"Hice esta película lo más amplia que pude"
El director con más fama de cinéfilo en la actualidad es Quentin Tarantino, quien siempre cuenta como durante y antes de cada rodaje hace funciones de películas para su equipo. Sin embargo no es el único que emplea estos métodos. Stanton se apoyó en tres películas como grandes referentes a la hora de concebir su adaptación de las novelas de John Carter. Una de ellas fue El último emperador (Bernardo Bertolucci, 1987), "por la escala en la que muestra una dinastía agonizante". Ese film fue uno de los que tuvo en mente a la hora de trabajar mano a mano con su director de fotografía y sus diseñadores de arte. También tuvo como gran referente a Lawrence de Arabia (David Lean, 1962), para pensar el espíritu de toda la historia. Y, finalmente, tomó como referencia a La ley del talión (Sydney Pollack, 1972), "por el ambiente de un Oeste mitológico y de lugar no descubierto que pinta". Se la mostró al protagonista, Taylor Kitsch y le dijo: "Aquí está la clase de tipo en la que te vas a convertir". Pero al igual que en sus películas anteriores y a diferencia de lo que hace Tarantino con sus películas, Stanton no quiere acá remitirse a ningún film en particular sino reflejar sin guiños en la pantalla su propia forma de ver el cine