GUILLERMO ZAPIOLA
De alguna manera se trata de un retorno a los orígenes. Al dar el salto de la pantalla chica a la grande, el personaje de Hannah Montana da a conocer algunos aspectos de su pasado que sus admiradores ignoraban.
Es que Hannah Montana: la película, dirigida por Peter Chelsom y que se estrena mañana, implica justamente un retorno del personaje a los pagos sureños donde empezó su existencia. Al comenzar el film, Miley Stewart (Miley Cyrus), la "personalidad secreta" de la famosa cantante televisiva, enfrenta un verdadero infierno para organizar sus días de escuela, la relación son sus amigos y sus ignoradas actividades nocturnas como estrella pop. Su temor es que Hannah termine por controlar totalmente su vida, reemplazando a la "normalidad" de Miley, y su familia intenta evitarlo. Su padre (Billy Ray Cyrus) decide llevársela de vuelta a su hogar en Tennessee para empaparla en una buena dosis de realidad. Allí comienza, realmente, la acción de la película.
El pretexto es el cumpleaños de su abuela Ruby (Margo Martindale). Para Miley/Hannah se trata no solamente de la vuelta a su pueblo tras una larga ausencia: también es el reencuentro con factores como la familia y los amigos de la infancia, y, para el espectador, la oportunidad de descubrir cómo empezó todo: cómo Myley Stewart se convirtió realmente en Hannah Montana.
En el programa de televisión, inaugurado en 2006 y que se ha convertido en una de las más populares franquicias de Disney, el público nunca pudo ver los orígenes de Hannah. "La película completa el círculo y muestra cómo Miley se con- virtió en Hannah Montana sin usar un solo flashback", explica el guionista Dan Berendsen.
Cuando surgió la idea de convertir la serie en una película de cine, hacer que Miley y su padre regresaran a Tennessee pareció una extensión natural de la existencia de los personajes a la pantalla gigante. El productor Al Gough ha dicho que quería "sacarlos a tomar aire". Una de las decisiones del equipo de producción fue la de no usar ninguno de los decorados de la serie de televisión y filmar, en cambio, en lugares reales: Nashville, Malibú, el puerto de Santa Mónica, Beverly Hills.
La intención fue, según los productores "hacer una película que sorprendiera a la gente". Por un lado, se empeñaron en ofrecer más paisaje, espectáculo y números musicales más elaborados. Por otro, decidieron centrarse más en la personalidad de la protagonista y sus problemas, y menos en la suerte de "coro" que la rodea.
Para los Cyrus, padre e hija, efectivamente originarios de Tennessee, fue también una vuelta a las raíces. La propia Miley expresa su deseo de que cuando el público termina de ver la película, sienta que ha estado "en mi lugar natal". Cyrus quiere que comprendan cómo es Nashville, porque "Nashville soy yo".
Billy Ray Cyrus, el padre de Miley, dice a su vez que tener la oportunidad de retornar a Tennessee para filmar en la granja de la familia, donde Miley vivió hasta sus 13 años de edad, fue realmente lo mejor de los dos mundos. Por las noches, luego del trabajo, ella se trepaba a los árboles, montaba los caballos. "Era esa niñita otra vez", afirma nostálgicamente el hombre.
Cyrus padre no oculta su orgullo por el hecho de poder observar de cerca y trabajar con su hija. Se declara extremadamente satisfecho, no sólo como su padre sino también como músico que admira lo que su hija escribe. Y también valora su evolución como actriz, desde lo que define como "un papel cómico a la Lucille Ball" hasta un personaje en el que cree descubrir una real profundidad. Según él, su hija "le está aportando inspiración a un montón de jóvenes y niños para que sigan sus sueños".
Típica estrella de la Disney, Miley Cyrus se comporta como una defensora de los valores familiares: "Es importante mantenerse fiel a uno mismo y a su familia, y seguir en contacto con quien uno realmente es".
Tratar de cambiar la imagen
Como toda actriz vinculada a un dilatado éxito televisivo, Miley Cyrus tiene claro que corre un peligro serio: quedar atada para siempre a un único personaje, ser Hannah Montana hasta la eternidad.
Por el momento, está haciendo bien sus cálculos. Actualmente tiene en posproducción el drama The Last Song, un drama sobre una joven rebelde que se ve obligada a convivir con su padre durante un conflictivo verano. Y también tiene en carpeta otros dos films (Further adventures in babysitting, Girls just want to have fun) que la alejan de Hannah.