THE NEW YORK TIMES
BRAD SPURGEON
Cuando Ayrton Senna murió en el Grand Prix de San Marino el primero de mayo de 1994, el comentarista de la BBC Murray Walker predijo que se volvería "una leyenda que crecería cuando otras generaciones apreciaran sus logros".
Con los Fórmula Uno preparándose para el Grand Prix Húngaro del domingo, veinte años después de la segunda de las tres victorias de Senna en Hungaroring, en las afueras de Budapest, las palabras de Walker resultan más pertinentes que nunca. Una película sobre la vida de Senna se ha vuelto el tercer documental más exitoso en taquilla en el Reino Unido.
La película, Senna, fue dirigida por Asif Kapadia, un director británico de películas de arte y ensayo que nunca había filmado un documental deportivo. Desde el lanzamiento de Senna en el Reino Unido a principios de junio, recaudó casi tres millones de libras (unos cinco millones de dólares), solamente debajo de La marcha de los pingüinos en 2005 y Fahrenheit 9/11 de Michael Moore en 2004.
El éxito de la película ha demostrado el atractivo de Ayrton Senna más allá de los deportes y los fanáticos de las carreras de autos.
Senna nació en el seno de una acaudalada familia en Sao Paulo. Su padre quería que se dedicara al negocio familiar, pero lo apoyó cuando su hijo prefirió correr en Europa. Cuando se negó a volver a trabajar con su familia, el padre apoyó su carrera de corredor.
Pero como Richard Williams, un periodista deportivo de The Guardian, dice en la película, no le fue fácil. Aunque no le faltaba talento, sus logros fueron el resultado del trabajo duro.
Su leyenda comenzó en el Grand Prix de Mónaco en 1984, su primera temporada, cuando manejando un modelo inferior de Toleman bajo la lluvia se colocó en el segundo lugar, y probablemente habría ganado si la carrera no se hubiera suspendido por razones de seguridad. Ganó Alain Prost, un conductor francés que más tarde se convirtió en compañero de equipo y rival de Senna.
Senna ganó tres veces el título mundial, y mantuvo el récord de 65 posiciones de largada de privilegio hasta que fue superado por Michael Schumacher en 2006. Senna ganó 41 carreras, lo cual lo coloca tercero en la lista, debajo de Schumacher (con 91) y Prost (con 51).
Pero la leyenda de Senna no está hecha de estadísticas o triunfos. Tiene que ver sobre todo con la personalidad, el carácter, y su papel en una de las más grandes rivalidades en la historia del deporte.
"Él nunca quiso derrotarme: quería humillarme", dice Prost en la película. "Quería mostrarle a la gente que era mucho mejor que yo".
La batalla entre Senna y Prost comenzó en 1988, cuando eran compañeros de equipo en McLaren y, combinados, ganaron todas menos una de las carreras de la temporada, hasta 1993, cuando Prost se retiró. Era explosivo y políticamente cargado.
"Todos los conductores tantean sus límites", dice Senna en la película. "Mis límites son diferentes a los de Prost".
Kapadia cuenta la vida de Senna casi enteramente a través de materiales televisivos de época, al tiempo que Leonardo, el hermano de Senna, aportó películas caseras que no habían sido vistas previamente en público.
"Es tan famoso en Brasil como en Japón, es tan famoso en un deporte en particular que literalmente las cámaras siempre estaban allí: donde fuera a trabajar, las cámaras estaban allí", dijo Kapadia en una entrevista reciente. "De modo que tenemos su trabajo, su carrera y su muerte, todo está en las cámaras".
Kapadia agrega: "Quería hacer algo donde no tuviera control sobre el aspecto visual de la película. Quería hacer una película donde, en cierto modo, no importa cómo luce. Emocionalmente es adecuado con el personaje, incluso si es algo de YouTube estamos dispuestos a ponerlo en la película".
"No está actuando para la cámara", dice Kapadia. "Es honesto porque el camarógrafo es alguien que ha conocido toda su vida, lo ha acompañado en cada carrera. Estos tipos los ignoran; han estado siempre ahí".
La película recibió algunas críticas negativas en Francia, donde el público es ampliamente partidario de Prost contra Senna. La rivalidad Senna-Prost tenía que ver con dos opuestas filosofías de la vida, la espiritual y la cerebral. A Prost le decían El Profesor. Senna era un hombre espiritual, y parecía funcionar de manera intuitiva, visceral.
"Ayrton tenía un problema", dice Prost, "creía que no podría matarse porque creía en Dios. Creo que eso es algo muy peligroso para otros corredores".
Del cine de arte a los autos
Asif Kapadia, de 39 años, ha dirigido varias películas ganadoras de premios, incluyendo The Sheep Thief en 1997 y The Warrior en 2001. Senna ganó el World Cinema Audience Award en el Festival Internacional de Cine de Sundance en enero pasado.
La película fue escrita y producida por Manish Pandey, un cirujano ortopédico británico que ha sido toda la vida un fanático de la Fórmula Uno. La fascinación por Senna es internacional.