Llega mañana a pantallas montevideanas el film argentino Aguas Verdes, dirigido por Mariano de Rosa y presentado en el Forum de Berlín. Su autor estará presente en el estreno en Cinemateca 18, y ofrecerá una Master Class el sábado en la Escuela de Cine del Uruguay.
El propio director ha vinculado su film con Teorema de Pasolini, al menos en lo que tiene que ver con la irrupción de un extraño que desarticula un complicado universo familiar. Junto a su mujer y a sus dos hijos, el protagonista (Alejandro Fiore) parte en automóvil de veraneo rumbo a Aguas Verdes, un balneario familiar de la provincia de Buenos Aires.
Un desconocido que se cruzara en su camino reaparece cuando la familia está ya instalada, disfrutando sus vacaciones. Todos se ven atraídos por él excepto uno, el jefe de familia, quien se irrita ante su sola presencia. Día a día, el extraño, con su excentricidad y natural seducción, avanza en su conquista y es aceptado por el grupo, mientras el protagonista se siente desplazado e insiste en que su rival no es un tipo confiable. Lo que para todos es diversión y juego, el personaje lo vive como una traición. Siente extraños a los suyos, y va construyendo un escenario de sospecha y paranoia. De manera silenciosa y subterránea, se establece una lucha de poder que poco a poco conduce a un desenlace dramático.
Se ha dicho que este ejercicio en paranoia puede constituir la revelación local del director Mariano de Rosa, nacido en 1970 y egresado de la Universidad del Cine de Buenos Aires. En 1998 escribió y dirigió el episodio Vida y obra del largo colectivo Mala época, ganador del Premio Fipresci a Mejor película Iberoamericana y mención del Jurado en Mar del Plata 1998, además de otras distinciones. En 1998 realizó el corto Película bruta, premiado en Villa Gesell. Ha sido editor, se desempeñó como jefe de trabajos prácticos y como docente en la Universidad del Cine, y es igualmente titular de la Cátedra de Montaje en la Universidad de La Plata.