A. RINALDI | ANSA
Marta Minujin, la precursora del happening en América Latina y referente indiscutible del arte pop argentino, sigue sorprendiendo al público con sus propuestas de vanguardia y provocadoras, en la retrospectiva más completa de su obra, inaugurada en el museo Malba de Buenos Aires.
Marta Minujin. Obras 1959-1989 es un viaje, a través de más de 100 obras, a los inicios en los 60 de la vanguardia, el hippismo, la psicodelia y el videoarte, que imprimieron una nueva forma de relacionarse con el espectador. "Siempre sentí que el arte era para todos, por eso en un momento estuve en contra de los museos y luego de las ferias", dijo Minujin en la apertura de la exposición, el jueves por la noche.
La artista, nacida en Buenos Aires en 1941, figura del mítico Instituto Di Tella y orgullosa representante de la generación de los 60, explicó que siempre buscó "descolocar a la gente, que es cuando crece".
Así, sorprendía desde los comienzos rompiendo sus obras para dar paso al inicio del happening y en los 70 lo hacía en la televisión, para llamar la atención. Victoria Noorthoorn, curadora de la muestra, destacó "la capacidad de reinventarse, criticar, destruir lo que no sirve, con tanta libertad de su obra".
A través de diversos archivos, se pudieron armar 18 películas y decenas de fotografías que documentan los happening y el arte efímero de la `Warhol argentina`, como se conoce a la artista.
El público recorre las propuestas osadas de Minujin montadas en París, Nueva York, Washington o Dublín. Cultora del arte efímero, de grandes dimensiones y de la participación masiva, Minujin recomienda visitar en la terraza del museo las esculturas de rostros fragmentados, una marca registrada de su obra. La artista invita a "vivir la exposición, en lugar de verla" y el público podrá hacerlo hasta el 7 de febrero.