La continua resurrección del teatro

| Con el "Don Juan" de Marianella Morena abre un nuevo espacio escénico en un sótano del Centro

SALTO. Martín Sarthou, de la pantalla chica a la pequeña sala Cero de El Galpón. 200x140
SALTO. Martín Sarthou, de la pantalla chica a la pequeña sala Cero de El Galpón.

Carlos Reyes

Más de una docena de espectáculos teatrales se estrenará antes de fin de año, con propuestas que van desde una obra de un joven dramaturgo ruso novedoso para el Uruguay hasta clásicos llevados a escena experimentalmente. El drama psicológico norteamericano de posguerra seguirá marcando presencia, mientras autores europeos de vanguardia compartirán la cartelera con experimentos locales de Omar Varela y Jorge Esmoris.

El 12 de agosto se conocerá el Don Juan de la directora Marianella Morena, con el que inaugura como espacio escénico el sótano de la librería MVD Bookstore (18 de Julio y Yi). La versión de este Moliere presentará al empecinado seductor en un entorno particular: música electrónica, escenografía transparente, estética minimalista y vestuario ampuloso son algunas claves de este Don Juan, el lugar del beso que protagoniza Alvaro Armand Ugón.

Luego llegará, el 17 de agosto, la versión uruguaya de Postales argentinas, de Ricardo Bartis, llamada Atlántida y el Dorado, e interpretada por Jorge Temponi, Mariana Lobo y el conductor del informativo de cierre del Canal 12 Martín Sarthou. Dirigida por Alberto Rivero en El Galpón, consiste en una historia alocada, llena de citas literarias que se han convertido en expresiones vacías. Después, el 20 de agosto, El cielo está aquí, en la tierra, protagonizada por María del Carmen Núñez en El Tinglado, apostará a un montaje multimedia.

Hacia fin de este mes se presentará, con dirección de Ernesto Clavijo, un texto de Vasili Sigarev, quien a los 25 años ganó en Londres el premio al mejor dramaturgo joven, en 2002. Plasticina se llama esta historia de un adolescente que tiene que luchar contra una sociedad que se resiste a integrarlo, y que ha sido estrenada en Berlín y París, además de una versión radial de la BBC. Irá al Florencio Sánchez interpretada por alumnos de la Emad.

Un clásico de la literatura norteamericana para jugarse por textos incuestionables: La muerte de un viajante de Arthur Miller, que El Galpón sacará adelante bajo dirección de Carlos Aguilera, quien deberá guiar al desgraciado agente viajero Willy Loman (interpretado por Héctor Guido) por los tristes pasos que lo llevan a la tumba.

También tiene un tono oscuro Tolstoi, el último viaje, de Ricardo Prieto, que está inspirada libremente en la pieza teatral El poder de las tinieblas, obra autobiográfica de Tolstoi. En ella, el autor uruguayo ficciona sobre los últimos días de la vida del autor de Ana Karenina, quien en el lecho de muerte no deja de dar batalla. Irá hacia octubre, en la sala Atahualpa de El Galpón, protagonizada por Dumas Lerena.

CON HUMOR. Afortunadamente, las tragedias son contrapesadas por obras que procuran hacer reír. Entre ellas, Violines y trompetas, de Santiago Moncada (autor de Brujas), que Hugo Blandamuro dirigirá en La Candela. Consiste en una comedia de enredos tipo, que pone en la picota a los hombres maduros y la pasión incontenible que sienten por correr tras las jóvenes. Estrenada hace 20 años, contiene una moderada crítica a la institución matrimonial, y a las personas que se resisten a envejecer.

Omar Varela, sobre texto de Franklin Rodríguez, hará Música maestro en la sala mayor del Anglo. Una chica (Magdalena Long), quiere ser famosa y acompañada de su madre (Rosita Freiría) va a ver al profesor de música (Julio Frade). La situación se presta para una serie de encuentros, en los que se ejecutan clásicos de todos los tiempos, como New York, New York, La Cumparsita, California o Los Mareados, además de mucho jazz. Las mayores expectativas, sin embargo, están depositadas en el Quijote bizarro que prepara Jorge Esmoris, en una versión futbolística que junto al periodista de televisión Daniel Lucas harán en Teatro del Notariado.

A otro tipo de experimentalidad apuesta Morir del catalán Sergi Belbel, que el joven Gabriel Calderón prepara en el Circular para setiembre. Obra de 1996, con 14 personajes, su estructura dramática tiene forma casi geométrica. Un accidente automovilístico, un drogadicto, una chica que muere atragantada, un asalto, son algunas de las circunstancias donde fallecen estos personajes Pero el autor dramático tiene el poder de resucitarlos, en una cadena de hechos que demuestra cómo la vida y la muerte depende en gran medida de cómo se relacionen las personas entre sí. Porque a diferencia de Willy Loman, el Don Juan o el moribundo Tolstoi, a estos seres de ficción catalanes, Belbel parece darles la oportunidad de morir o no morir.

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