MATÍAS CASTRO
Hubo un tiempo en que las argentinas Silvina Luna y Pamela David eran enemigas. O al menos eso decía la prensa de la farándula que seguía sus vidas día a día. Era el tiempo en que habían saltado a la fama gracias a los mismos dos factores: su aparición de la nada gracias a dos reality shows y sus cuerpos ostentosos y bien tratados por cirujanos. Ellas mismas se beneficiaron de esa supuesta rivalidad y gracias a sus correspondientes declaraciones obtuvieron su buena prensa y se colocaron en el panorama del espectáculo con bastante éxito. De hecho, cuando se juntaron en un programa de televisión hace un par de años, fue toda una noticia; la enemistad supuestamente se había terminado. Si es que había existido, claro está.
El hecho es que ahora las dos están solteras. Pero hay algunas diferencias. Pamela David estaba casada y tiene un hijo de tres años. Silvina Luna no estaba casada y le han adjudicado romances de todo tipo.
En el caso de la primera no ha ocurrido nada demasiado escandaloso. Ella ha hablado en público y con bastante naturalidad sobre su separación, incluso lo hizo la semana pasada con Omar Gutiérrez en Uruguay. En su historia no hay mucho misterio, y por ahora el asunto queda en eso.
Pero Silvina tiene otra historia. En el verano se le adjudicó un romance con el músico Iván Noble y luego otro con Marcelo Tinelli. Tuvo que desmentir los dos. De hecho, Tinelli en persona tuvo que aclarar que no había historia con ella. Los rumores con respecto a los amoríos de las celebridades son incontrolables y lo que puede ser una charla de boliche, un coqueteo, o incluso una pequeña aventura, se convierte en "el romance del verano" y cosas así.
Basta con que algún medio de prensa califique así una historia para que todo el mundo mire hacia sus protagonistas y los acose. Hay muchas figuras que se benefician de esto, sin duda, y lo aprovechan con inteligencia, porque después de todo, es prensa y les sirve para que nadie se olvide de ellos.