Uno de los bloques llamativos dentro de la programación del Festival de Invierno de Cinemateca es el dedicado al cineasta portugués Rui Goulart, de quien se exhiben hoy en Sala Dos el largo "Abstracto" y el corto "Extraños días".
El nombre de Goulart es prácticamente desconocido en el Uruguay, pero se trata de alguien que ha estado llamando la atención de la crítica especializada y en los festivales internacionales desde hace más de dos décadas.
Goulart nació en Luanda, Angola, el 16 de mayo de 1962, cuando ese país era aún una colonia portuguesa. Estudió teatro en el Conservatorio Nacional de Portugal y más tarde se sintió atraído por el cine, cursando estudios en Francia. Su obra, escueta y exigente (media docena de largos y unos pocos cortos en veinte años) lo muestra como un experimentador de las formas, un enamorado de los viajes, los tránsitos de los personajes y el propio cine: su película más reciente presentada en el festival, 1a. vez 16 mm., juega con toda deliberación a la "ficción dentro de la ficción", y muestra las tribulaciones de un realizador y las dificultades, las alegrías y las frustraciones de hacer una película.
La retrospectiva Goulart comenzó el pasado sábado con En obsesión (1989), una historia de amores viajeros con paisajes portugueses, franceses y venecianos al fondo. Ayer se vio Fábula en Venecia, que repite los temas del viaje (Lisboa, Isla de Pico, Venecia) en un tono más farsesco, con un personaje que monologa sobre la muerte, la amistad y el grotesco.
La programación Goulart para hoy parece muy característica del estilo y las preferencias del cineasta. El largometraje Abstracto (1997) consiste en la exploración del extravagante universo de un profesor solitario y cincuentón, un juego de confidencias que desembocan en una suerte de peculiar revelación. El corto Extraños días (2003), secuela de otro titulado Pensión internacional (2002, que se vio el sábado) narra el retorno de un cineasta al lugar en cuestión, que reúne personajes extravagantes y situaciones inesperadas. y evoca acontecimientos pasados.
El repaso de la obra de Goulart prosigue mañana con Lisboa Los Angeles - Sin destino (1998), historia de un fotógrafo de moda que se enamora de una estudiante de música en quien ve la encarnación de la pureza, al tiempo que recorre la costa portuguesa en su Ferrari acompañado por una morena explosiva. Culmina el jueves con 1a. vez 16 mm. (2008), ya mencionada más arriba.
Más allá del ciclo en sí, puede ser interesante saber que más recientemente Goulart ha estado trabajando en una película, no incluida en esta retrospectiva, titulada Nascido en Angola, en la que explora las vivencias de los antiguos "coloniales" como él, que a partir de 1975 vivieron la experiencia del retorno a la metrópoli.