¿Qué tienen en común Humphrey Bogart, Pablo Neruda, Vinicius de Moraes y Oscar Wilde?. "La bebida", según el uruguayo Hermenegildo Sábat, uno de los más agudos dibujantes políticos en Argentina, que acaba de presentar un libro que retrata a una serie de artistas con una copa en la mano.
Los retratos, en los que aparecen pintados de cuerpo entero, están acompañados por frases sobre su gusto por el alcohol. "No es una guía ni un informe ni algo para denunciar a nadie. Fue únicamente por simpatía a esta gente, por las cosas que han hecho. Hice la selección de manera totalmente arbitraria", relató Sábat.
Abstemios abstenerse, inventario parcial de alcohólicos conocidos, un libro impecablemente editado por él con unos 40 retratos, se sumerge en la vida íntima de personajes tan variados como el poeta español Carlos Barral, el pintor italiano Amedeo Modigliani, el escritor francés Charles Baudelaire y el músico brasileño Tom Jobim.
"Uno debe beber poco... pero a menudo", es la frase del pintor francés Henri Toulouse-Lautrec que Sábat eligió para acompañar su ilustración. "Acá ninguno es recordado por ser borracho. Esas son cosas muy personales. La manera como afecta el alcohol a la gente depende de su constitución biológica porque hay individuos, como (el músico Leon Bix) Beiderbecke que murió a los 28 años y otros que tomaron muchísimo más que él por más tiempo y murieron a los 85", afirmó.
La idea del libro surgió a fines de 2002 en Barcelona, cuando el maestro del arte de decir sin palabras, de 71 años, visitó las bodegas Codorniú y quedó impresionado por sus cinco subsuelos llenos de barriles a lo largo de 60 kilómetros. Regresó a Buenos Aires, empezó a dibujar y a los cuatro meses ya lo había terminado.
De todas las personas que incluyó en el libro, sólo tuvo algún tipo de contacto con Aníbal Troilo, Vinicius de Moraes, Neruda, Juan Carlos Onetti y Oscar Conti, más conocido como Oski.
timbero. "A Vinicius lo conocí una noche en 1952 en un festival de cine de Punta del Este. Tuve una experiencia muy particular con este hombre. Me lo presentó un amigo, un crítico musical brasileño. Estábamos en lobby del hotel y él me pidió que lo acompañe al casino", contó Sábat, quien confesó que "yo con la bebida me trato de usted". Después de apostar a la ruleta y ganar tres veces seguidas al cero, el brasileño perdió, tras lo cual se tomó un whisky y subió con su mujer a la habitación para más tarde volver al ruedo y "reventar la banca", según Sábat, que en ese entonces tenía 18 años. "Pasados los años, poco antes de morir, lo vi por segunda vez en Buenos Aires, me lo presentaron y le conté esa experiencia, a lo que me contestó: ‘Era voce!’. Un timbero no se olvida nunca de una noche con tres ceros seguidos", recordó, entre risas.
Desde hace 30 años, Sábat ilustra las páginas políticas de Clarín y colabora con The New York Times, L’Express, Liberation, The New Yorker y Fortune. "Ilustrar el diario todo los días es un ejercicio que me mantiene fresco. Este trabajo es lo que yo quise ser y al mismo tiempo es mi único medio de vida", dice Sábat.
El dibujante habla pausado en su despacho del diario, cuyas paredes están tapizadas de fotos de músicos de jazz, una de sus pasiones, y de otros artistas, además de recortes de titulares curiosos que informan, por ejemplo, que "los feos amenazan con hacer paro" o que "se es adicto a la cocaína o a la pizza".
La carrera de Sábat comenzó en en el desaparecido diario Acción. Durante años también ilustró las páginas de El País, hasta que se radicó en Buenos Aires. EFE