La estrella de los años 40 y 50 cuya última aparición en la pantalla grande fue en La Rosa púrpura del Cairo, de Woody Allen, falleció hoy, por causas naturales en el centro Tappan Zee Manor de Nueva York, según ha informado su portavoz. Tenía 92 años.
Nació en Rhode Island en 1913, comenzó trabajando en Brodway, especialmente en obras comerciales como uno de los miembros del coro. Su debut en Hollywood se produjo como corista de una adaptación para el cine de una obra teatral en la que Johnson había trabajado.
Sus primeros trabajos fueron películas como Dos en el cielo, dirigida por Víctor Fleming y protagonizada por Spencer Tracy, o Treinta segundos sobre Tokio, de Mervy Le Roy. A partir de estas primeras películas se convirtió en un galán rompecorazones, protagonizando cintas junto a las actrices Esther Williams, Judy Garland y Janet Leigh en Juego de pasiones o In the good old summertime.
A partir de 1942 firmó un contrato con la Metro Goldwyn Mayer y comenzó su etapa de mayor esplendor, trabajando especialmente en musicales y dramas bélicos. Destacan títulos como El estado de la Unión, de Frank Cappa, El motín de Caine, en la que compartió estrellato con Humphry Bogart o La última vez que vi París, de Richard Brooks. A partir de los años 60 su éxito decayó y comenzó a trabajar en series de televisión como Hombre rico, hombre pobre, por la que fue nominado a un Premio Emmy en 1976, Se ha escrito un crimen o Batman.