NEW YORK TIMES | CINDY PEARLMAN
"Soy el tipo de actor que no necesita hacer mucha investigación, a menos que vaya a interpretar a un científico espacial", dice Tommy Lee Jones. "Solamente leo el libreto".
"Para mí, el papel cobra vida cuando estoy en el lugar de filmación", continúa. "Ver el rostro de Susan Sarandon es mi investigación. El recurso más profundo que tengo es mirarla a los ojos en algunas escenas muy difíciles, en las que ambos tratamos de entender la pérdida de dos hijos en la guerra." Luego aclara que la escena fundamental de La conspiración, en la que él le comunica a Sarandon que su hijo menor ha muerto, no le permitió darse el lujo de verla a los ojos.
"Yo ni siquiera estaba allí", recuerda Sarandon, "y Tommy me llamó a la casa para hacer esa parte de la escena. Yo estaba en mi dormitorio y Tommy Lee me estaba diciendo que `nuestro hijo` estaba muerto. Bueno, yo no pude más y empecé a llorar. Mis propios hijos estaban afuera de mi habitación preguntándome si estaba bien".
La conspiración, escrita y dirigida por Paul Haggis (Vidas cruzadas), trata sobre un joven soldado que regresa de Irak sólo para desaparecer en su país. Charlize Theron interpreta a Emily Sanders, detective de la policía de Nuevo México que hace equipo con el ex militar Hank Deerfield (Jones) para investigar la desaparición de su hijo. Sarandon interpreta a Joan Deerfield, la angustiada madre que ya ha perdido un hijo en un accidente de helicóptero durante la guerra.
El mensaje de la película es que la guerra no se queda sólo en el campo de batalla, sino que hace que incluso el ser humano más pacífico actúe de manera brutal y violenta, aunque no esté en uniforme. Jones aceptó hacerla debido a ese mensaje.
"Esta es una película acerca de algo y tiene originalidad", dice. "¿Qué mejor cosa puedo hacer como actor?"
El film también trata de la guerra de Irak y del daño que ha causado a los hombres y mujeres que han tenido la suerte de regresar a casa.
"Es acerca del costo humano de la guerra", dice el actor. "Todos estamos comprometidos en ello."
Jones no adopta una pose política acerca de sus propios sentimientos sobre Irak. "Esta película es sobre algo que todos los estadounidenses tienen en común, que es esta guerra", explica. "Quizá alguien de nuestra familia ha estado personalmente en Irak. La mayoría de la gente es pariente de alguien que ha estado en Irak o conoce a alguien afectado por la guerra. Todos leemos acerca de lo que está pasando allí todos los días. Está en primer plano en la mente de todos."
"La película es una buena forma de iniciar un diálogo acerca del enorme número de hombres y mujeres que regresan de la guerra", agrega Jones a propósito de La conspiración. "Ya es hora de hablar de lo que está sucediendo en este país."
También quería trabajar con el director Paul Haggis, guionista para Clint Eastwood (Million Dollar Baby, 2004; La conquista del honor, 2006) y director de Vidas cruzadas (2004).
"Creo que Paul encontró su camino como director y ha averiguado cómo trabajar", asegura. "Quiere sentirse seguro, así que rueda más tomas de las que necesita. Pero los resultados son más que satisfactorios. El resultado es más verdad y más comprensión."
Jones ha actuado recientemente en Sin lugar para los débiles, el film de los hermanos Coen que ganó el Oscar este año, que trata de la violencia y caos que se producen cuando un cazador descubre unos cadáveres, heroína y dos millones de dólares cerca del río Bravo.
"Trabajar con los hermanos Coen fue muy divertido", afirma. "Están muy bien preparados y todo su trabajo está ya en las páginas del guión. Hacen tres o cuatro tomas y listo. Son dos tipos que realmente saben lo que están haciendo. También son inteligentes y corteses. Me encanta trabajar con directores de mente amplia y generosa."
El actor creció en San Saba, Texas, donde fue un estudiante de preparatoria con las mejores calificaciones que trabajaba en pozos petroleros en su tiempo libre. "De chico disfrutaba actuar en las obras escolares. Incluso recuerdo que interpreté a uno de los enanos en Blancanieves, en tercer año."
Estudió literatura inglesa en la Universidad Harvard, donde su compañero de cuarto fue el que después sería el vicepresidente Al Gore. "La gente me pregunta de ese tiempo", dice. "Pero prefiero que quede en privado. Sólo puedo decir que él era una persona muy interesante."
Jones se graduó con honores y sólo diez días más tarde se encontraba en un escenario de Broadway. Poco después ya estaba frente a la cámara rodando Love Story (1970).
"Creo que en mis primeros tiempos trataba de ver si tenía lo necesario para competir con los profesionales y poder continuar con el placer de actuar", afirma. "Quería ver si podría disfrutar del privilegio de ganarme la vida con mi imaginación."
Entre sus primeras películas estuvieron Ojos de Laura Mars (1978), Los desalmados (1978) y La hija del minero (1980). Enseguida ganó un Emmy por interpretar al asesino Gary Gilmore en el telefilm La canción del verdugo (1982). A eso continuó otro memorable papel en la televisión, el del vaquero Woodrow Call en la aclamada serie de CBS Lonesome Dove (1989).
Jones fue candidato a un Oscar por su interpretación de Clay Shaw en JFK (1991) y ganó la estatuilla como mejor actor de reparto en 1993 por El fugitivo, donde encarnó al implacable detective que perseguía al protagonista. Entre muchas otras películas también estuvo en Entre el cielo y la tierra (1993) y Asesinos por naturaleza (1994) de Oliver Stone, el western Desaparecidos (2003) de Ron Howard, junto a Cate Blanchett, y Noches mágicas de radio (2006), la melancólica despedida del maestro Robert Altman.
Saltó detrás de cámaras y debutó como director con la película para televisión The Good Old Boys (1995) y en 2005 recibió aclamaciones (y un premio en Cannes) por dirigir Los tres entierros de Melquiades Estrada, que también protagonizó. Afirma que dirigir es una obsesión de tiempo completo cuando está detrás de la cámara. "A veces, cuando estoy dirigiendo, mi esposa me pregunta qué quiero almorzar", dice. "Y yo empiezo a sudar frío. Pienso que no deben hacerme tomar otra decisión."
Se ha divorciado dos veces y actualmente está casado con Dawn Jones. Tiene dos hijos con su ex esposa Kimberlea Cloughey. Vive en un rancho de tres mil acres cerca de San Antonio, donde en su tiempo libre juega polo y cría ponis para polo.
Pero no va mucho al cine cuando está en casa. "No voy a la exhibición de las películas", dice con su fuerte acento texano. "Pero me gusta hacerlas."
Espectros de otros combates
Jones no descansa. Actualmente tiene en postproducción otra película, In the Electric Mist, una historia entre policial y fantástica donde encarna a un detective sureño que investiga el asesinato de una prostituta y se involucra con mafiosos de Nueva Orleans, el rodaje de un film sobre la Guerra de Secesión, otro asesinato cometido treinta y cinco años atrás, y los poderes de una psíquica que parecen convocar a los fantasmas de las tropas confederadas. Dirige, inesperadamente, el francés Bertrand Tavernier.
Historia inspirada por el actor
El confiable crítico norteamericano Roger Ebert suele ser generoso con los tres asteriscos, pero mucho más avaro a la hora de otorgar el cuarto (su puntuación para "obra maestra"). A La conspiración le ha adjudicado cuatro asteriscos, y sostiene que se trata de una película construida sobre la personalidad de Tommy Lee Jones.
Su descripción de la persona/personaje no ahorra adjetivos elogiosos: "Miren las líneas alrededor de sus ojos. Luce comprometido, presionado desde adentro, un hombre que ha vivido el dolor. Miren su cara. Expresan una emoción cargada de dolor. Sonríe poco, pero cuando lo hace es como si desaparecieran las nube. Escuchen su voz, cargada de autoridad y dura experiencia. Advierta que habla como si las palabras fueran monedas que no deben ser desperdiciadas. Cuántos de esos rasgos pertenecen al hombre privado, no tengo forma de saberlo".
Pero la película está construida en torno a esa imagen, y por eso es, según Ebert, que funciona tan bien. "El mismo material pudo resultar banal o rutinario con un actor que tratara de ser `listo` o `sincero`. Jones no intenta ser nada de eso. Su personaje, simplemente tiene que hacer lo que hace, y lo hace aplicando en ello toda su experiencia".
El crítico desliza empero en su nota un considerable elogio adicional al desempeño del elenco secundario. Charlize Theron puede ser sexy, a Jason Patric no le cuesta encarnar a un rutinario burócrata, Susan Sarandon llega fácilmente a la intensidad o la histeria. Sin embargo (afirma Ebert), el director Haggis no los presiona en esa dirección. No trata de que los personajes sean más coloridos de lo necesario para que la historia funcione. No hay, sostiene, "actuación" entre comillas. Los personajes, simplemente, "son".
El apoyo de Clint Eastwood jugó papel decisivo para el proyecto
La conspiración se inspira libremente en hechos reales narrados por el periodista Mark Boal en un artículo publicado en la revista Playboy. El director y guionista Paul Haggis declara que se sintió realmente impresionado cuando leyó la nota, y que pensó de inmediato en adaptarlo a la pantalla. Haggis llevó el proyecto a su amigo Clint Eastwood, con quien colaborara en Million Dollar Baby y las dos películas sobre la batalla de Iwo Jima, y fue Eastwood quien lo presentó y defendió ante la empresa Warner Brothers. Haggis señala que eso apoyo resultó fundamental. "En el 2003 era un tipo de historia que nadie quería escuchar, por lo cual hubiera sido muy difícil llevarla adelante sin esa clase de apoyo".
A medida que Haggis investigaba su tema, la historia comenzó a crecer. Terminó combinando la crónica original con otra historia real, y añadió una cuota de ficción en torno al periplo personal de Hank, el personaje interpretado por Tom-my Lee Jones. El cineasta ha dicho que quería contar la historia de "buena gente que debe tomar decisiones terribles".