AGENCIAS Y EL PAIS
Una orden judicial ha impedido momentáneamente que el ex-marido de Jennifer Lopez, Ojani Noa, divulgue materiales grabados en video con actividades sexuales de su matrimonio. El combate promete más rounds.
En realidad, se trata del capítulo más reciente de una larga pelea. El pasado lunes, el juez James C. Chalfant, del Tribunal Superior del Condado de Los Angeles, emitió una orden temporal de protección judicial bloqueando la distribución de una película propuesta, The J.Lo and Ojani Noa Story` (La historia de J.Lo y Ojani Noa). La orden estará vigente hasta que se complete una audiencia judicial para decidir si debe ser extendida o anulada. La audiencia dio comienzo en el día de ayer.
Lopez demandó el pasado viernes a Noa por 10 millones de dólares, afirmando que violó un acuerdo confidencial previo al intentar vender una película que contiene once horas de grabaciones caseras de video, incluyendo escenas de la actriz en situaciones sexuales durante su luna de miel. En la argumentación de la parte demandante se sostiene que la "divulgación pública de hechos privados que serían ofensivos y objetables para una persona razonable y que no son de legítima incumbencia pública`` constituye una violación de la privacidad de Lopez.
La demanda abarca también a Ed Meyer, representante de Noa y productor de la película propuesta, quien envió una carta a los abogados de la cantante y actriz informando que había adquirido los "derechos exclusivos" sobre las once horas de material.
El abogado de Meyer, Frank Sanes Jr., argumentó por su parte que su cliente no estaba comprometido por el acuerdo de confidencialidad de Noa y no debía ser sujeto de la orden de restricción judicial.
La pareja estuvo casada durante 11 meses en 1997. Fue el primer matrimonio de Lopez, quien luego reincidió durante nueve meses con el coreógrafo Chris Judd, y lo está actualmente con el cantante Marc Anthony, con quien ha tenido de mellizos. Su relación con Noa parece haber sido tormentosa, y la actual es solamente una más de una serie de disputas en la corte.
En el año 2004, Noa obtuvo 125.000 dólares de Lopez para saldar una demanda en la que argumentó que la actriz lo despidió sin motivo de su empleo de gerente del ahora desaparecido restaurante que ella tenía en Pasadena.
Como parte del acuerdo, Noa aceptó no desacreditar a Lopez ni vender detalles privados o íntimos sobre ella o sobre la relación entre ambos. Tres años después, Lopez ganó 545.000 dólares por daños y perjuicios, más los honorarios del abogado, en otra demanda que impidió a Noa publicar un libro, escrito en colaboración con un `ghost writer`, sobre sus tumultuosas relaciones. Ella afirmó entonces que Noa le exigió cinco millones de dólares para no difundir el libro.
Lo de ahora parece ser, de todos modos, la guerra total. "Voy a luchar contra ésto", afirmó Noa con respecto a la orden judicial. Y Jennifer insiste en que no se conforma con menos de diez millones de dólares.