REBAR
Cuando Rembrandt pintó, en 1632, "La lección de Anatomía", ésta mantenía un maravilloso equilibrio. Sus discípulos podían comprobar que, bajo el envase del sujeto estudiado, el hígado estaba en su lugar, el corazón en el suyo, y los intestinos ocupaban el sitio debido, con orificio de salida. Pero, un día llegó Picasso, la emprendió a pincelazos con la Naturaleza, y reubicó a los órganos a su entero antojo. Los críticos de arte se hartaron de elogiar al malagueño, fabuloso creador del cubismo, y el extinguidor que pronto apagaría los últimos fueguitos de las grandes paletas de todos los tiempos.
Tres siglos después, en 1932 -el año de mis 15, y de mis primeros pantalones largos- Picasso pintó, apenas ingresado en la cincuentena, un cuadro que tituló "Desnudo, hojas verdes y busto"... un retrato (¿?) de su amante Marie Therése Walter, que a los 17 años inauguró su curriculum como proveedora de inspiración -de cuerpo entero, ¿eh?- del genio: por entonces, éste estaba casado con la danzarina Olda Khoklohova, que se enamoró de él a primera zambullida bailando "El lago de los cisnes"; salió del estanque, se secó, y se sumergió en la brocha de Picasso, quien condicionó su casamiento; ella no tendría exclusividad sobre el pincel de don Pablo, que quedaba en libertad de acción para usarlo con cualquier paleta en oferta. Pues, bien: aquel cuadro del 32 -juzgado que fue por el suscrito, ignorante total en materia de artes plásticas- también podría denominarse "Boy scout que sale en medio de la noche, cargando una gordota bajo el brazo izquierdo, en busca de unas hojas verdes para hacerse un tecito, en la profundidad de un bosque que le ofrece el amparo de sus árboles para cualquier emergencia sobreviniente". (Un poco largo, tal vez, lo reconozco). Pero, ya ven cómo desafino con el famoso de Málaga... aunque debo confesar que esta vez pude descubrir entre las hojas verdes, los faros pectorales (bueno, uno) de la gorda: la cabeza de la modelo (que parece posada sobre un pedestal), etc. Está clavado que el ojo, que aparece un tanto recortado y alejado totalmente de su cavidad natural, dejó amurado a su compañero y bajó para relojear el busto desnudo de Marie, aprovechando que la joven está dormida (o se hace).
La foto del cuadro -subastado en Christie`s en 106 millones 400.000 dólares- fue publicada por El País del 6 de mayo. Si alguno la vio, le ruego que me envíe sus comentarios a: noentiendonadadePicasso@peronadadenada.com.jajajá.uy.