Este jueves el escenario mayor del Teatro Solís recibe al espectáculo "Ícaro", un trabajo de Daniele Finzi Pasca que fue estrenado hace 20 años, y hace 17 se presentó en Uruguay, y ahora regresa con nuevos bríos.
La escenificación se podrá ver entre el jueves 10 y el domingo 13. En ella, Finzi Pasca ha puesto (según sus propias palabras) la locura del creador, la risa del payaso y la solidaridad del actor, para crear un momento mágico donde el espectador seguramente será conmocionado.
Partiendo del mito clásico, el autor y director ubica la acción en un microcosmos cerrado, que puede ser cárcel u hospital psiquiátrico: un sitio donde pese a todo crece la vida y con ella la utopía de dos hombres con una idea fija: escapar de ese lugar.
Así, contándose historias, conteniéndose uno al otro y luchando a brazo partido por el ideal, va armándose una trama donde la magia, la poesía, la emoción y la risa se conjugan con facilidad. Escapar de aquel dédalo inexpugnable es importante: pero la gran enseñanza que va dejando la historia es la importancia de apoyar al prójimo, hacerlo crecer, y ayudarlo a volar.
Ícaro fue estrenada hace 20 años en distintas plazas teatrales el mundo (incluyendo Uruguay) y lleva más de 800 funciones realizadas. Su creador (autor, director e intérprete) ha sido director del famosísimo Cirque du Soleil, del Cirque Éloize (de próxima presentación en el Teatro Solís) y últimamente ha presentado también en el mayor escenario del país uno de los espectáculos más exitosos de la temporada 2010, Donka.
Finzi Pasca (Lugano, 1964) es el fundador de la compañía Teatro Sunil, grupo que creó en 1983 luego de una experiencia removedora en la India, donde trabajó como voluntario cuidando enfermos terminales. Pronto imprimió a su compañía una impronta inconfundible, por dos características complementarias. Por un lado, por el desarrollo de toda una estética del clown, que fusiona el circo dentro del teatro, mezclando lo íntimo con lo acrobático, con fuerte apoyo visual.
Trabajando unas veces el espectáculo a gran escala y otras en sus formas más reducidas, la compañía ha transitado mucho una mezcla de la acrobacia limpia con el guión narrativo. Por otra parte, Teatro Sunil ha incorporado a muchos artistas extranjeros (uruguayos incluidos), y ha tenido lazos con distintos teatros del mundo, en un constante trabajo de intercambios estético.
Curiosamente, el hecho de haberse desarrollado con centro en Lugano, hizo que esta compañía se tornara viajera e internacional. La limitada capacidad para desarrollar públicos en esa localidad, ha llevado al grupo a trazar puentes dentro y fuera de Europa, en un trabajo que a la larga le ha dado un sello propio. La mezcla lingüística de Suiza, ha jugado a favor de este grupo de artista.
Ícaro ha sido representado cientos veces en italiano, francés, alemán, portugués, español e inglés, en Suiza, Italia, Portugal, Francia, Austria, Brasil, Alemania, México, Rusia v Estados Unidos, entre otros países. Los personajes que pueblan esta historia tienen mucho del clown, pues a través de esta figura el artista trata de evocar las peripecias del drama y la constante lucha contra el destino. Con humildad, el clown se hace portavoz de pequeñas historias, ya que como explica el artista, él intenta "a través de la gracia y la levedad, cumplir una de las vocaciones del teatro: acariciar. El clown me ayuda con su naturaleza, a acercarme a los ojos de un espectador, inventando así algunos instantes de intimidad".
Solo por cuatro funciones
"Ícaro" se presenta del jueves al sábado a las 21 horas y el domingo a 20.30 horas. Los precios de las entradas son $ 700 (platea, palcos bajos, tertulia baja fila 1), $ 500 (tertulia baja fila 2, palcos de tertulia baja y tertulia alta fila 1), $ 400 (cazuela fila 1, tertulia alta fila 2 y tertulia baja fila 3), $ 250 (paraíso, tertulia baja fila 4, palcos tertulia alta y palcos de cazuela 1ª fila) y $ 200 (las demás ubicaciones). En venta en Red UTS y en la sala.