La familia y un gato animado

Con sorpresiva franqueza habló sobre su vida privada y su próximo film "El gato con botas"

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Matías Castro

En tiempos agitados, Banderas se ha mostrado muy franco a la hora de hablar de historias de su pareja. Lo ha hecho en medio de la promoción de dos películas, una de las cuales lo traerá con Salma Hayek a Buenos Aires el 16 de noviembre.

"Tuvimos problemas, ella tenía problemas que debía resolver" dice Banderas en una entrevista que publicará en noviembre la revista Aarp. Hace alusión a su esposa, Melanie Griffith y su pasada y conocida adicción a fármacos y alcohol. "Está trabajando de nuevo en ello. Así que estoy muy feliz. Ahora se acepta por completo. Tiene cincuenta y cuatro años y no va a volver a ser la chica sexi nunca más, pero a ella también le gusta eso… Afectó a nuestra vida personal, pero profesionalmente hizo que ella abandonara su carrera. Porque en Hollywood eso es un anatema". Lo es en un mundo de estrellas de cine al que Griffith alguna vez perteneció y en el que Banderas sigue moviéndose.

La actriz ha reconocido en público que él fue uno de sus principales puntos de apoyo a la hora de someterse a tratamientos de rehabilitación. Sin embargo, el proceso se dio en privado y no se comentó demasiado hasta ahora, cuando la pareja ya lleva quince años de matrimonio (de hecho, se casaron en un momento de gran popularidad pero en una ceremonia cerrada y con pocos invitados). De todas maneras los motivos por los que Banderas ha vuelto a ponerse frente a los micrófonos no tienen que ver con sus problemas de familia, sino con la coincidencia de sus dos últimas películas.

Estas dos películas no podían ser más distintas entre sí. Una es La piel que habito, última de Pedro Almodóvar, con la que hizo una intensa gira mundial en estas últimas semanas, con una culminación en Estados Unidos días atrás, donde el director es toda una celebridad. La otra es El gato con botas, película de animación que surge de la serie Shrek, en la que pone voces junto a Salma Hayek, con quien visitará Buenos Aires para hacer el lanzamiento en Latinoamérica.

El gato con botas se estrenará dentro de dos semanas en Estados Unidos y a fin de año en Uruguay. Producida por Guillermo del Toro y dirigida por Chris Miller, quien dirigió Shreck tercero, cuenta aventuras del personaje del título previas a su primera aparición en la saga del ogro. En el momento en que se ambienta la historia, el Gato con Botas es un héroe dedicado a proteger a los inocentes. Acompañado por dos amigos, el Gato emprende un viaje para detener a dos personajes misteriosos (Jack y Jill, protagonistas en realidad de una popular canción infantil británica) que amenazan su mundo.

La película se viene proyectando desde el año 2004, aunque su producción se ha demorado largamente y pasó por distintas etapas. Recién se concretó cuando Dreamworks resolvió que Shrek para siempre sería la última de la saga del ogro, así que en cierto modo, El Gato con Botas apuesta a capturar al público que siguió aquellas con fidelidad.

Banderas comentó en una entrevista que su participación en la película se había concretado a comienzos del 2010, es decir, hace más de un año y medio. A la hora de terminar el guión, el libretista David H. Steinberg resolvió no usar personajes de la serie Shrek, salvo el gato, porque lo que pasaría en la cuarta película se guardaba como secreto y no podía crear una historia que entrase en conflicto con la de la saga.

De todas maneras, ha resultado inevitable que la atención se haya centrado en todo lo que tiene que ver con los problemas de Griffith y el apoyo familiar. Es que incluso su hija Dakota participó de algunas terapias de rehabilitación de ella. "El ocultar es peor, porque los niños son tan inteligentes" dijo Banderas a la revista Aarp. "Si no se habla abiertamente de los problemas es malo. Afecta al matrimonio y a los hijos… Nunca nos hemos escondido. Hemos hablado claro acerca de las adicciones de Melanie".

Este tema tan propio de la intimidad de la familia ha afectado la vida pública de todos. Griffith, que en los años ochenta y noventa fue una actriz cotizada y en general muy reconocida, bajó mucho sus trabajos en cine y televisión en esta década. En los últimos ocho años apenas ha filmado cuatro capítulos sueltos de series de televisión y otros cuatro de series animadas para los que puso las voces. Hasta el año 2005 su carrera había corrido con cierta normalidad y continuidad.

Lo que la revista Aarp reveló también, es que hay algunas diferencias en cómo ven ellos el asunto. Banderas dice que hicieron todas las terapias juntos. Ella afirma algo distinto: "Antonio fue un apoyo en la medida en que puede serlo, pero si no eres un alcohólico o un drogadicto, y te das cuenta de que tu mujer está mal, es difícil de abordar. Fue muy extraño para él. La adicción es mía, no suya".

Según Griffith contó, su problema con las pastillas comenzó con un accidente de esquí, que la llevó a tomar calmantes. Pero el tema era parte de una cuestión mayor y que venía desde mucho antes. En 1988 ingresó a una clínica de rehabilitación por problemas en el abuso de cocaína y alcohol tras un divorcio. Poco después se volvió a casar con Don Johnson, con quien tuvo a su hija Dakota y al que dejó por sus propios problemas con drogas. Ahí llegó Antonio Banderas a su vida, relación que no impidió que el alcohol y las drogas siguieran presentes en su vida de forma problemática.

Sobre la primera vez que se vieron, Banderas y Griffith también tienen opiniones encontradas. "Vi este alma dulce, vulnerable, divertida, muy inteligente y generosa", dijo el actor a la revista. Y, mientras tanto, ella afirma: "Lo primero que me preguntó fue mi edad. Yo le dije: `Eso es lo más grosero que nadie me ha preguntado nada más conocerme`. Pero había algo en él. Todavía lo hay".

Al menos por lo que ellos cuentan, la relación marcha viento en popa con sus hijos de distintos matrimonios y respectivos trabajos. Banderas ahora recorre el mundo con sus películas mientras que Griffith se dedica a sus trabajos puntuales y prepara un regreso al cine con tres películas nuevas que se estrenarían de acá al año próximo. Con todo, quince años de matrimonio los vuelve una de las parejas más estables del panorama actual de Hollywood. Sin importar la rehabilitación ni ninguna otra cosa.

Cuatro films de una carrera de treinta años

Laberinto de pasiones

1982

Banderas tenía 22 años cuando Almodóvar lo convocó para esta película. Fue la primera de una larga colaboración que sigue hasta hoy con "La piel que habito".

Los reyes del mambo

1992

Luego de hacer un papel pequeño en un film de Madonna, saltó a la fama en Estados Unidos con este film. Se convirtió en la mayor estrella latina en poco tiempo.

La piel que habito

2011

Basada en una novela de Thierry Joncquets, esta película pone a banderas como un cirujano plástico. Almodóvar la describió como una película de horror.

El gato con botas

2011

Banderas le supo dar carisma al personaje del Gato con Botas en los films de Shrek. Tan exitoso fue su trabajo que el personaje tiene ahora un film propio.

Emprendedor pero prudente a la hora de invertir

Antonio Banderas tiene una larga carrera como empresario en los más diversos rubros, aunque la suerte no siempre lo ha acompañado. Se lo describe como un tipo prudente con sus inversiones, aunque siempre inquieto por la manera de generar negocios que le permitan moverse con más libertad a la hora de elegir proyectos en el cine. Invirtió en una cooperativa de aceite de oliva, también en bodegas con buenos resultados. No le fue bien en una cadena de restaurantes llamada La posada de Antonio, ni en un teatro madrileño, ni en una marca de motos. Su hermano trabaja con él en estos proyectos y afirma que últimamente han buscado emprendimientos que no dependan tanto de su imagen para ser viables. "Yo no tengo lo que llamo el síndrome del boxeador, hacer dinero en poco tiempo y después gastarlo en una noche. Odio el despilfarro" dijo en una entrevista.

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