NEW YORK TIMES | CINDY PEARLMAN
Nunca ha salido con J. Lo ni con Gwyneth Paltrow. Nunca ha protagonizado una gran película de acción. Nunca se ha presentado con su mejor amiga y su madre para recibir el Oscar. Se lo podría llamar "el otro Affleck".
No obstante, después de un decenio a la sombra de su hermano mayor, Ben, el actor de 32 años finalmente llegó.
Es Casey, no Ben, el que protagoniza dos de las mayores películas de esta temporada, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford de Andrew Dominik, donde interpreta a Ford, mientras Brad Pitt da vida a James, y Desaparecida en la noche, el debut de su hermano Ben como director. Ambas películas integran el Festival de Cine de Montevideo.
"Muchos hemos conocido a Casey desde hace años y hemos sido sus admiradores,", afirma Pitt. "Me dio placer verlo conseguir esta oportunidad en Jesse James, pues era un papel tan grande como codiciado. Ver que lo haya logrado de esta manera es muy reconfortante para todos. Casey hizo un trabajo asombroso. Será bueno ver qué más hace".
Entrevistado por teléfono desde su casa, Affleck ríe cuando se le trasmiten los comentarios de Pitt.
ÉXITO. "Es bueno estar en películas que le gusten a la gente, para variar", dice riendo. "Yo sé lo que le digo. Uno trabaja mucho y, si tiene suerte, se mete en las películas pensando que todas van a ser sensacionales. Por desgracia, hay veces en que uno piensa: `¡Oh, no!` Si uno no tiene un atractivo especial en la taquilla, debe pensar en esto con cada película."
Desaparecida en la noche, que este viernes también se estrenará en Estados Unidos, y en la que igualmente actúan Morgan Freeman, Ed Harris y Mark Wahlberg, gira en torno de dos detectives privados que investigan la desaparición de una pequeña niña. Huelga decir que pronto descubren que en ese caso hay más de lo que se ve a simple vista.
"Es sensacional", dice Affleck, "y estoy muy contento por Ben. No es fácil hacer la primera película. Por desgracia, no hay muchas oportunidades si la primera no resulta bien. Hay mucho dinero en juego." No era seguro que Casey Affleck fuera a tener un papel central en la película de su hermano.
"Yo estaba allá en Canadá rodando Jesse James cuando Ben llegó a visitarme", recuerda Affleck. "Y me dijo que quería que leyera el libreto, pues tenía un papel para mí."
"Quería leer el libreto con atención", continúa. "Sabía que para el éxito de Desaparecida era muy importante tener a alguien bueno en ese papel, así que quise asegurarme de que era algo que podría hacer bien."
"Estaba 51 por ciento seguro, así que dije: `¡De acuerdo!"` Los lazos familiares sirvieron para mejorar el trabajo, agrega Affleck.
"Ben y yo tenemos una relación muy buena", añade. "De hecho fue muy útil que tuviéramos un lenguaje común, o una taquigrafía en términos de referencias. Yo le decía, por ejemplo: `Oye, este momento es como aquel día cuando éramos niños y nos encontramos a Bill en la calle.` Eso es útil, pues en el foro de una película siempre hay muchas prisas".
No obstante, Affleck admite que no todo anduvo sobre ruedas. "Creo que uno siempre se pelea con todos sus directores", añade. "Es una lucha permanente. Todos quieren que la película sea buena. Es un proceso creativo de mucha colaboración. La gente tiene sus ideas firmes y eso siempre termina en enfrentamientos. Creo que es bueno. Es de esperarse que sea positivo y productivo."
"Ben y yo éramos buenos para esas cosas", agrega Affleck. "Como que éramos buenos para estar de acuerdo y también en desacuerdo".
"Fue muy bueno que fuéramos a rodar a Boston", señala, "pues nosotros crecimos ahí. En este negocio no es fácil ver a amigos y familiares. Y, cuando se está en el negocio del cine como hermanos, entonces todos están desperdigados. Por lo menos, trabajar juntos en una película es excelente pues se presenta la oportunidad de verse durante tres meses." Al menos no tuvo que hacer pruebas para su hermano, como ha hecho para otros papeles.
"Tuve que hacer una prueba para Jesse James", dice Affleck. "No fue diferente a como me ha llegado la mayoría de las cosas. Pero yo estaba empeñado, pues había oído que el director iba a ser el tipo que hizo Chopper` (2000). Agucé el oído y así conseguí libros sobre Jesse James y después me llegó el libreto por correo. Cuando me dijeron que Brad Pitt iba a interpretar a Jesse James, pensé que más me valía obtener el papel."
Al estar rodando en Calgary, Canadá, con Pitt, Sam Rockwell y Sam Shepard, Affleck nunca perdió esa sensación de urgencia. "A decir verdad, sentía que había mucha gente buena trabajando en eso", continúa. "Me presentaba en el set y sentía que tenía que estar a la altura de las circunstancias y ser lo mejor que pudiera."
"Me metí en esta carrera lentamente", reconoce Affleck. "Después de mucho tiempo, uno es bueno en una película y la gente se pregunta: `¿Dónde había estado? ¿Salió de la nada?` Pero uno sabe que ha estado haciendo esto desde siempre, o desde hace tiempo."
Todos dicen que 2007 será un hito en la carrera de Affleck, que será lanzado al estrellato, pero sus especulaciones son más bien modestas. Con todo, ya se habla de una nominación para él como mejor actor de reparto por Jesse James, y la respuesta de la crítica a Desaparecida en la noche ha sido excepcional. Quizá algún día Ben será el "otro Affleck."
Personaje complejo empujado por la frustración
Robert Ford fue un personaje histórico complicado, y Casey Affleck es consciente de esa complejidad. Fue miembro de la pandilla de guerrilleros sureños y luego asaltantes encabezada por Frank y Jesse James, y por alguna razón tenía una extraña fijación con el célebre forajido.
Idolatraba a James, pero acabó matándolo de un balazo por la espalda. Tras ese asesinato le fue muy mal en la vida: terminó protagonizando un espectáculo de vodevil titulado "The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford", en el que se interpretaba patéticamente a sí mismo.
Affleck lo imagina como el tipo de niño que se sentía incómodo dentro de su propia piel, y al mismo tiempo percibía que el mundo no podía verlo como se veía a sí mismo. El actor reconoce que interpretarlo fue un difícil ejercicio de equilibrio.
Por un lado, Ford no sabía realmente quién era, pero también sentía que era mejor que todos los demás. El pensó que si pudiera acercarse a Jesse, al menos éste vería lo que él era. Pero no sucedió así, y quedó destrozado.
"Tenía expectativas irreales con Jesse", sostiene Affleck. "Es muy injusto, pero cuando Jesse no lo hizo socio de tiempo completo, Robert se sintió traicionado." Luego lo mató.
Estreno diferido
Mientras "Desaparecida en la noche" se estrena en Estados Unidos y se ve en el Festival de Montevideo, su estreno en Gran Bretaña continúa postergado por tiempo indefinido. Co- mo se sabe, esa intriga policial dirigida por Ben Affleck, protagonizada por su hermano Casey y basada en otra novela del autor de Río Místico cuenta una historia muy parecida a la de la niña británica Madeleine McCann, y los productores no han querido herir sensibilidades inglesas.
Los comienzos de dos estrellas en Cambridge, Massachusetts
Casey Affleck creció jugando a los vaqueros con su hermano Ben en Cambridge, Massachusetts, suburbio de Boston, donde los dos se iniciaron en el negocio del cine por medio de un amigo de la familia. Su padre había fundado en su juventud una compañía de teatro, una amiga de su madre era directora de elenco en Boston, y tuvo "un profesor de teatro increíble" en la secundaria. Se graduó en física en la Universidad de Columbia, pero ya pensaba en el cine.
Mientras su hermano Ben y su amigo Matt Damon se hacían más notorios, Casey resolvió pequeños papeles en Todo por un sueño (1995), La otra cara del amor (1997), En busca del destino" (1997) y American Pie (1999) creciendo en La gran estafa (2001, Gerry (2002) y The Last Kiss (2006). El resto es historia reciente.