GUILLERMO ZAPIOLA
Tras varios años de alejamiento del mundo del espectáculo, derrotar a un cáncer de mama y padecer la misteriosa desaparición de su pareja, Olivia Newton-John regresa a los escenarios y la pantalla chica, gira y lanza su más reciente álbum.
La periodista Cindy Pearlman insiste que aunque sus días de gloria de los años 70 pasaron hace tiempo, la actriz y cantante australiana (aunque nacida en Cambridge, Inglaterra) sigue siendo una estrella. Quedaron muy atrás por cierto sus trabajos en cine con John Travolta (Grease, Tal para cual) y hasta el papel de musa reencarnada de Xanadú, junto a Gene Kelly. Su estrellato cinematográfico fue fugaz, aunque su voz le garantizó una permanencia mayor en el mundo de la música.
Actualmente Newton-John es una sobreviviente, que ganó su primera batalla contra el cáncer y parece haberse recuperado de la pérdida de su novio durante ocho años Patrick McDermott, que desapareció durante un viaje por mar el 30 de junio de 2005. La versión más aceptada es que cayó por la borda y murió, aunque persiste el rumor de que fingió su propia muerte para escapar de sus problemas personales y financieros. Newton-John descarta empero esos rumores y mantiene en Malibú un jardín de rocas como homenaje al "hombre más romántico que he conocido."
REGRESO. Newton-John se encuentra hoy en gira nacional, ha vuelto a la televisión estadounidense con varios proyectos, entre ellos su álbum Grace and Gratitude y la promoción de un equipo de autoexamen de pecho y vitaminas para prevenir el cáncer femenino. Grace and Gratitude surgió de la re- lación con Amy Sky, cantante, compositora y productora radicada en Toronto, de quien Newton-John explica que "había escrito una canción llamada Serenity, basada en la oración de San Francisco".
Olivia grabó hace años esa canción, y le hizo "tanto bien en lo emocional" que decidió reunirse con la autora y planear todo un álbum integrado por "canciones edificantes". Fue para ella una manera de poner fin a un período difícil. Sky la convenció de que la música era "muy curativa", y que sería bueno para ella tener un disco en el que concentrarse. A su juicio, Grace and Gratitude "enlaza cuerpo, mente y espíritu".
El sonido del álbum es muy diferente a cualquier cosa que haya hecho antes: combina música oriental con instrumentos tibetanos, mezclados con baladas estadounidenses. Una de sus canciones favoritas del disco se llama Love Is Letting Go of Fear (Amar significa abandonar el miedo), que resume su filosofía de la vida.
TRANSFORMACIONES. Newton-John sostiene que su vi- da cambió hace catorce años, cuando sintió un bulto en el pecho. Los doctores le dijeron que no era nada, pero ella estaba segura de que había algún problema. "Me dijeron que los bultos no duelen, pero el mío se sentía un poco raro. Entonces fui a hacerme una mamografía, pero no salió nada. Me hice una biopsia de aguja, y tampoco salió nada. Finalmente, mi cirujano me dijo que sería conveniente hacerme una biopsia quirúrgica.
En ese tiempo mi padre se estaba muriendo. Me hicieron la cirugía, después volé a ver a mi padre y luego descubrí que sí tenía cáncer. Todo me estaba sucediendo al mismo tiempo". Tuvo suerte, por cierto, y el cáncer es hoy para ella un mal recuerdo del pasado.
Pero todavía recuerda con nostalgia Grease. Afirma que es "una película que no ha muerto". Siempre le preguntan por ella, quizás porque les recuerda a los adultos su época de estudiantes, lo que Newton-John denomina "una rebanadita de la vida que tuvieron muchos años atrás, o quizá de la vida que hubieran querido tener en la preparatoria". También sigue guardando en un armario la chaqueta que usó en esa pe- lícula, aunque pocas veces la saca. "Es un verdadero artículo de colección", sostiene.
Admite, un poco avergonzada, que dudó en aceptar el papel (era diez años mayor que su personaje), pero que resultó uno de los mayores aciertos de su vida.
Newton-John se preocupa también por impulsar la carrera de su hija Chloe, de 20 años, que canta en su espectáculo. De ella dice que "siempre ha sido muy talentosa, fue una ni-ña muy graciosa y es una excelente actriz". Sin embargo, recién le conoció su lado de cantante a los 14 años. "De pronto, de esta niñita surgió una enorme voz", asegura.
Algunos capítulos de una trayectoria estelar
1 - GREASE. La película, musical y nostálgica, que hizo de Olivia Newton-John, en 1978, una estrella de cine, reforzó la popularidad que Travolta obtuviera con Fiebre del sábado a la noche. Una encuesta de la revista Premiére coloca al personaje de Olivia en el puesto 87 entre los cien más interesantes de la historia del cine.
2 - XANADU. El encuentro de dos generaciones. El musical "disco" de los tempranos ochenta se entrecruza con un sobreviviente del período clásico, el maestro Gene Kelly. Olivia interpreta a Kira, una de las musas de la mitología griega, que reencarna en el siglo XX para encauzar la carrera de un joven artista.
3 - TAL PARA CUAL. Cinco años después de Grease, Hollywood lo intentó de nuevo, volviendo a reunir a Olivia con Travolta. Sin embargo, algo se había perdido por el camino. La magia se había marchitado. La carrera de las dos estrellas había entrado en un declive del que Travolta logró salir empero bastante antes.
4 - LA GIRA. El cine quedó al parecer definitivamente atrás, pero la vida continúa y la actividad también. La elección de un corazón como logo de la gira que Olivia ha emprendido a lo largo de los Estados Unidos es toda una declaración de principios. A la larga, está descubriendo lo básico: que el amor importa.
En defensa del Medio Ambiente
Olivia Newton-John no se ha ocupado únicamente de su trabajo como actriz y cantante y su lucha contra la enfermedad. La preocupación por el medio ambiente es también una de sus prioridades, y los animales le interesan. En su casa de Malibú tiene toda una pandilla de perros, caballos y otras criaturas. Es además una excelente jinete.
En una fecha tan temprana como 1976 grabó su álbum Come On Over, donde ya había una canción sobre "caballos salvajes galopando en libertad". Más cerca, en 1981, en el álbum Physical hay una Canción del Delfín y Olivia se ha convertido en Embajadora de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Otra de sus canciones, Spirit of the Forest, tiene igualmente un fuerte mensaje ambientalista que se amplió en el álbum Gaia.
Olivia ha escrito en colaboración un libro para niños, A Pig Tale, que también tiene un tema ecológico, y colabora activamente con el Colette Chuda Environmental Fund (ahora Children`s Health Environmental Coalition). Colette Chuda fue la hija de una de las más cercanas amigas de Olivia, Nancy Chuda. Colette murió de una rara forma de cáncer. La fundación trabaja en la investigación de la influencia del medio ambiente en el cáncer.
También está trabajando para reunir fondos para un centro de apoyo a los enfermos de cáncer en Melbourne, Australia, que llevará su nombre. También promueve el Livkit, un sistema de detección prematura del cáncer de mama.