El filósofo de la libertad de pensamiento

| "El libertino" es una comedia aguda centrada en la figura del pensador francés Denis Diderot

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GUSTAVO LABORDE

Roberto Jones vuelve al teatro luego de tres años ausencia. A partir de mañana dará vida a Denis Diderot en la obra El libertino del dramaturgo francés Eric Emmanuel Schmitt, que va en el teatro de la Alianza Uruguay Estados Unidos. La pieza está dirigida por Dumas Lerena, quien precisamente había dirigido a Jones por última vez, en el clásico de Ibsen Un enemigo del pueblo.

"Es una comedia magnífica", resume Jones. "Schmitt es un gran autor, un intelectual importante. Además es filósofo y ha estudiado en particular la Enciclopedia. Pero tiene otra gran virtud y es que divierte, pese a tratar temas de tanta trascendencia. El libertino es una gran comedia y es un verdadero prodigio que Schmitt se las haya ingeniado para poder escribir con muchísimo humor esta obra en la que Diderot reflexiona sobre el libre albedrío, la ética, la moral y el doble discurso. Y todo con mucho humor. Claro, no es el humor de la carcajada sino de la sonrisa inteligente", comenta. "Es una gran discusión filosófica armanda en clave de comedia".

EXITO. El libertino tuvo su estreno mundial en 1997 en el teatro Montparnasse de París y se convirtió rápidamente en un éxito de crítica y público. La repercusión se extendió también a Madrid y se ha instalado en Alemania, donde en este momento es representada en 19 ciudades. La obra se centra en un momento de la apasionante vida de Denis Diderot, el pensador francés cuya obra es paradigmática de lo que fue el enciclopedismo y la ilustración del siglo XVIII. El autor hace que la obra transcurra en un momento de la vida de Diderot en la que el filósofo debe escribir un artículo para la Enciclopedia que Rousseau, por temor a represalias políticas, se ha negado a redactar. "La obra se desarrolla cuando Diderot ya lleva 3.000 páginas escritas de la Enciclopedia", explica Roberto Jones.

"El se va a una casa de campo que le presta un amigo suyo para que trabaje allí. Diderot va con su esposa y su hija, pero recibe la visita de una señora alemana, con quien él mantiene amoríos. De esta relación no se pueden adelantar detalles, porque esta obra tiene también una trama policial que se resuelve al final", señala el actor encargado de asumir el papel de Diderot. "Se podría decir que la obra transcurre en tiempo real, porque en la hora y cuarto que dura, Diderot tiene que decidir qué va a escribir sobre la moral, que es el artículo que se negó a escribir Rousseau. Ese artículo finalmente generó toda una revolución filosófica y dio pie a todo el liberalismo filosófico".

El elenco de El libertino está integrado, además de por Roberto Jones, por Susana Groissman en el papel de Anna Doroteo Therebouche, Marcos Zarzaj como Baronnet, Norma Salvo como Antoinette Diderot, Natalia Chiarelli como madmoiselle d’Holbach y Angie Oña como Agélica Diderot, la hija del filósofo. Esta última actriz hace en esta obra su primer papel profesional, ya que acaba de egresar de la EMAD. El vestuario de época es una realización de Nelson Mancebo.

Según Roberto Jones a esta obra no le falta nada, ni siquiera sexo. "Tiene mucho sexo", advierte el actor. "Es una obra que tiene mucho sexo, porque es tema central para Diderot. Pero a la vez es una obra muy sensible. Entonces, es una obra que tiene de todo, porque tiene inteligencia, tiene sensibilidad, tiene sexo, tiene una trama policial y hasta un final inesperado. Por algo ha sido un éxito en todo el mundo", asegura Jones.

FILOSOFOS. Diderot y Schmitt tienen muchas cosas en común. Ambos son franceses, y cultivaron tanto la filosofía como la dramaturgia.

Filósofo, matemático francés, novelista, crítico literario y figura destacada de la Ilustración, Diderot nació en Langres, Francia, en 1713. Titulado como maestro en artes en la Sorbona, durante años no se dedicó a ninguna profesión en concreto. Anticlerical y escéptico, su obra Pensamientos filosóficos fue prohibida por el parlamento de París. A partir de ese episodio emprende la dirección y redacción de Enciclopedia, junto con d’Alembert, labor a la que se dedicó hasta 1772. El pensamiento de Diderot se cacteriza por su pensamiento crítico, radicalmente empirista y deísta. Fue, en su hora, un libre pensador y defensor de las libertades individuales.

Schmitt, por su parte, nació en Lyon en 1960. Ha cultivado la música, la filosofía, el deporte y la dramaturgia. A sus 44 años es una verdadera personalidad de la cultura francesa de hoy. Su fascinación por Diderot no se limita a El libertino, sino que también fue el tema de su tesis de doctorado. La pieza también fue llevada a la pantalla grande.

En Uruguay ya se había realizado su obra El visitante en 1993, que en Francia ganó los premios Moliére a la Revelación teatral, al Mejor autor y al Mejor espectáculo. La pieza fue dirigida por Bernardo Galli y contaba la actuación de Eduardo Schinca, Taco Larreta, Ana Rosa y Danilo Rodríguez Barilari.

Schmitt también ha desarrollado una carrera como novelista que le ha valido varios premios, aunque sus libros aún no han sido traducidos al español.

Las puesta montevideana de El libertino va en la sala China Zorrilla de Alianza Uruguay Estados Unidos y también cuenta con los auspicios de la Alianza Francesa, ya que están interesados en promover un autor de la talla de Smitt.

Un descanso para pensar y enseñar

Tres años se tomó Roberto Jones para volver a la actuación, pero no estuvo descansando. Durante este tiempo Jones estuvo abocado a la docencia y a la reflexión creativa. El actor de Rompiendo códigos estuvo al frente de la Escuela de Teatro de Maldonado, como desde hace 15 años. "Verdaderamente, es la mejor escuela de teatro del Interior y la segunda del país después de la EMAD. Pero creo que ya voy cumpliendo un ciclo allí y en un par de años voy a dejar el lugar a alguien más joven que yo", dice Jones.

Durante este tiempo el actor no sólo se dedicó a la docencia activa, sino también a la reflexión sobre ella, ya que se de dio a la redacción de un ensayo sobre la técnica teatral. "Creo que todos los artistas y los actores en particular se tienen que tomar un tiempo para reflexionar y meditar sobre su arte. El actor tiene que tener su tiempo para verse desde adentro porque se pasa toda la vida viendo las cosas desde afuera. El ejercicio de la actuación demanda un permanente cambio de roles, por lo que es imprescindible tomarse un descanso. Pero lo que estuve escribiendo es estrictamente sobre técnica teatral, es como un manual para la práctica de la actuación, que es algo que en Uruguay no hay. Lamentablemente hemos perdido muchos maestros sin que hayan dejado sus enseñanzas escritas y nos llega por boca de otros", dice Jones.

Este año Jones no sólo vuelve al teatro, sino también a la televisión, actividad que no desarrolla desde hace cinco años cuando bajó Plop. El actor vuelve a la pantalla de la mano del director Adrián Caetano, en la tira Uruguayos campeones, que aún se está rodando en Uruguay.

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