Eso no es música, es un solo de bajo, es horrible". De la nueva guardia, La Renga y La Mancha de Rolando son dos grupos válidos, a pesar de que los segundos integren las grillas festivaleras. "Ellos tratan de dar un mensaje, de responder a unos cánones morales que estamos necesitando".

Hace pocos meses, los discos de su etapa solista Romances de gesta y Vuelta a casa, fueron reeditados "por una multinacional japonesa. Sony, la que se compró todo", dice Soulé, y cuenta resignado: "Cuando voy fruncen el ceño, me preguntan quién soy y me dicen `¿Soulé?` Igual, este camino en breve no se va a usar más. Con humildad y haciendo la nuestra vamos a encontrar una alternativa a los sellos".

Las entradas anticipadas para el show de mañana salen $ 200 y se consiguen por Red UTS.

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