FABIÁN MURO
Uno de los más populares grupos de rock de Argentina, La Renga, vuelve a Uruguay para un concierto en el Velódromo Municipal, en un largo espectáculo que comienza hoy a partir de las 16.30.
A casi veinte años de su fundación, La Renga fue, vio, venció y volvió. El `power trio` de Chizzo (voz), Teté (bajo) y Tanque (batería) empezó como todos: de la nada.Y desde el comienzo, los músicos decidieron que transitarían por caminos propios, sin mirar mucho hacia los costados.
Entre otras cosas, los tres acordaron que mantendrían una distancia considerable hacia los medios de comunicación. No es que hayan sido rotundos en su rechazo hacia entrevistas y notas, pero las ocasiones en las cuales han hablado con periodistas son escasas.
En parte, la actitud hacia los medios de comunicación de La Renga fue similar a la que sostuvieron Los Redondos, un grupo que ejerció cierta influencia sobre el trío. Aunque musicalmente no hay tanto en común entre las bandas, sí es parecida la importancia que tuvieron y tienen para una gran parte del público rockero argentino. Así como las huestes de "desangelados" acudían en masa a los conciertos de Los Redondos, así también son miles y miles los que acompañan a La Renga en sus conciertos.
Un repaso de algunos de los recitales de La Renga a lo largo de casi dos décadas de historia da cuenta del largo predicamento de sus canciones. Durante toda la década de los años noventa, la banda se hizo popular con espectáculos que rara vez contaba con difusión masiva: la gente sabía cuándo y dónde La Renga iba a tocar y hacia allá se dirigía. Así, el grupo realizó varios conciertos en lugares como Stadium y Obras, aforos intermedios, los últimos pasos antes de sacar chapa de "banda de estadios". Fue antes de terminar esa década, en 1999, que el grupo realizó el primer concierto realmente grande: 60.000 personas vieron a la banda en el estadio de Huracán. En los años 2002 y 2004, además, La Renga agotó la capacidad del estadio de River Plate, o sea 70.000 personas.
Parte de la enorme popularidad de la banda puede estar fundamentada en esa actitud marginal y algo rebelde, ilustrada por una frase del baterista en una entrevista con un diario argentino: "El rock es combativo, no me vengan a decir ahora otra cosa".
Eso, sumado a otras posturas de La Renga -no dejarse auspiciar por empresas, no tocar en conciertos organizados por el gobierno de Argentina o el de la ciudad de Buenos Aires- le dio un aire de autenticidad e integridad (algunos dirían intransigencia) con el que muchos se identificaron y se siguen identificando.
Pero nada de eso se sostendría por mucho tiempo si el sustento musical de La Renga no fuera sólido. Por un lado, es cierto que no se trata de un trío de virtuosos que pueden encarar cualquier estilo y salir airosos del desafío. El rock de La Renga tal vez no tenga el grado de elaboración y sofisticación que paladares más refinados exigen. Pero el trío suple la ausencia de una supuesta elegancia con canciones contundentes que encierran melodías que se adhieren de inmediato al oído y resisten con dignidad el paso del tiempo. Más o menos como AC/DC, otra referencia para La Renga.
Además, el vozarrón de Chizzo es uno de los más fascinantes del rock argentino. De una pronunciada aspereza, la garganta del vocalista encara canciones como Balada del Diablo y la muerte, El revelde y La vida, las mismas calles, con pasión y compromiso. También son músicos con sentido del espectáculo. Desde que se hicieron famosos, han apostado a una puesta en escena que no escatima en luces, sonido y grandes dimensiones. Lo que sí ha desaparecido de los shows son las bengalas, infaltables hasta la tragedia de Cromañón.
Fiesta de rock que arranca temprano
Las puertas del Velódromo abrirán a las 16.30, como para que los grupos invitados tengan tiempo de desarrollar sus espectáculos.
Antes del show principal de La Renga actuarán los locales Rostro De Piedra, Guatusi y Pecho E` Fierro y la novel banda Anhellitos.
También se llevará a cabo un breve tributo a Norberto Napolitano, más conocido como Pappo, a cargo de músicos de bandas como Radical y Ácido, entre otras. Se anuncia desde la organización del espectáculo que no se permitirá el ingreso de bengalas y cámaras de filmación. Las entradas cuestan $ 250.