En la época en que el ídolo canadiense pretendió ser un chico malo contrató aHugo Hesny, un guardaespaldas al que le gustaba golpear periodistas y paparazzi.
Hugo Hesny fue juzgado por robo y agresión y estará 45 días en la cárcel. Desempleado, la sentencia se la ganó protegiendo en exceso a la estrella pop que se las ingenió durante unos meses en mostrarle al mundo su peor cara.
Mientras Justin Bieber se lucía haciendo estupideces que alimentaban sin parar a la prensa del chisme, Hesny ponía su granito de arena en el circo golpeando a cada periodista y paparazzi que se acercara a su jefe. De hecho el objeto robado fue una cámara de fotos que le arrancó a un fotógrafo que intentaba captar la imagen de Bieber.
Aconsejado por sus amigos y arrepentido de tanta mala imagen, el príncipe del pop despidió a su sombra y se pasea por los programas pidiendo disculpas por su antiguo comportamiento. "Tengo muchas ganas de ser alguien al que todos ustedes puedan mirar y estar orgullosos", aseguró.

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