El ex Beatle Paul McCartney, de 63 años, y su esposa Heather Mills, de 38, confirmaron su separación tras cuatro años de matrimonio. "Es con tristeza que hemos decidido separar nuestros caminos", declararon McCartney y Mills. Ella es una ex modelo a la que se le amputó una pierna en 1993 tras haber sido atropellada por una moto, y es una combativa militante contra las minas antipersonas.
"Nos amamos todavía mucho, pero hallamos cada vez más difícil mantener una relación normal con la constante intrusión en nuestras vidas privadas", agregó la pareja, que se conoció en 1999, un año después del fallecimiento de la primera esposa del ex Beatle, Linda, en abril de 1998 de un cáncer de seno.
Mills y McCartney, que cumple 64 años el mes próximo, se casaron en junio del 2002, en una fastuosa ceremonia en un castillo en Irlanda, y tienen una hija de dos años, Beatrice, que nació en octubre del 2003.
El vespertino Evening Standard reportó que Heather Mills podría reclamar unas 200 millones de libras de la inmensa fortuna del ex Beatle, que cuando se casó, decidió no firmar un acuerdo prenupcial. La pareja insistió en ese momento que estaban demasiado enamorados para considerar firmar dicho acuerdo.
La fortuna de McCartney está estimada en 1.570 millones de dólares, de los cuales una sexta parte le llegó por una herencia de Linda McCartney, quien había creado un exitoso imperio de productos vegetarianos.
Heather McCartney, por su parte, patrocina una organización no gubernamental contra las minas antipersonas y milita también en favor de los derechos de los animales.
El tabloide Daily Mirror reportó el miércoles que durante las últimas tres semanas, Mills se ha estado quedando en la casa de la pareja en Hove (sudeste de Inglaterra), recuperándose de una operación en la pierna.
Según el diario, McCartney ha permanecido en la finca de la familia, a unos 90 kilómetros de la casa en Hove, tras hacer un viaje solo al sur de Francia, la semana pasada, al parecer tras una disputa.
El Evening Standard escribió que Heather Mills no está en buenas relaciones con la diseñadora Stella McCartney, hija del ex Beatle y Linda, quien considera a la ex modelo como una manipuladora, que aprovechó la vulnerabilidad de su padre, tras la muerte de su madre, para conquistarlo.