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No cualquier actor celebra 50 años de carrera y lo convierte en una noticia que llega a todo el mundo. Jack Nicholson, que tiene 71 años de edad, los festejará el 17 de agosto y ya se está hablando sobre lo que prepara para esa fecha.
Y si un festejo así no está reservado a todos los actores es porque pocos se pueden permitir ganar tres premios Óscar y decir, al recibir el tercero, "Aún no han visto nada". Sin embargo Nicholson no la tuvo sencilla en sus primeros años de actuación. Hasta los 30 años no logró llamar la atención con ninguna película, y trabajó, durante un buen tiempo en producciones de menor impacto o de género. Algunos lo recordarán, por ejemplo, en El cuervo, El terror (que dirigió sin aparecer en los créditos), y La pequeña tienda del horror de Roger Corman, el rey del cine clase B. Incluso para él, Nicholson escribió uno de los pocos guiones de su vida, The trip.
Muy lejos quedaron esas experiencias del Nicholson de hoy, que elige puntualmente qué películas hacer y que el año pasado solo filmó una, Antes de partir. Y de hecho, si bien hay muchos rumores sobre posibles proyectos, no tiene películas comprometidas por delante.
Fue en la década del setenta que se convirtió en una gran figura del cine, cuyo carisma fue más fuerte que él mismo al punto que muchas veces se habló de Nicholson interpretando a Nicholson.
En 1969, su actuación en Busco mi destino cambió todo para su carrera. En la década siguiente interpretó al protagonista de Atrapado sin salida y ganó su primer premio Óscar. Luego dio vida al detective de Barrio chino (1974), donde fue dirigido por John Houston, el padre de su pareja por 17 años, Anjelica Houston.
En los ochenta dio un paso hacia el cine comercial aunque manteniendo papeles en películas de prestigio, como El honor de los Prizzi, otra vez bajo la dirección de John Huston. Su actuación en Batman, donde interpretó al villano Guasón con una impronta que fascinó a los fanáticos del personaje, le generó 60 millones de dólares. Otra vez quedó en un lugar al que pocos actores han podido llegar.
Al año siguiente estrenó The two Jakes, que dirigió y protagonizó pero con pobres resultados de crítica y público. De ahí en adelante solo produjo dos trabajos para televisión, uno de ellos fue un programa biográfico sobre él. Pero lo suyo siempre ha sido la actuación, a lo largo de cincuenta años, desde que debutó en cine como ladrón adolescente en The cry baby killer, un film de clase B.
Tres Óscar y doce nominaciones
Si hay algo que Nicholson se ha merecido, es su casi permanente presencia en los premios Óscar. Fue nominado doce veces, de las cuales ganó tres. La primera candidatura fue en Busco mi destino, 1969, cuando saltó verdaderamente a la fama y a las grandes ligas del cine. Tenía 32 años e interpretaba a un abogado liberal y alcohólico que conocía a dos hippies (Peter Fonda y Dennis Hopper) y los metía en líos. No era el protagonista, pero sus escenas eran lo suficientemente fuertes como para dejar su presencia bien marcada.
Atrapado sin salida, seis años después, le dio su primera estatuilla de la Academia. Su segundo Óscar llegó en 1983 con La fuerza del cariño, donde hacía a un astronauta jubilado que tiene una relación con su vecina (Shirley MacLaine). Y finalmente se llevó un Óscar con Helen Hunt por su actuación en Mejor imposible, hace nueve años.