MATÍAS CASTRO
Se está filmando en Uruguay la película "Paisito", una coproducción con Argentina y España, con un elenco y equipo técnico casi todo uruguayo. Entre los actores está el español Emilio Gutiérrez Caba, el de "La Comunidad" y muchas otras.
La historia que cuenta Paisito tardó por lo menos 17 años en llegar a convertirse en realidad. Comenzó como un cuento del uruguayo Ricardo Fernández, publicado en 1990. Dos años después, cursando una maestría en guiones en Madrid, le presentó la adaptación de ese cuento a su profesora, Ana Diez. Ella, que había dirigido algunos documentales y había ganado un premio Goya el año anterior, se interesó por la historia, pero luego del curso no volvió a saber de su alumno. Se reencontraron unos once años después, en España, cuando Fernández sacó del cajón el guión y se lo presentó, con la idea de convertirlo en la película que ahora mismo se está filmando en Uruguay como fruto de una coproducción con Argentina y España.
"Es un drama por todos los costados", dice Fernández. "Es una película coral, tiene seis protagonistas y un montón de personajes secundarios", describe Diez. El guionista, que vive en España desde hace casi tres décadas, la describe como una historia de amor y de dos familias que debido al golpe de Estado deben tomar decisiones que en otras circunstancias no considerarían. "Conozco la situación, he tenido experiencias cercanas con el exilio uruguayo, argentino y chileno", dice la directora.
A pesar de la ambientación en difíciles circunstancias históricas, tanto la directora como el guionista afirman que buscan alejarse de lecturas maniqueas, y acercarse a visiones más complejas y difíciles de juzgar de los protagonistas de la película. "No queríamos ni malos malísimos, ni buenos buenísimos. En esta historia hay un malo, pero en el cine los malos malísimos son para Hollywood y otros tipos de películas. La gente no es plana", cuenta el guionista.
La sinopsis que adelantó la producción se refiere a un futbolista, Xavi, que es contratado por el cuadro Osasuna y llega así a España, la tierra de sus padres. Allí se encuentra con Rosana, una mujer que lo hace recordar historias de 25 años atrás, y con la que compartió una historia de amor cuando tenían once años, en Uruguay. El padre de Rosana era en ese entonces un jefe de policía de Montevideo. El padre de Xavi era un zapatero de renombre, oriundo de Navarra.
Las similitudes entre la historia de los personajes y la del propio guionista son claras: su familia es española y se fueron de Uruguay en 1979. Sin embargo Fernández dice que no buscó hacer una autobiografía, sino inspirarse en lo que vivió y sintió en aquellos tiempos y usar algunas anécdotas reales. "Ese imaginario de la calle y del barrio donde viven las dos familias de la película responde al barrio donde vivía yo, existía, por ejemplo, el policía y la hija de él", cuenta.
El rodaje, todo desarrollado en Uruguay, incluso las escenas españolas, ha despertado mucha curiosidad. Sobre eso el guionista dijo: "Uno escribe un libro, hace una película, escribe un libro y está sujeto a lo que la gente opine. Sólo espero que la gente la vea completa. Creo que va a tener una lectura clara".
Niños de sorpresa
"Hacedle una foto a los niños, que son lo mejor de la película... yo no he visto actores naturales tan buenos", insiste la directora. Se refiere a Pablo Arnoletti y a Pía Rodríguez, los protagonistas de buena parte de la historia, cuando los personajes tienen once años. "Si acá hubiese una industria de cine, seguro que despuntaba... Es que un niño no es actor, pero te tiene que dar el personaje", agregó entusiasmada.