Meses atrás le censuraron un corto publicitario que proclamaba el no uso de pieles de animales. Y ahora, un spot de la compañía de Internet Crazy Domains, de Australia. El asunto es que Pamela Anderson no puede con su condición de mujer "hot". Todos la quieren en ese papel desde que levantaba la temperatura de la pantalla chica con su personaje en Baywatch. En este nuevo spot, ella aparece devorando la imaginación de un ejecutivo que la ve semidesnuda jugando con otra chica. Fue un escándalo en toda la televisión australiana. Así las cosas, la Jefatura de los Estándares Publicitarios de ese país decidió prohibir la emisión de la pieza audiovisual, considerando que se habían sobrepasado los límites.