Fabian Muro
El pianista argentino Adrián Iaies llega por segunda vez a Montevideo para presentarse hoy en la Sala Zitarrosa. Desde Buenos Aires, Iaies adelantó que "en principio, gran parte del repertorio estará basado en el último disco del trío, Las cosas tienen movimiento. Pero como es la primera vez que voy con el trío a Montevideo —que es la formación que más me gusta— también vamos a tocar material de otros discos míos, como Las tardecitas de Minton’s y algunos de los discos que hice en España, como Nocturna. Incluso vamos a tocar cosas que aún son inéditas. Además, el repertorio muchas veces lo determino en el mismo día, poco tiempo antes del concierto. Pero quiero tocar bastante de Las cosas tienen movimiento. Son temas que tienen muchas posibilidades. Cuando tocamos Decarísimo o Caminito, dos temas de ese disco, siempre pasan cosas diferentes, es un álbum muy apto para tocar en directo", afirma Iaies por teléfono.
COMPAIAS. El pianista estará acompañado por Fernando Martínez en batería y Arturo Puertas en contrabajo: "Los dos me acompañan desde hace por lo menos cinco años. Este es mi trío, con el que me presento regularmente. Fernando además, ha sido co-productor de mis últimos discos", dice Iaies. En Las cosas... el músico encara un repertorio inusual para un pianista de jazz: tangos como María y Arrabal amargo, canciones del rock argentino como Seminare de Serú Girán y la canción que le da el tíulo al disco, de Fito Páez.
También hay dos composiciones propias: Zamba del Isoca y Eriksateando. Pero Iaies tampoco es un músico de jazz tradicional: "Tengo una formación clásica. Mi madre fue concertista durante muchos años y yo tuve desde chico un contacto muy cercano con el piano. Incluso sabía leer pentagramas antes de aprender a leer. La música clásica es una fuerte influencia para mí y buena parte de lo que escucho en mi casa es música clásica. Como no soy un músico formado en el jazz —no estudié ni en Boston ni en Nueva York, por ejemplo— no tengo alguno de los vicios de los que sí se formaron así. Tal vez me haya perdido de algunas cosas, pero también me salvé de otras. A mí me parece que el jazz es una música que en el estricto sentido de la palabra es música melódica, música que se apoya en la riqueza de la melodía del tema, que es como una hoja de ruta. Pero también me parece que hay muy buenas melodías fuera del jazz. Spinetta es un gran compositor de melodías, como Charly o Fito. También es el caso de muchos músicos del folclore argentino y sobre esas canciones puedo operar y mostrar mi personalidad musical. O sea, me preocupa poco que una melodía venga del jazz o no cuando elijo interpretarla".
Dos de los temas del disco —María y Naranjo en flor— son cantados por Liliana Herrero. Invitar a una vocalista identificada con el folclore a justamente cantar en un disco de un género percibido como esencialmente instrumental, también puede sorprender. Pero como Iaies explica, "El jazz es un música cuyo repertorio básico son canciones, los ‘standards’ son canciones, con letra. Lo que hacen los músicos de jazz es usar eso como una plataforma para improvisar y mostrar su identidad. No creo que yo esté haciendo algo inusual desde ese punto de vista. Pero es cierto que estoy especialmente interesado en la canción, cada vez más. Una buena canción es como una entidad imbatible, perfecta. Hay mucho para hacer sobre una buena canción. En este disco hay un par de temas cantados, pero si escuchás el resto, o la mayoría, creo que te vas a dar cuenta de que mi enfoque es tocar como si estuviera interpretando una canción".
AUTOR. Ante la pregunta de si pretende derribar prejuicios y si su disco puede ser interpretado como una declaración de principios musicales, se ataja: "No me tomo tan en serio como para pensar eso. Es cierto que hay prejuicios desde los músicos de jazz hacia el rock, pero yo tengo mucho respeto por la música popular. Creo que hay mucho en el repertorio del rock nacional que es valioso y placentero. Yo crecí escuchando a Charly, a Spinetta, disfruto a Fito".
Sobre su propio tema Eriksateando, Iaies explica que "El período impresionista lo siento particularmente cercano a mi sensibilidad y dentro de ese movimiento, a Erik Satie. Satie tiene algo muy seductor, que es cierta actitud minimalista. Hay más silencios que notas y eso también lo encuentro en algunos de los músicos de jazz que más admiro, como John Lewis, músicos que están viviendo cada nota que tocan. El caso de Satie, a diferencia de los impresionistas más ‘marketineros’ como Ravel o Debussy, es el de un músico mínimo, de mucha tensión".
En el último lustro, el pianista argentino ha editado siete discos. "Me gusta grabar y me gusta estar en el estudio. Es un ámbito que me estimula. No sé si tengo talento, pero sí soy un tipo trabajador. Siete discos en cinco años puede parecer mucho, pero hay que tener en cuenta que varios de esos discos fueron grabados para el mercado europeo. En Argentina no podría haber hecho eso, porque es un mercado más reducido. También hay otra razón por la que me gusta grabar y es que muchos de los músicos que admiro y respeto en Argentina, no tienen un gran discografía. Horacio Salgán, por ejemplo, no tiene más que diez o doce discos a su nombre. El Cuchi Leguizamón dejó muy poca cosa grabada ¿Cuántos discos tiene Hugo Fattoruso? Si el Hugo hubiese sido un músico estadounidense, tendría 50, 60 títulos a su nombre. El disco es la posibilidad del músico de documentar un momento de su vida. Sobre todo cuando uno toca este tipo de música, que tiene mucha improvisación. El disco te ofrece la posibilidad de cristalizar esos momentos, porque luego lo que tocás cada noche cambia. Si sos un músico que toca un repertorio clásico, ahí tenés un soporte, que es el papel. Pero en esta música, el registro es lo que grabás. Y a mí me interesa documentar los momentos de mi vida artística y creativa".
Jazz para diciembre
El ciclo de conciertos "Jazz Tour" reanuda su actividad. Para diciembre están planificadas tres presentaciones, cada una con un doble programa. Primero, Chicago Stompers estará junto a Hot Blowers el 18 de diciembre en el Hotel Radisson
Un día después el cuarteto del saxofonista Héctor "Finito" Bingert ofrecerá su concierto antes de dar lugar a "La gran fiesta de vientos". Para concluir este ciclo, el dúo Michelin-Mc Gill compartirá el 20 de diciembre el escenario con el trío de Darío Reinoso, que a su vez contará con Antonio Serrano como invitado especial. Ambos conciertos se harán en la Sala Zitarrosa.
Antes del 10 de diciembre se pueden comprar las entradas a $ 300 (18 de diciembre) o $ 200 (19 y 20). El abono para los tres días, también antes del 10, cuesta $ 500. Luego de esa fecha, los precios son los siguientes: $ 350 y $ 250 respectivamente.
El abono costará $ 600. Todos los conciertos comienzan a las 21 horas y las entradas se pueden adquirir a través de la red UTS en los locales de Palacio de la Música y CD Warehouse.