MATÍAS CASTRO
Los rankings de celebridades siempre dan material divertido para comentar y tener algún tema de conversación. Generalmente no son muy fiables o, por lo menos, deben ser tomadas con pinzas porque muchos son relativos al país en que se originaron. El ejemplo concreto está en la encuesta que lanzó la revista estadounidense Forbes, especializada en multimillonarios y sus fortunas.
Esta revista publicó una lista de las celebridades más poderosas del mundo. Y el dato más importante es que el primer lugar lo ocupa ahora Angelina Jolie. La cuestión de lo relativo del dato es porque, desde esta parte del mundo es difícil creer que Mrs. Pitt sea la figura más poderosa. Sin ir más lejos, Daniel "Tota" Santillán y Nazarena Vélez llegaron a Montevideo y apenas se anunció todas las miradas se enfocaron a ellos. Si Angelina viniera a Uruguay es probable que también todos los ojos se dirijan a ella. Pero eso, al menos por un buen tiempo, no ocurrirá (salvo que descubra que aquí puede adoptar niños pobres). Y como eso no sucederá, ella incide muy poco en nuestra farandulesca vida cotidiana. Y de ahí (más decenas de ejemplos de otros famosos más importantes en nuestra realidad) se puede concluir que el enunciado "Angelina Jolie es la celebridad más poderosa del mundo", no es del todo correcto. De hecho hasta el año pasado, según la Forbes, la figura más poderosa era la de la presentadora televisiva Oprah Winfrey.
¿Cuánta gente en Uruguay, Argentina, Chile y otros países conocen a Oprah? Y de esos, ¿cuántos consideran que ella puede tener alguna incidencia?
Claro está que Forbes toma en cuenta el dinero de cada figura y en eso los famosos latinoamericanos no entran en la competencia. Angelina Jolie tiene más plata que ninguna otra famosa, pero está bastante lejos.